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Resumen de ponencia
Educación Intercultural Crítica e infancias. Perspectivas desde la corporalidad.

*Maria Alejandra Castiglioni



8ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales
Educación Intercultural Crítica e infancias. Perspectivas desde la corporalidad.

La presente ponencia retoma el trabajo de campo etnográfico y las conclusiones de mi tesis de Maestría en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural de IDAES-UNSAM, “Interculturalidad e infancias. Aportes desde el análisis del Programa Lazos Comunitarios: voces, corporalidad, juego, contextos culturales y propuesta educativa.” recientemente aprobada. La experiencia analizada refirió a un programa desarrollado en la ciudad de Buenos Aires que involucró dos instituciones educativas pertenecientes a la comunidad judía y a la coreana, en torno a actividades dirigidas a niñxs de las salas de 5 años y fue observada durante más de un ciclo lectivo. Mi indagación fue abordada articulando aportes de la Sociología y el Análisis cultural, la Educación y la Antropología del cuerpo.
La cotidianeidad pedagógica evidencia que las cuestiones vinculadas a la otredad muestran tensiones, desconocimiento sobre sus distintas categorías y realidades, estigmatizaciones, negaciones o invisibilizaciones mientras se tramitan, siendo residuales del modelo educativo tradicional y determinados proyectos políticos. De este modo, y en algunas ocasiones, se replican condiciones de inequidad en las que operar, cuestionando, revisando y sobre todo, escuchando la voz infantil.
La educación intercultural crítica, desde sus fundamentos, cuestiona prácticas prejuiciosas e inequidades, reconociendo la diversidad como oportunidad y allí, el desafío. Dada la complejidad e integralidad del hecho educativo, creo oportuno poner en diálogo consideraciones de la pedagogía crítica y otros campos de conocimiento como los mencionados.
La perspectiva intercultural propone una educación enraizada en la diversidad cultural de los educandos mientras persigue la transformación social en el marco de intervenciones pedagógicas pertinentes y situadas. Se despliega en una instancia dialógica de encuentro y complementariedad entre las diversas categorías culturales.
La cultura es entendida por mí como forma integral de vida creada histórica, geográfica y socialmente por una comunidad a partir de su particular manera de resolver –desde lo corporal, psíquico y fisiológico- las relaciones que mantiene en su contexto con el propósito de dar continuidad, pertenencia y sentido a su existencia. La diversidad y sus distintas categorías, que el espacio educativo aloja, se evidencian en esas relaciones en términos de etnia, nacionalidad, sexo, género autopercibido, configuraciones familiares, procesos migratorios, religión, salud, lengua, edad, clase, características físicas, entre otras, y se problematizan desde el análisis cultural. Por su parte, las categorías se inscriben en los cuerpos y se visibilizan en la interfaz de la corporalidad.
Desde el campo educativo, Walsh (2009) distingue diferentes usos del término intercultural; uno relacional, asimilable a la multiculturalidad en tanto funcional al sistema dominante que a menudo refuerza relaciones de desigualdad y otro diferente, concebido como proyecto de descolonización, transformación y creación, y resignificación.
Al respecto, las prácticas educativas y propuestas teóricas y metodológicas se ponen en tensión cuando la interculturalidad relacional trasciende hacia la interculturalidad crítica. Ella revisa el problema de la matriz colonial de poder racializado y jerarquizado, la que disciplina –entre otras matrices- la experiencia infantil en un estadio donde se forja su subjetividad. Así, la interculturalidad crítica se convierte en herramienta de transformación de estructuras y relaciones sociales dentro y fuera de la institución educativa.
Con relación a la construcción y transmisión de conocimiento, considero que suceden implicando al cuerpo. No hay idea que no haya pasado por la experiencia corporal. Por ello, el valor de indagar desde la perspectiva de la corporalidad y, específicamente, en el modo en que ella interviene en el campo de la educación intercultural infantil.
Para Le Breton (2008), la existencia del hombre es corporal y en su transcurrir nos relacionamos consigo, con los otros, con la comunidad y con la naturaleza a partir del cuerpo. De este modo, en su superficie se inscriben los sucesos de la historia personal y social y los valores culturales que a través suyo se exploran, apropian y resignifican.
Asimismo, el cuerpo expresa nuestra singularidad y evidencia que la diversidad es corporal, lo que atraviesa a todos -sin exclusión- haciéndonos únicos e irrepetibles, visibilizando nuestras particularidades y nuestra identidad excepcional.
Especialmente durante la infancia, van imprimiéndose en la corporalidad diversas estructuras y condicionamientos sociales con los que cada comunidad construye formas peculiares de la gestualidad que modulan la relación con la otredad así como la imagen corporal y su percepción.
El cuerpo es el lugar donde todo sucede, un narrador de historias que nos cuenta la importancia de la relación entre corporalidad y subjetividad. Esta relación mutua da cuenta de la constitución social del fenómeno educativo y muestra la relevancia y la necesidad de un abordaje respetuoso de la diversidad y la singularidad que el cuerpo encarna.
¿Qué se entiende por corporalidad? Algo más que los cuerpos. Se trata de un complejo montaje de disposiciones socio-fisio-psicológicas que habitan en la interfaz que media entre los cuerpos, es decir, entre lo social y lo individual, lo psicológico y lo simbólico, allí donde existe un espacio de privilegio para la evidencia de actitudes, gestos y discursos (Le Breton; 2002). Las prácticas que en ella se desenvuelven permiten establecer una corriente de doble sentido que habita entre lo social y la materialidad del cuerpo, estableciendo diálogos centrales para la constitución de la subjetividad infantil.
Por ello, problematizar la materialidad de los cuerpos y los gestos de la corporalidad de los actores involucrados en la experiencia educativa desde la mirada docente y muy especialmente, desde la perspectiva de los niñxs, es fundamental.
La corporalidad encarna a las singularidades. Su valoración muta según los procesos históricos y lo estigmatizado, quizás con el tiempo no lo sea y viceversa. De este modo, no sería la diversidad lo que perturba sino la otredad. Los niños, por su parte, debaten e interpelan valoraciones generando nuevas y propias y allí radica la oportunidad de abrir espacios –desde la más temprana edad- hacia el respeto por sí mismo, el pensamiento crítico y el reconocimiento de lo diverso hacia la transformación social.
Estas breves fundamentaciones, mis recorridos y la experiencia docente, confirman que la corporalidad tiene un lugar central en la propuesta pedagógica de la educación infantil, en la producción del conocimiento, en el despliegue de las interrelaciones y las posibilidades de expresión, exploración y apropiación que ello genera mientras se resignifica la cultura de pertenencia en el espesor de la corporalidad.
El ámbito educativo se convierte en una experiencia potente donde el docente como enseñante, respetuoso de los tiempos y las necesidades infantiles, media entre el estímulo y el capital simbólico infantil para generar nuevas experiencias que impidan la reproducción acrítica de modelos dominantes.
Considero que la educación y la infancia en particular, son contextos privilegiados para construir -desde la más temprana edad- herramientas que permitan efectivizar derechos, desarrollar el reconocimiento de las singularidades y promover la interculturalidad crítica, habitando trayectos pedagógicos que permitan empoderar al niñx como ciudadano intercultural desde su nacimiento.

Nota: el trabajo de campo registra una cantidad de aportes de las voces y gestualidad infantil que, en el caso de ser aprobada la ponencia, podré compartir.

Bibliografía.
Calmels. Daniel (2009). Infancias del cuerpo. Buenos Aires, Puerto Creativo.
Freire, Paulo (2005). Cartas a quien pretende enseñar. Buenos Aires, Siglo XXI Editores.
Hirsch, Silvia y Serrudo, Adriana (2010). Educación intercultural bilingüe en Argentina: identidades, lenguas y protagonistas. Buenos Aires, Novedades Educativas.
Karsenti, Bruno (2011). “Técnicas del cuerpo y normas sociales”. En: Revista Impetus, vol 78, Pág. 79-84.
Le Breton, David (2002). Antropología del cuerpo y modernidad. Buenos Aires, Editorial Nueva Visión.
------------------- (2008).La sociología del cuerpo. Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión.
López, Luis Enrique (2000). La cuestión de la interculturalidad y la educación latinoamericana - Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe en los Países Andinos (PROEIB Andes).Documento de Trabajo. San Simón, Universidad Mayor de San Simón.
Walsh, Catherine (2009). Interculturalidad crítica y educación intercultural en Construyendo Interculturalidad Crítica. La Paz, Instituto Internacional de Integración Convenio Andrés Bello.


MARIA ALEJANDRA CASTIGLIONI
D.N.I. 16288258
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* Castiglioni
ORGANIZACIÓN MUNDIAL PARA LA EDUCACIÓN PREESCOLAR OMEP. BUENOS AIRES, Argentina