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Resumen de ponencia
Políticas culturales dictatoriales entre lo local y lo hispanoamericano para una ciudad imaginada como la más española de las provincias argentinas (Córdoba, 1976-1983).

Grupo de Trabajo CLACSO: Arte y política

*Alejandra Soledad Gonzalez



La última dictadura cívico-militar argentina fue un proceso complejo que articuló, en una escala intermitente de consensos y disidencias, proyectos políticos, económicos, sociales, culturales y artísticos. En esta segunda década del siglo XXI, si bien podemos decir que las ciencias sociales han avanzado mucho en el estudio de las prácticas de violencia física desplegadas por el Terrorismo de Estado, quedan aún numerosas preguntas abiertas sobre los programas culturales que posibilitaron la dominación simbólica.
Esta ponencia retoma y amplía algunos ejes de mi Tesis de Doctorado en Historia (González, 2013), donde se exploraron las políticas culturales y los intersticios de resistencia emergentes durante el régimen autoritario, especialmente aquellos vinculados al microcosmos artístico-plástico y al macrocosmos de las prácticas juveniles. Entre las hipótesis principales, pudimos corroborar que la dictadura defendía desde el Golpe del ´76 (aunque recuperando ideas anteriores como las de la Guerra Fría) la existencia de una guerra integral contra el comunismo, la cual, según la visión oficial, se libraba tanto en planos materiales como espirituales . Así, uno de los principales programas ideológicos, de un gobierno que se autodenominó Proceso de Reorganización Nacional, presentó dos fases de acción: por una parte, la persecución, censura y represión que hizo desaparecer a aquellas personas, objetos e ideas consideradas subversivas; por otra parte, la producción y difusión de una cultura oficial que se proclamaba defensora de la civilización occidental y cristiana. Desde esa visión hegemónica el enemigo comunista era caracterizado, por oposición, como ateo, extranjerizante e inmoral, una amenaza cuya sola existencia ponía en peligro a la tríada de los auténticos valores nacionales: Dios, Patria y Familia.
Otra de las hipótesis corroboradas nos permitió conocer que, dentro de las políticas culturales dictatoriales, un conjunto de performances emergían como procesos importantes que nos permiten acercarnos, desde una clave benjaminiana, a prácticas de estetización de la política con las cuales el régimen conformaba su hegemonía simbólica: nos referimos a las conmemoraciones en torno al Aniversario de la ciudad de Córdoba, donde se evocaba a la fundación colonial española del 6 de julio de 1573 como una hazaña heroica y pacífica. Esas celebraciones precedieron y prosiguieron al período autoritario, pero evidenciaron un apogeo especial entre 1980 y 1983, cuándo los actos, que en los primeros años se desenvolvían en un día, se ampliaron a una Semana de Córdoba. En esas fiestas oficiales lo que se (re)construía anualmente era la propia identidad cultural cordobesa, y también argentina, donde el mito de origen hispánico servía para (re)inventar la tradición de un imaginario gubernativo que buscaba anclarse en los autoproclamados verdaderos valores de Occidente. Entre las distintas puestas en escena materializadas por esos rituales cívicos, los eventos artísticos ocuparon un lugar constante y destacado.
El presente texto propone explorar algunas aristas de esos procesos culturales (trans)locales a partir de dos recorridos. En la primera parte indagaremos a las representaciones oficiales construidas por los funcionarios del régimen en torno a la categoría cultura. En la siguiente sección analizaremos prácticas que, sustentadas en aquellos imaginarios, inauguraron y multiplicaron actividades culturales variadas en las calles, plazas, museos, teatros y centros barriales de Córdoba. A lo largo de estas dos partes podremos observar diversos dispositivos simbólicos y materiales mediante los cuales se reinventaba la tradición que conectaba a la ciudad de Córdoba y al país con la civilización occidental y cristiana de Hispanoamérica. Particularmente, abordaremos algunas (dis)continuidades de las fiestas oficiales desarrolladas durante todo el período dictatorial para conmemorar la fundación de una urbe que fue proclamada: la más española de las provincias argentinas.
El trabajo fue emprendido desde un enfoque de Historia Cultural transdisciplinar e implicó el relevamiento de fuentes históricas heterogéneas. Considero que la exposición del mismo en las mesas de diálogo propiciadas por el congreso CLACSO 2018 puede contribuir a reflexionar, en clave comparada, sobre las políticas culturales desplegadas por las dictaduras de la segunda mitad del siglo XX en los países latinoamericanos. Esos programas adquirieron distintos matices según se tratara de las ciudades capitales o de las provincias; en estas segundas territorialidades quedan numerosas áreas pendientes de investigación. El estudio de esos procesos culturales dictatoriales es uno de los insumos que puede aportar a fortalecer las democracias del tiempo presente, las cuales trascurren en un mundo turbulento donde varias vivencias del pasado reciente siguen latentes.




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* Gonzalez
Centro de Investigaciones. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad Nacional de Córdoba - CIFFyH/UNC. Córdoba, Argentina