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Resumen de ponencia
Universidad, trabajo y capitalismo académico. El lugar del docente universitario de cátedra

*Jairo Augusto Alvarado Sanchez



El trabajo presentado corresponde a una investigación doctoral en desarrollo. Trabajo en el que se describe el lugar de los docentes de cátedra en el sistema universitario, lugar marginal en el que construye su identidad profesional como docente y se valora su trabajo dentro de un contexto global y competitivo de la academia. La universidad como el escenario no es solo un lugar para la actuación de los docentes, este escenario condiciona su trabajo, al poner reglas administrativas, establecer cargas laborales simbólicas, rutas académicas que afectan y diferencian la actividad del docente.
El punto de partida es la caracterización del cuerpo académico de las universidades, un cuerpo altamente heterogéneo pero igualmente altamente diferenciado. Parte de la caracterización radica en evidenciar el origen de este cuerpo académico en la coyuntura de una propuesta modernizadora para la universidad: universidad de masas, cuyo objetivo al inicio de la década de los noventa era poderse incorporar a los procesos de globalización generando circuitos de calidad que permitan interactuar con instituciones, producciones y académicos de otros países (Tiramonti 1999,16). Pero es precisamente la globalización una manifestación de un cambio de época, que reestructura y modifica el campo laboral, el mercado del trabajo, los códigos culturales, las estructuras sociales y por supuesto las perspectivas de futuro vividas en un clima constante de incertidumbre tanto en las organizaciones como en los actores.

El nuevo docente que aparece como resultado del proyecto modernizador de la universidad – universidad de masas -, será un docente “proveniente de los estratos medios en ascenso, poseedor de un capital cultural muy diferente al del profesor clásico; de él surgirá el profesional de la docencia, cuya expectativa será llegar a ser profesor de carrera” (Aguirre, 1988, 482). Para algunos autores esto tendrá una doble consecuencia, por una parte, allanará el camino para la profesionalidad en el campo educativo y la desprofesionalización de su saber disciplinar. De otra parte, la imposibilidad de realizar una movilización laboral, ya que si bien el profesional encontraba en el trabajo docente un tránsito hacia su propio campo profesional ahora se encuentra confinado a ser un asalariado de la educación.

Para Brunner (1990) siguiendo esta línea de reflexión sobre los cambios que se suscitaron a partir de la universidad de masas y la consecuente masificación del mercado académico, lleva la reflexión un paso más al diagnosticar la ausencia de la consolidación de la profesión académica y ha constatar su consecuente fragmentación del cuerpo académico, sobre todo en la aparición de una gran variedad de formas de vinculación, asignación de tareas, dedicaciones, estímulos, reconocimientos, salarios y otras condiciones de ascenso o permanencia laboral. Los denominados docentes por horas o de cátedra sería el conjunto de docentes dedicados a la enseñanaza y que por un variado abanico de realidades, necesidades o preferencias ha optado por la docencia, pero se encuentran en una situación de marginalidad respecto a aquellos profesores de dedicación completa o parcial que concentran la mayor cantidad de actividades de investigación, por contraste estos docentes por horas no hacen parte de la carrera académica, pero poseen la forma más baja de dedicación, lo que se traduce en formas de contratación temporal y de vinculación inestable o precaria en las instituciones de educación superior. (Tünnerman 2000; Soto, 2009; Riart y Ferreira, 2013; González, Brunner y Salmi, 2013).
Dicha marginalidad resulta contradictoria frente a un fenómeno que estadísticamente es notorio, debido a la gran cantidad de docentes que laboran en condiciones diferenciales de vinculación en las universidades, y que en número no solo superan sino que soportan la actividad formativa tanto en pregrado como en posgrado a nivel de docencia en la Educación Superior. Las estadísticas en el contexto de la educación superior colombiana son contundentes al manifestar que gran parte de los docentes universitarios no se encuentran vinculados de forma estable a las instituciones universitarias, en los últimos cinco años, por ejemplo, los porcentajes de participación de estos docentes en los formación universitaria fluctúa entre el 50 y el 60% de la población total de los docentes universitarios.

Pero cabe destacar que la profesión académica en la región está signada por ser de naturaleza periférica, ya que los patrones de trabajo y producción académico y científico siguen el modelo de las grandes universidades instaladas en los países desarrollados. Lo que conduce dentro del sistema mundial a relaciones académicas desiguales. Dada la fragmentación de la profesión académica que atraviesa a los sujetos y a las actividades que realiza, interesa evidenciar la forma como los sujetos más inviabilizados de la estructura universitaria viven o configuran el sentido de su oficio. Reconociendo que en la tensión profesión y docencia para el caso de los profesores catedráticos, resulta ambivalente. En primer lugar porque dada su invisibilidad como sujeto parcialmente incorporado a la institucionalidad y a la formalidad del trabajo académico, es a la vez lo más visible del profesorado universitario. En segundo lugar, porque si bien el docente, en términos generales, es el recurso humano por excelencia de los centros universitarios, pesto que allí se acumula un capital humano de carácter cultural, científico y técnico importante, su labor básica es poder cubrir la docencia como una acción que el “alto clero” universitario relega dando la sensación de asumir una función menos nuclear frente a otras funciones universitarias (Schwartzman, 1988). Desde esta perspectiva, podríamos afirmar que el catedrático podría considerarse como el profesional académico marginado ocupado en una labor marginal dentro del sistema universitario.






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* Alvarado Sanchez
CORPORACIÓN UNIVERSITARIA LASALLISTA Unilasallista. Medellín, Colombia