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Resumen de ponencia
Discursos en torno a la fuga de capitales: entre lo racional y lo moral

*Mariano Eduardo Bonilla




El presente trabajo surge de una investigación que tiene como objetivo convertirse en una tesis de maestría dentro del campo de la sociología económica, acerca del fenómeno de la fuga de capitales en la Argentina. Se trata de un estudio que busca analizar el período que se inició luego de la implementación del control de cambios impulsado por el Banco Central de la República Argentina, denominado comúnmente como “cepo cambiario”. Este hecho, ocurrido en el año 2011, ha desatado una multiplicidad de interpretaciones acerca de la regulación estatal a la adquisición de moneda extranjera. Dichas interpretaciones son el objeto de estudio de este trabajo. Serán abordados discursos producidos desde diferentes disciplinas como la economía, el derecho o la sociología; enunciados por economistas tanto liberales como heterodoxos, analistas especializados en paraísos fiscales y actores socialmente relevantes. También serán tenidos en cuenta organismos económicos y financieros de relevancia.

Siendo la economía y la sociología dos disciplinas distintas, la intención de llevar a cabo un trabajo de investigación en el campo de la sociología económica es poner el foco en procesos sociales en articulación con fenómenos económicos. En tal sentido, la propuesta busca dar cuenta de cómo esos fenómenos económicos no son disociables de los procesos sociales, problematizando acerca de la contradicción y/o complementariedad entre lo económico y lo social, poniendo en cuestión tanto la autonomía como la determinación de la dimensión económica pretendida por la ciencia económica desde los años 70 (Becker, 1992).

El campo de la economía define a la fuga de capitales como la salida de capitales locales que son propiedad de residentes para constituir activos en el exterior. Si bien es una temática que abunda en los análisis económicos, podría sostenerse que se trata de un concepto lábil: en primer lugar, porque existen diferentes métodos para estimar la fuga; en segundo lugar, porque puede ser legal o ilegal; y por último, porque el sólo hecho de denominar al fenómeno como fuga de capitales implica de por sí un posicionamiento político hacia el mismo.

Una revisión bibliográfica acerca de los estudios producidos sobre la fuga, arrojó como resultado que las investigaciones más relevantes acerca de la temática se han elaborado desde un marco teórico macroeconómico, pudiéndose distinguir dos enfoques diferentes: por un lado, la ortodoxia económica planteando que la fuga existe porque los agentes libres y racionales buscan maximizar su utilidad en un contexto de alta inflación; en el lado opuesto, la heterodoxia se ha encargado de analizar las distintas formas que adoptó ese drenaje de recursos no percibidos por el fisco (elusión, evasión, endeudamiento externo), adscribiendo a la idea de que ese flujo de capitales hacia el exterior genera un límite al desarrollo socioeconómico, afectando así la capacidad estatal de producir mecanismos institucionales que busquen palear los impactos negativos en la distribución del ingreso.

La intención que aquí se plantea es ir más allá de la dicotomía anteriormente reseñada. Desde un marco teórico constituido desde la teoría francesa de la regulación, y nutrido por autores como Pierre Bourdieu, Albert Hirschman, Marcel Mauss, Luis Dumont y Boltanski y Chiapello, es que se construye la propuesta de indagar las lógicas que hay por detrás del discurso que justifica moralmente la fuga de capitales. De esta manera, se pretende observar como los dispositivos de regulación social interpelan y estructuran las identidades y las prácticas de muchos argentinos. El objeto de estudio, por lo tanto, no es la fuga de capitales en sí, sino los discursos que la constituyen en tanto práctica económica, política y simbólica.

La fuga de capitales es una restricción macroeconómica muy característica de la economía argentina. Sólo en el año 2011, año en que se intensifican los controles de cambios, la fuga de capitales fue de 21.504 millones de dólares. Desde diciembre de 2015 hasta la actualidad la fuga ronda los 30 mil millones de dólares. Son sumas estructurales, comprometen la democracia, la soberanía, el desarrollo y la riqueza del país.

¿Podría frenarse este drenaje de miles de millones de dólares sólo con la coacción estatal a quienes eluden y evaden y controlando férreamente la venta de moneda extranjera? Este es el núcleo del problema que aquí se trata, a modo de hipótesis: no alcanza solamente con reprimir el delito de evasión, detener la elusión fiscal o incluso impulsar repatriaciones de capitales mediante amnistías fiscales. No bastaría con que el Estado vigilara intensamente las maniobras elusivas de bancos y multinacionales, restringiera la compra venta de divisas a aquel que desee ahorrar en dólares (tal como ocurrió durante el llamado “cepo cambiario”). No alcanza porque detener el flujo de capitales al exterior es tan sólo una arista (la económica) de un fenómeno que también está atravesado por lo simbólico y por lo político, pudiendo considerarse también lo jurídico.

La fuga es una problemática que no merece solamente un tratamiento económico que busque penalizar la evasión tributaria, o un ataque incisivo al diminuto conjunto de fugadores. Es por esta razón que se buscará desarrollar un enfoque acerca del carácter simbólico y político del tema, con un horizonte en la producción de lazos sociales alejados del egoísmo del ahorro privado en jurisdicciones offshore.

Desde esta perspectiva, no se trata de atacar al reducido aunque poderoso grupo de personas que fuga su dinero hacía guaridas fiscales, sino más bien de comprender los requerimientos morales del capitalismo argentino, en el cual hay intereses materiales e ideales (en sentido weberiano), un “ethos”, una creencia de que una persona actúa con justicia cuando fuga su dinero.

En cuanto a la ponencia, el objetivo es presentar a la de la fuga de capitales como un problema en la construcción de acuerdos políticos, económicos y simbólicos que tienen lugar en la Argentina, y que tienen un origen en la Reforma Financiera en el año 1977. Se pretende presentar un análisis de las justificaciones morales estructuradas desde conceptos como racionalidad, libertad o individualismo.




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* Bonilla
Instituto de Altos Estudios Sociales. Universidad Nacional de San Martín - IDAES/UNSAM. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina