Resumen de ponencia
AMERICA LATINA: ENTRE PERSPECTIVA DE ANALISIS Y PROYECTO SOCIOPOLITICO
Grupo de Trabajo CLACSO: Teoría social y realidad latinoamericana
*Alfredo Falero Cirigliano
El trabajo parte de la siguiente premisa: América Latina no es solamente la designación de una unidad geográfica pero tampoco puede ser entendida como noción, macro categoría de análisis o la difusa idea de “entidad. Se trata de una perspectiva de análisis, es decir un ángulo de observación de la realidad derivada de un núcleo de presupuestos sociohistóricos de fondo que expresan su articulación como región en una totalidad mayor. Esta perspectiva no constituye entonces una mera invención del investigador para acercarse a la realidad, deriva de la posición de América Latina en el sistema-mundo, la acumulación a escala global, o parámetros similares, lo cual configura un conjunto de problemáticas y condicionamientos específicos y comunes más allá de la visible heterogeneidad de situaciones sociales, políticas y económicas que puedan identificarse.
Se podría decir en consecuencia que la región es el producto de un proceso cruzado por dos grandes ejes que la han venido configurando históricamente: el eje geo-económico, es decir cómo se articula en forma subordinada a las grandes dinámicas económicas de la economía-mundo capitalista y el eje geo-político, es decir, la capacidad de poderes fácticos globales –a través de sucesivos y a veces superpuestos intereses principalmente de España, Inglaterra y Estados Unidos- de inducir, remodelar o implantar dinámicas políticas y en lo posible trayectos en los países de la región. Esto significa que no considerar esta problemática en el estudio sobre clases, movimientos sociales o Estado, entre una vastedad de temas posibles, vuelve reduccionista el proceso investigativo.
Esta perspectiva no ha sido hegemónica a lo largo de la historia del siglo XX en la región, pero se ha manifestado en fogonazos intelectuales y en algún giro intelectual consistente. Ejemplo de lo primero, casos tan distintos como los trabajos de Mariátegui o de Prebisch, lo segundo registra sólo un gran momento que fue la teoría de la dependencia en la década del sesenta. Quizás el llamado “giro decolonial” pudo haber generado suposiciones que se estaba precisamente ante un “giro” consistente, pero todo indica que solamente fue un intento sin mayor proyección en cuanto a sus implicancias en las investigaciones. Se podría decir en términos muy esquemáticos pero fáciles de transmitir, que la base común es el intento de reproblematizar las concreciones sociales del doble juego de lo externo-interno y lo interno-externo.
En suma la perspectiva latinoamericana se entiende como un ángulo de observación de la realidad subyacente en la investigación sobre los más diversos temas y en tensión con la perspectiva eurocéntrica de análisis, que más que considerarla un conjunto de elaboraciones precisas, se trata de una racionalidad subyacente a la construcción de conocimiento con viejas raíces en Europa Occidental y con capacidad de expandirse en el sistema-mundo. Por ello, América Latina vive una tensión permanente entre ambas perspectivas cuando se acerca a un tema social de investigación.
Dentro de los fundamentos teóricos posibles de una perspectiva latinoamericana en la construcción de conocimiento, se pueden anticipar entre otros:
a) Generación permanente de un pensar relacional por el que resulta equivocado observar coexistencia de partes en cualquier terreno de investigación social, ya sea bajo el formato de dualidad (moderno - tradicional, es el "clásico") o bajo formatos teóricos contemporáneos más complejos, sino que se trata de advertir articulaciones y procesos sociohistóricos con relaciones capitalistas que atraviesan, a veces en forma invisible, el todo social reconfigurándolo de muy diversas formas.
b) Control epistemológico sobre la importación de bases eurocéntricas que llevan, por ejemplo, a considerar en el tema del desarrollo sucesiones universales de etapas o a importar mecánicamente debates como multiculturalismo – interculturalismo. Los fundamentos de un pensar “anti eurocéntrico” no significa en modo alguno leer a los más diversos autores sino integrarlos considerando justamente parámetros de construcción de conocimiento que hacen a una realidad objetivamente diferente desde la cual se escribió teniendo presente especialmente la continuada reproducción de una interdependencia asimétrica entre regiones centrales y periféricas (u otros rótulos que se prefieran) y que la actual revolución informacional tiende a profundizar.
c) La postura de visualizar nuevas categorías de análisis que permitan dar cuenta de las dinámicas propias, de las especificidades de las sociedades del capitalismo periférico como las de América Latina, en el entendido que no solo se deben observar restricciones estructurales sino potencialidades de realidades sociales diferentes. En ese marco, la temática de organizaciones y movimientos sociales, sus relaciones y dinámicas, subrayando la idea general de “movimiento”, no constituye un tema separado sino que es parte constitutiva de la perspectiva.
La ponencia propuesta apunta no solo a fundamentar las anteriores premisas. Se asume que la importancia de la operación no solamente está en términos de discutir herramientas conceptuales sino en derivaciones sobre futuros sociales posibles, en tanto la perspectiva latinoamericana lleva implícita la idea de integración regional en un sentido de alternativa social o proyecto sociopolítico siempre en tensión con el proyecto conservador que directa o indirectamente promueve la balcanización, la fractura territorial o la conexión solo para la mera exportación de materias primas o el comercio, es decir para asegurar la misma posición subordinada de siempre de la región en la economía-mundo capitalista.