Resumen de ponencia
Aprender Desde Adentro: Una pedagogía emergente en la construcción colectiva de la identidad raizal del colegio San Bernardino.
*Blanca Maria Peralta Guacheta
*Jhon Edinson Lopez Garzon
La pedagogía Aprender Desde Adentro surge en el proceso de resistencia y de re-existencia de los niños y niñas indígenas y afrodescendientes del colegio San Bernardino, la lucha es por mantener sus usos y costumbres, cosmovisiones e historia de sus pueblos originarios en el marco de la escuela clásica y formal del sistema educativo colombiano. El colegio es un contexto de cambios y permanencias en sus más de 100 años de existencia, allí coexisten pobladores originarios y venideros de muchas partes del país. Dentro y fuera de la institución se inscriben cotidianamente las diferentes memorias familiares en el territorio ancestral muhysca de Bosa, en la ciudad de Bogotá; los niños indígenas y afrodescendientes poseen saberes ancestrales heredados, así como prácticas culturales y cosmovisiones, que ponen de manifiesto para hacer de ello un insumo pedagógico para una “otra” escuela que los reconozca y les permita potenciar el desarrollo de sus pueblos, de esa manera le dan sentido y significado a sus particularidades multiculturales e interculturales.
Desde hace 6 años nos dimos a la tarea de investigar y sistematizar un proceso de construcción y fortalecimiento de identidades étnico raizales en el san Bernardino, porque vimos la necesidad de brindar un escenario en el que afloren aquellas sabidurías culturales propias de los pueblos y de esa manera propiciar el empoderamiento y reivindicación de los avances en materia de conocimiento que milenariamente han desarrollado. Ya que hace 5 siglos hubo una ruptura que propicio la intervención de la escuela colonialista, ésta desconoció esas potencialidades interculturales, incluso las silenció e invisibilizó históricamente. La escuela hoy juega un papel importante en la continuidad de las tradiciones culturales de una generación a otra, en sí misma la escuela se está trasformando gracias a estas pedagogías emergentes que le dan un giro relevante al proyecto homogeneizador y racializador, hacia un horizonte de reivindicaciones y re-existencias de identidades étnicas-raizales antes negadas.
Quisimos entonces aprovechar la diversidad intercultural con que cuenta el colegio, para hacer de ella una riqueza de aprendizajes y enseñanzas colectivas desde las raíces ancestrales; el encuentro intercultural se da en un espacio dentro de la cotidianidad escolar pero de manera extracurricular, para que converja libre la riqueza contenida en la memoria y la territorialidad de cada estudiante, pues, identificamos que la interculturalidad del colegio es una realidad que comprobamos día a día y así dimos nuestros primeros pasos desde las ignorancias que teníamos de nosotros mismos y fuimos reuniendo a los niños y niñas de entre los 8 y 16 años de comunidades indígenas y afrodescendientes, con los cuales comenzamos la construcción de eso que somos como sujetos histórico-políticos con raíces y tradiciones propias, en lo que llamamos el Consejo de Etnias. Este proceso posibilitó la emergencia de la pedagogía Aprender Desde Adentro como un esfuerzo colectivo por construir la identidad raizal desde nuestros territorios originarios, desarrollamos en la revisión reflexiva de nuestra historia de vida un proceso de búsqueda de lo que somos, hallando la fuerza emancipatoria en las raíces familiares y territoriales. Incluso esta pedagogía del colegio San Bernardino se relaciona y dialoga con un proyecto social ambicioso, que fue el legado del maestro Fals Borda, el socialismo raizal, una propuesta que tiene en cuenta nuestra historia, nuestro propio contexto, para la formulación de cambios significativos en nuestras epistemologías y formas de ser, pensar y de llevar a cabo nuestros proyectos de vida.
Hemos nutrido y fortalecido nuestras identidades familiares, comunitarias, territoriales, étnico-raizales; con persistencia hemos logrado que muchos maestros no solo reconozcan la diferencia cultural de sus estudiantes, sino que comprenden ahora que existen aprendizajes muy valiosos que tienen que ver directamente con los orígenes de sus estudiantes, con los que comparten a diario. Los maestros nos dimos cuenta que debemos mostrar la realidad, no solamente como objeto, sino como espacios para el despliegue de los sujetos en formación, al realizar procesos itinerantes por el territorio circundante les estamos dando la posibilidad de que se adquiera un sentido de la historicidad diferente a la que ha dominado el escenario educativo; constituimos a partir de la pedagogía Aprender Desde Adentro nuestros procesos abiertos a la cotidianidad, un nuevo sentido de la historicidad, el de situarse en el tiempo para establecer una relación dialéctica entre sujeto e historia, porque entramos en contacto directo con la realidad propia de sus familias, del barrio y de la comunidad, para transformar las estructuras, como la escuela, que en otros tiempos marginalizaba los saberes de los pueblos originarios.
Con esfuerzo hemos posicionado el Consejo de Etnias como un escenario legítimo de construcción de saberes “otros” dentro de la institución oficial del San Berno y esto ha tenido repercusiones significativas, tanto, que incluso nos convertimos en un referente de educación intercultural para el distrito capital.
Todo lo anterior se enmarca en una perspectiva de lucha epistémica decolonial con un amplio sentido dialectico entre el pensamiento y la acción; la IAP nos ha brindado elementos pertinentes para la investigación y sistematización de este proceso; además desarrollamos propuestas pedagogías alternativas y propias en las que, las itinerancias por el territorio ancestral se convirtieron en la fuente de vivencias con las que tejemos colectivamente afectos, memorias, contemplaciones, saberes y tradiciones; también desde los saberes y principios éticos de las comunidades étnico raizales, procuramos construir la utopía-realizable del socialismo raizal, una propuesta que tiene el propósito de transformar significativamente la realidad colombiana de violencias segregadoras de las “minorías” a un territorio de coexistencias interculturales políticamente empoderadas.
Y finalmente nos resta señalar que seguimos dando pasos tranquilos y seguros hacia la consolidación de esta propuesta “otra” que dé valor a la sabiduría de nuestros pueblos, quienes nos enseñan a aprender, y aprendemos de ellos para enseñar.