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Resumen de ponencia
“Desenterrando memorias”: tensiones y retos de la memoria histórica construida por las FARC en el postconflicto.

*Rafael Camilo Quishpe Contreras



Resumen:

Generalmente se han estudiado los procesos de reconstrucción de memoria histórica realizados por las víctimas de los conflictos armados. Sin embargo, en el periodo de postconflicto también emergen voces y demandas de los excombatientes (de grupos armados legales e ilegales) por construir y posicionar, en la arena de lo público, la memoria de los hechos desde la perspectiva de su organización. El presente artículo identifica las principales tensiones y retos que enfrenta la memoria histórica construida por las FARC-EP en el postconflicto colombiano.

De esta manera, afirma que la disputa entre las diversas memorias del conflicto armado se evidencia, de manera temprana, en al menos tres escenarios: las expresiones artísticas, las fechas conmemorativas y los lugares del recuerdo. Estos escenarios complementan otro fenómeno interno: la disputa por la memoria de la organización entre quienes desertaron y quienes hoy se mantienen activos en el nuevo partido político.

Palabras clave:

Memoria histórica, excombatientes, FARC, conflicto armado, construcción de paz.

Introducción

Es 20 de diciembre de 2017 y en un bar de Bogotá miembros del nuevo partido político FARC se reúnen con motivo de dos eventos artísticos de alta importancia para su organización. El primero, la exposición de los cuadros de Inti Maleywa, pintora guerrillera del Bloque Caribe quien ha retratado los horrores de la guerra y las luchas sociales en sus obras; el segundo, el lanzamiento del videoclip “Desenterrando memorias: parte 2” del también artista guerrillero Martín Batalla, músico y cantante de sonidos urbanos.

El evento, que concuerda con la inscripción de la lista de candidatos de esta agrupación a Senado y Cámara, devela un asunto poco visibilizado pero de gran trascendencia para la actual transición: los excombatientes también se encuentran construyendo y posicionando su memoria histórica de la larga confrontación armada del país. Así lo afirmaba un miembro del partido FARC en dicho encuentro, al presentar la canción de Martín Batalla:

“También somos el rostro de hombres y mujeres que un día alzados en armas -con vocación heroica, altruismo humanista y conciencia revolucionaria- se levantaron contra los más voraces e indiferentes gobiernos para devolver al pueblo lo que es del pueblo: su dignidad y alegría. Tras mas de 60 años de guerra a muerte defendieron la vida, hasta con su propia vida”

¿Cómo caracterizar esta memoria histórica? ¿Cuáles los elementos que la definen? ¿Cuáles son las tensiones y los retos a los que se enfrenta en el escenario de postconflicto? Estas son algunas de las preguntas que trata de responder este texto, a partir de una revisión de fuentes producidas por la insurgencia, documentos secundarios y notas de campo de observación participante en varios espacios artísticos y políticos de las FARC.

Entendiendo la memoria histórica como un campo disputa por el sentido del pasado que orienta la acción política del presente, afirmamos que la construcción de memoria fariana que ha empezado a circular recientemente en el escenario de lo público en Colombia se enfrenta -de manera temprana- a retos y tensiones en al menos 3 escenarios. El primero de ellos, las expresiones artísticas guerrilleras (como la música, el teatro y la pintura producida por los mismos excombatientes) en donde se enuncian valores y visiones de los eventos del conflicto armado y de la organización insurgente desde la óptica de los combatientes. En segundo lugar, las conmemoraciones -cada vez más frecuentes- de los antiguos líderes guerrilleros fallecidos. Estas contraponen visiones disímiles -de la sociedad y de los combatientes- sobre una misma persona, su historia y su papel en la violencia política del país. En tercera instancia los lugares del recuerdo: escenarios físicos y rutas histórico-turísticas construidas por los miembros de FARC en los distintos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) del país donde, también, se busca contar a quienes los visitan la historia de la organización y honrar la memoria de sus compañeros fallecidos.

Estos escenarios de disputa se han empezado a mostrar paralelamente a otro escenario de confrontación, esta vez de nivel interno, sobre la memoria misma de la antigua guerrilla. Algunas desmovilizadas individuales (o en su momento llamadas “desertoras”) han alzado su voz para cuestionar la figura de algunos antiguos comandantes que, según su opinión, incurrieron en prácticas de violencia sexual de manera sistemática contra un número considerable de mujeres (ex)combatientes.

Este texto pretende ser una ventana para mostrar las tensiones entre la reconstrucción de la verdad y la enunciación de las memorias , que se avizoran en un contexto de esclarecimiento al cual se enfrenta Colombia en el postconflicto. Sin duda alguna, el funcionamiento de la Comisión de la Verdad no tendrá que lidiar solamente con la reconstrucción “objetiva” de los hechos, sino también con la pluralidad de memorias que los distintos actores del conflicto buscarán circular, posicionar y disputar.




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* Quishpe Contreras
Departamento de Ciencia Política. Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales. Universidad Nacional de Colombia - DCP/UNAL. Bogotá, D.C., Colombia