Resumen de ponencia
EDUCACIÓN SUPERIOR PARA POBLACIONES INDÍGENAS. RETOS Y POSIBILIDADES ANTICAPITALISTAS
Grupo de Trabajo CLACSO: Anticapitalismos y sociabilidades emergentes
*Paola Vargas Moreno
Desde la década de los setenta, ante la aceleración de las reformas producto del neoliberalismo de una parte, y el posicionamiento de las demandas de las organizaciones sociales por reconocimiento y redistribución de otra, los clásicos objetivos de la universidad como institución moderna entraron en crisis y fueron cediendo espacio a proyectos, tanto de carácter corporativo (al servicio del mercado) como de carácter alternativo (al servicio de las organizaciones sociales), para ingresar a los escenarios de diseño y construcción de la educación superior. Para el caso latinoamericano, en lo que respecta a los proyectos diseñados desde las organizaciones sociales, es preciso anotar que dichas apuestas han sido de marcado carácter étnico-cultural y reclaman como suyo el campo universitario como escenario legítimo para el ejercicio de derechos de reconocimiento, justicia social y valoración de conocimientos propios.
De manera paralela, en diversos países de América Latina como son los casos de Ecuador y México, se ha ido consolidando un discurso a favor de la interculturalidad como propuesta para atender a las poblaciones étnico-culturalmente diferenciadas a lo largo y ancho de los territorios nacionales. Esta situación ha adquirido gran fuerza particularmente en el ámbito educativo, primero a nivel básico y, gradualmente y de maneras complejas y diferenciadas, en los niveles medio y superior.
Así, entre el advenimiento de la crisis de la universidad tradicional y el ascenso del discurso sobre la interculturalidad como proyecto educativo, se ha ido consolidando un nuevo escenario en donde se actualiza el debate sobre el ser y el deber ser de la educación superior para poblaciones étnicamente diferenciadas en los límites de los Estados-nación: el campo de la Educación Superior Intercultural, escenario de reflexión y análisis de la presente ponencia.
En este marco, a 100 años de la Reforma de Córdoba y con el objetivo de profundizar en la discusión sobre el ser y el deber ser de la educación superior en América Latina ante la hegemonía del capitalismo neoliberal contemporáneo, la presente ponencia dará cuenta del carácter ambiguo del rol de la educación superior para poblaciones étnico-culturalmente diferenciadas en la región (en tanto dispositivo para la consolidación del proyecto de colonización-modernización y, a la par, como horizonte para la construcción de otros mundos posibles), haciendo énfasis en la presentación y análisis de experiencias concretas contemporáneas que buscan hacer frente al sistema/mercado educativo desde los movimientos sociales indígenas y las epistemologías propias.
Se colocará especial atención en el campo de la Educación Superior Intercultural y Comunitaria, destacando las experiencias organizativas de los pueblos kichwa y shuar, a partir del caso de la Universidad Intercultural Amawtay Wasi en Ecuador y los pueblos me’phaa, nu savi, no’mndaa y afromexicano, a partir del caso de la Universidad de los Pueblos del Sur en el Estado de Guerrero, México.
El interés por estas dos experiencias radica en su capacidad de re-existencia y su potencialidad anticapitalista emergente en marcos legislativos (política pública nacional) en donde la reforma educativa avanza sin la participación – y, muchas veces, en oposición a las necesidades y demandas - de pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes.
La ponencia dará cuenta del contenido de los proyectos en contexto (oferta educativa, fundamentos relacionados con epistemologías propias, vínculos con la comunidad y las organizaciones locales, apuestas por otras formas de desarrollo, etc.) y las dinámicas de sus trayectorias, explicando cómo su apuesta por construir una educación superior contrahegemónica y autónoma, choca con estructuras de dominación (reconocimiento, financiamiento, legalidad) que las coloca en una encrucijada que da forma a sus relaciones (negociaciones-conflictos) tanto con el Estado, como con sus comunidades de base y otros intermediarios (partidos políticos, comunidades académicas).
Señalar los logros, los límites, las posibilidades y las potencialidades de estas experiencias, sumará al debate vigente sobre la Educación Superior Intercultural como derrotero para la construcción de alternativas emancipatorias y anticapitalistas por una vida digna y justa en contextos donde la diversidad étnico-cultural se vive como desigualdad social racializada.