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Resumen de ponencia
¿QUÉ ES AMÉRICA LATINA HOY?

Grupo de Trabajo CLACSO: Teoría social y realidad latinoamericana

*Esteban Torres



En la ponencia aportaré un conjunto de argumentos que me permitirán definir de modo preliminar a América Latina como un efecto de poder. Tal noción parte de actualizar el compromiso con dos elementos fundantes del pensamiento social moderno: un principio socio-relacional y una teoría económica. La imposibilidad de reconstruir América Latina como concepto sin contar con una teoría del capitalismo se hace más evidente hoy que en cualquier otro momento de la historia. Ello nos sitúa al menos frente a cinco constataciones: a) el capitalismo es un modo de relación y un proceso que en primera instancia exige ser explicado y no negado; b) el núcleo fundante y de precipitación del capitalismo es global y no regional o nacional; c) la racionalidad económica general del capitalismo es universal; d) no existe en la actualidad otra racionalidad tecno-económica en el mundo operando a escala meso o macro social que no sea la racionalidad capitalista, y e) la dimensión tecno-económica se conforma en el devenir socio-histórico en un proceso de interinfluencia y de mutua afectación con lo político y lo cultural de las sociedades.
Respecto a la primera constatación, la búsqueda de explicar los procesos económicos conlleva la inclusión de una lógica causal y con ello la reactivación de las pretensiones de cientificidad moderna de las ciencias sociales. Reactivar las pretensiones de cientificidad en este punto exige asumir un momento de positividad para el conocimiento social. Si América Latina como concepto establece una relación de inmanencia con una teoría del capitalismo, y si todo capitalismo demanda ser explicado, entonces América Latina como entidad necesita igualmente ser explicada. Tal búsqueda de explicación exige trascender el negacionismo y el escapismo que propicia el esquema hermenéutico y autonomista dominante en la actualidad en el espacio del pensamiento crítico regional. La restitución de una razón explicativa exige igualmente trascender las críticas vertidas por los autores posmodernos al compromiso racionalista de la teoría social clásica, particularmente a la teoría social de Marx. En cuanto al segundo aspecto, si el capitalismo es un modo de relación y su núcleo es global, el proceso de estructuración económica de América Latina se inscribe de modo supeditado en el mismo arreglo espacial global. Dicho en otros términos, si lo económico-global conforma lo económico-regional más de lo que lo económico-regional conforma lo económico-global, entonces hay que asumir que la materialidad latinoamericana es constitutivamente global. Respecto a la tercera y cuarta constatación, si la racionalidad general capitalista que se concretiza en cada arreglo espacio-temporal es universal, y si la estructuración material dominante de América Latina es capitalista, entonces la búsqueda de una especificidad material tiene sentido como una simple y limitada variación de lo capitalista-global sin fuerza de auto-determinación. Finalmente, si el modo de estructuración social es multidimensional y si en la actualidad lo político-estatal y lo cultural-regional tiende a supeditarse a lo económico-financiero global, entonces hay primacia de lo económico-global en la conformación de las sociedades latinoamericanas. Si finalmente hay primacía de lo económico-global en la conformación política y social del continente, la identidad latinoamericana, siendo un componente cultural o siendo un componente multidimensional, quedaría sujeta a la misma ecuación relacional sugerida.
Al incluir el interrogante por la especificidad de la racionalidad tecno-económica operante en la región, así como por las relaciones de interinfluencia que se presentan entre aquella y las diferentes matrices políticas y culturales que componen el mosaico latinoamericano, la pregunta por América Latina se resignifica de un modo sustantivo. Lejos de reducir el campo de visión y predeterminarlo, la reintegración de una teoría del capitalismo demanda a las ciencias sociales una mayor complejización para la pregunta por la identidad y la especificidad latinoamericana. Todas las turbulencias políticas y las tragedias sociales que se experimentan actualmente en la región adquieren su justa medida al integrarse en este esquema general. Como tesis central de la ponencia sostendré que la reinstalación de una teoría del capitalismo en una sociología histórica moderna y de izquierdas comprometida con la prefiguración del destino de América Latina plantea un profundo y trágico dilema que redibuja de un modo inquietante el archicitado fragmento del poema de Hölderlin: allí donde está el peligro de la indistinción o la desdiferenciación de América Latina, está precisamente lo que nos puede salvar.




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* Torres
Centro de Estudios Avanzados . Universidad Nacional de Córdoba - CEA/UNC. Córdoba, Argentina