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Resumen de ponencia
La lucha por Tepoztlán ¿los últimos vigilantes nocturnos?

*Larisa De Orbe



El objetivo de esta ponencia es describir y analizar el reciente conflicto en Tepoztlán, Morelos, en México, por la ampliación de una carretera que cruza el territorio comunal de una población con larga tradición indígena y comunitaria. El trazo carretero conecta al oriente de Morelos con la Ciudad de México; y con la salida al mar por el Océano Pacífico. Este proyecto ha originado un movimiento de resistencia por parte de los habitantes de Tepoztlán quienes están organizados en los Frentes Unidos en Defensa de Tepoztlán. En este movimiento destaca un grupo de jóvenes organizados: el Frente Juvenil en Defensa de Tepoztlán, quienes por medio de repertorios y de acciones de distintos tipos han logrado visibilizar el movimiento a nivel nacional.
El proyecto de ampliación de la autopista la Pera-Cuautla es promovido por la Secretaría de Comunicaciones y Trasnsportes, y dispone de una importante franja de las tierras ejidales y comunales del municipio, en un área de suma importancia de equilibrio ecológico, una zona de transición o ecotono de dos grande zonas de vida, la Neártica y la Neotropical, y por lo tanto de transición entre los ecosistemas de bosques templados y tropicales, lo que la convierte en una zona prioritaria de gran biodiversidad. Por ello cuenta con diversos decretos oficiales que la convierten en una zona de protección ambiental. Asimismo es una zona de alto valor arqueológico poco explorado en el el cerro Yohualinchan, que significa vigilante nocturno, mismo que inspira legendarias leyendas entre los pobladores.
Las construcción de esta carretera se realiza mediante el despojo de tierras comunales pues no se cuenta con los permisos de ocupación previa por parte de los comuneros, además de la violación de decretos e instrumentos de protección ambiental; y destruyendo el patrimonio arqueológico; todo ante la omisión de las autoridades encargadas de resolver los conflictos por la tenencia de la tierra y las de resguardar el patrimonio ambiental y arqueológico.
La población juvenil de Tepoztlán vive su vida cotidiana inmersa en prácticas comunitarias, con una fuerte tradición indígena, pero al mismo tiempo en un acelerado cambio de lo rural a lo urbano y en tránsito directo al mundo global, en medio de procesos de pulverización de la organización comunal, propiciados principalmente por la presión urbana, la venta de tierra por algunos pobladores y la actividad turística impuesta en su territorio.
Paralelo a todo esto, como miembros de su comunidad, son herederos de un pasado con numerosos conflictos sociopolíticos internos, y de múltiples movilizaciones y procesos de auto organización local frente a la imposición de proyectos desde el exterior. Uno de los procesos más significativos fue el movimiento contra la construcción del Club de Golf en 1997, que gracias a la fuerte organización comunitaria de ese tiempo, la población, con fuerte participación de jóvenes, lograron frenar el proyecto, generando una formación política con base en la unidad e interés por la tierra y la defensa de su ambiente.
La juventud tepozteca ha sido definida (Castañeda 2003) como un sujeto en construcción, con una historia en común que comparte territorio, vínculo y praxis cotidiana, portadora de una cultura específica con una identidad reflejada a través de su memoria, leyendas, rituales y mitos que se van reelaborando cada generación. La participación de jóvenes en este movimiento antagónico contra la modernización de una carretera, están enmarcados en un proceso complejo; entre la continuidad y la novedad; con características densas de organización e híbridas respecto al espacio en que se desenvuelve; y con un posicionamiento de resistencia mediado por cuatro condiciones: 1) identitarias, 2) territoriales, 3) ambientales, y 4) sociopolíticas.
Identitario en cuanto a que defienden sus raíces contra la imposición de proyectos del exterior, como lo es la denominación de Pueblo Mágico otorgado por el gobierno federal con la intención de explotar el sitio turísticamente, o la protesta que realizan ante la afectación a la zona arqueológica Tlaxomolco-Yohualichan.
Territorial en cuanto a que se trata de espacios comunes que enfrentan un proceso de pulverización del tejido comunal, ejemplo de esto es la falta de aprobación de la Asamblea de Comuneros para el desarrollo de obras en tierras comunales, o la determinación de la Suprema Corte de la Nación que, en seguimiento al amparo promovido por los comuneros, falló que no tienen legitimidad jurídica para demandar la protección de su territorio. Con esto, estamos ante lo que Mina Navarro llama, despojo múltiple, agresiones sobre el territorio, no solo como depredación de bienes naturales, sino que al mismo tiempo se da un despojo de las capacidades políticas de la trama comunitaria poseedora y usufructuaria de tales riquezas arrebatas (Navarro, 2015).
Y ambiental por la violación a decretos presidenciales relacionados con las declaratorias de reserva ecológica: Parque Nacional el Tepozteco y el Corredor Ajusco Chichinautzin, así como instrumentos de protección ambiental como lo es el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial del Municipio de Tepoztlán,
En el último siglo, la construcción de infraestructura carretera en México ha sido considerada por el discurso oficial como un indicador inequívoco de progreso y modernidad. Con los argumentos de crecimiento económico y desarrollo sustentable; las carreteras han penetrado en el corazón de las comunidades fragmentado territorios, naturaleza y tejido social.
En la actualidad la mayor parte de los proyectos carreteros no obedecen a necesidades locales, sino que forman parte de planes económicos de desarrollo de más largo plazo en un sistema económico capitalista, neoliberal y globalizador, que requiere para su reproducción conectar rutas de transporte para las mercancías y el capital. El trazo de estas rutas se realiza sobre los territorios sin consultar a las comunidades, sin tomar en cuenta sus formas de vida y violando las legislaciones vigentes; lo que ha provocado en algunos casos; el rechazo y oposición por parte de quienes habitan esos territorios.
Se concluye que el proyecto carretero de Tepoztlán es tan solo un eslabón de una cadena de intereses económicos y políticos alrededor de él, y de su culminación y operación depende el desarrollo y ejecución de otros megaproyectos extractivistas vinculados al llamado Plan Integral Morelos (PIM), considerado por el discurso oficial como un motor de desarrollo económico y de industrialización de la región ubicada en las faldas del volcán Popocatépetl; para proporcionar energía a otras actividades como la minería y parques industriales afectando a distintas comunidades que no fueron consultadas respecto a los cambios de actividades en su territorio, y que de pronto se encontraron inmersas en un proceso de transición del modo agrícola al industrial, por medio de la exacerbación de los métodos para imponer proyectos neoliberales.

Castañeda, Nicté. 2003. “Identidad, Cultura Y Desarrollo: Propuesta de La Juventud Organiazada de Tepoztlán Morelos.” Universidad Autónoma Metropolitana.
Navarro, M. (2015). Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México. (Bajo Tierra, Ed.) (1a ed.). Puebla.




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* De Orbe
Red Mexicana de Acción Ecológica A.C. Acción Ecológica. Cuernavaca, México