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Resumen de ponencia
Perspectivas sobre la igualdad de géneros en la universidad argentina. En la senda de la reforma institucional de la Universidad Nacional de Río Negro

UNIVERSIDAD NACIONAL DE RÍO NEGRO - UNRN (Argentina)

*Daniela Heim
*María Verónica Piccone



Perspectivas sobre la igualdad de géneros en la universidad argentina. En la senda de la reforma institucional de la Universidad Nacional de Río Negro

Daniela Heim y María Verónica Piccone.
Comisión de Igualdad de Género de la UNRN.


Desde la transición democrática, en las universidades argentinas se disputan duras batallas contra las persistentes desigualdades de género. En los últimos años, gracias al impulso de los movimientos de mujeres y feministas y sus expresiones en el ámbito académico, se han ido desarrollando varias medidas que buscan concretar la igualdad sexual de manera más efectiva.

Este impulso no se ha visto reflejado de forma cabal en las políticas institucionales de las universidades. Mayormente, no se han establecido leyes de cupo o de paridad que garanticen a las estudiantes, docentes y trabajadoras un grado de representación concordante con las normas nacionales, ni se ha promovido la llegada de mujeres a los órganos unipersonales. Según datos publicados en 2012 (Gentili: 2), en Nuestra América sólo el 16% de rectorados de las 200 universidades más importantes estaba a cargo de mujeres. En Argentina, baste decir que de 78 plenarios del Consejo Interuniversitario Nacional desarrollados a través de 31 años, ninguno ha sido presidido por una mujer.

La Universidad Nacional de Río Negro viene desarrollando un conjunto de políticas de igualdad de género en el marco de un proceso participativo, acelerado en el último año a partir de la aprobación de los lineamientos básicos programáticos del Plan de Igualdad (Resolución CPyGE 032/17) y la creación de la Comisión encargada de diseñarlo. La ponencia recupera parte de esos logros y plantea los desafíos que se perciben en el horizonte de la igualdad de género a nivel institucional y académico.

¿Qué lugar ocupamos las mujeres en la universidad?

Una de las dificultades más grandes para diseñar políticas de igualdad parte de la poca accesibilidad a estadísticas que discriminen entre hombres y mujeres no sólo en cuanto al ingreso, desempeño y egreso del ámbito educativo y su posterior desempeño laboral, sino sobre todo respecto de la distribución de los cargos, jerarquías docentes y de investigación entre hombres y mujeres. La UNRN ha ido incorporando esta dimensión en sus memorias institucionales a partir de 2016. A partir del Plan de Igualdad podrán diseñarse mecanismos que faciliten esos datos, necesarios no sólo para trabajar la igualdad de oportunidades, sino también de resultados.

Un estatuto sexuado.

El Estatuto de la UNRN fue modificado el 7 de noviembre de 2017. La Asamblea Universitaria aprobó la mayoría de las propuestas formuladas con relación a la incorporación de la perspectiva de género. A partir de ahora, las mujeres y lo femenino no serán invisibles en el Estatuto; se han eliminado las designaciones de los cargos en masculino y reemplazado con expresiones neutras o masculinas y femeninas.

La cuestión del lenguaje es más profunda que la denominación de cargos. Implica pensar que las diferencias no deben ser usadas para discriminar y también, es una forma de contribuir a criticar la falsa neutralidad del lenguaje androcéntrico. Las palabras que usamos operan fuertemente en el campo simbólico contribuyendo a crear una sociedad más igualitaria, porque las palabras moldean nuestra realidad y son capaces, en cierto sentido, de modificarla.

Paridad
En las universidades argentinas existe una una profunda sub-representación femenina en los cargos políticos electivos y la Universidad Nacional de Río Negro no ha sido ajena a esta situación. En 2017, la Asamblea Universitaria entendió que para la democracia interna no era suficiente que las mujeres tuviéramos un tercio de representatividad, sino que correspondía la paridad de género en los órganos colegiados de gobierno, de manera que se adelantó a lo que sería la ley nacional 27412 y tomó el modelo encabezado en Argentina por algunas provincias, entre ellas Río Negro.
En el marco de una universidad feminizada, cuantitativamente hablando, la regla de paridad se extendió a otros ámbitos: el criterio de representación igualitaria de género deberá respetarse en la composición del plantel docente y de los jurados de los concursos, entre otras, porque promover la igualdad de género se convirtió también en uno de los objetivos de la universidad (art. 7 del Estatuto).
Violencia de género
Lograr la igualdad de género exige erradicar las violencias basadas en el género. Las acciones para lograr este fin están, sobre todo, organizadas en el Protocolo de Violencias para la Actuación en Situaciones de Violencias Directas e Indirectas basadas en el Género, pero también en el Estatuto; son múltiples y contemplan desde prohibiciones, como transmisión de imágenes, símbolos o señales que reproduzcan estereotipos de género o no respeten la pluralidad y diversidad sexual y de géneros (art. 7 inc. iX del Estatuto), hasta la articulación de acciones institucionales de prevención, asistencia y erradicación de las violencias y discriminaciones de género. Además, el Estatuto establece que no podrán trabajar en la UNRN aquellos que hayan sido condenados por delitos relacionados con violencia de género, equiparando esta situación a otras que estaban previstas en el estatuto anterior, como es el caso de los condenados por ser autores o cómplices de delitos de lesa humanidad, entre otros. El artículo 21 del Reglamento de Carrera Académica dispone, entre las causas de recusación de jurados, la existencia de una denuncia por violencia de género.
Somos conscientes de que no bastan los cambios a nivel normativo para modificar la realidad. Sin embargo, y de acuerdo con el clásico trabajo de Carol Smart, el derecho, no entendido como como instrumento, sino como espacio de lucha, puede ser una herramienta útil, entre otras, para lograr aquél objetivo (Smart: 32-33).

Cuidadanía
Las políticas de cuidado aparecen en varias disposiciones del Estatuto y el Reglamento académico, por ejemplo, los ciclos vitales deberán ser tenidos en cuenta en las evaluaciones docentes, los ascensos y recategorizaciones. También aparecen mencionadas con respecto al estudiantado. El art. 7 inc. xi del Estatuto establece que en el otorgamiento de becas y en las políticas de retención de la matrícula se deberá favorecer la igualdad de oportunidades, la equidad para el ingreso, la continuidad y el egreso, teniendo en cuenta sus necesidades desde una perspectiva socio-económica y de género, especialmente aquellas que tienen que ver con sus ciclos vitales y sus responsabilidades de cuidado de personas dependientes, estén o no a su cargo.
Debe aún trabajarse en problemáticas vinculadas, entre otras, a las licencias por maternidad/paternidad y dar respuesta a la demanda de servicios universitarios de espacios de cuidado para el personal y el estudiantado de la universidad.

Plan de Igualdad de Géneros.
El Consejo de Programación y Gestión Estratégica aprobó los lineamientos básicos programáticos del Plan de Igualdad de Género de la Universidad Nacional de Río Negro (Resolución CPyGE 032/17), que tiene por objetivo generar las condiciones necesarias para que las políticas de igualdad se concreten en resultados igualitarios y no en meras declaraciones.
El diseño del plan de igualdad fue encomendado a una Comisión integrada por nueve personas, docentes y No docentes de la Universidad, que no realizan solas sus tareas, sino que desarrollan una serie de actividades que involucran a la comunidad académica en su conjunto. Una de ellas, consiste en la puesta en marcha de proyectos de investigación-acción que involucran docentes e investigadoras de múltiples disciplinas, así como el desarrollo de distintas jornadas y talleres de capacitación.

Conclusiones

Las estrategias que está llevando a cabo la UNRN para incorporar políticas de igualdad de géneros, aunque cuentan con instrumentos concretos y algunos recursos para desarrollarlos, poseen deficiencias que pueden poner en riesgo su efectividad. Entre otras, cabe señalar que los organismos encargados de implementar el Protocolo de Violencias, entre otros, no cuentan con una estructura propia para realizar sus tareas. Dependen del voluntarismo que se nos ha exigido a las mujeres que deseamos cambiar nuestras vidas. Las acciones son impulsadas, salvo casos aislados, por mujeres. Los varones, en líneas generales, se están comportando como meros observadores silenciosos, cuando no sorprendidos frente a esta ola de cambios que, en lo concreto, aún no les ha eliminado sus privilegios ni les ha disputado sus espacios de poder. A modo de ejemplo, cabe señalar que no se han aprobado mecanismos más agresivos para eliminar las barreras de acceso a la ciudadanía universitaria que todavía impiden a las mujeres competir, con los varones, en igualdad de condiciones para acceder a los órganos unipersonales de gobierno, como por ejemplo, eliminar el requisito de ser docente asociada/o para acceder al rectorado y vicerrectorados.
La UNRN ha apostado por políticas de igualdad que dependerán, en buena medida, del fuerte desarrollo de estrategias de derecho anti-discriminatorio para ser efectivas y evitar que las situaciones de desigualdad se perpetúen o se reproduzcan en un futuro. Al margen del estricto cumplimiento de su normativa, una de ellas podría ser la puesta en marcha de las denominadas “acciones positivas o afirmativas”, que permiten priorizar a las mujeres en el acceso a aquellos lugares que tradicionalmente les han sido vedados.

Referencias:

Gentili, Pablo (2012): “La persistencia de las desigualdades de género” en Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano Nº 52. CLACSO, abril de 2012. Publicado en La Jornada de México, Página 12 de Argentina y Le Monde Diplomatique de Bolivia, Chile y España.

Smart, Carol (2000): “La teoria feminista y el discurso jurídico”, en Birgin, Haydée (compiladora), El Derecho en el Género y el Género en el Derecho, Buenos Aires, Biblos, pp. 31-71.




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* Heim
UNIVERSIDAD NACIONAL DE RÍO NEGRO UNRN. VIEDMA, Argentina

* Piccone
UNIVERSIDAD NACIONAL DE RÍO NEGRO UNRN. VIEDMA, Argentina