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Resumen de ponencia
Las fronteras imaginadas: la acción transnacional de las diásporas en Argentina de comienzos del siglo XXI

Grupo de Trabajo CLACSO: Estigmatizados, violentados y encarcelados

*Maria Eugenia Cruset



La República Argentina es reconocida como un país de inmigración. Términos como “Crisol de razas”, “pluralismo cultural”, son parte del acerbo de los argentinos. Todos, sobre todo los habitantes de las zonas pampeanas y del litoral, pueden reclamar uno, o más de un, ascendiente no nativo. Pero además, a diferencia de lo que ocurrió en otros países con tradición de fuerte inmigración, las colectividades tendieron a mezclarse y “emparentarse” a lo largo de las generaciones. Por eso no es secundario el tema de la inmigración en la identidad de la nación. Por el contrario es un tema medular. Por esto es que es necesario evaluar, aunque sea tangencialmente, el papel que jugó el Estado en este proceso.

Entre 1880-1890 llegaron al país 1.000.000 de europeos de los cuales se establecieron el 85%, sin embargo esa masa de hombre no alcanzaba para satisfacer las demandas externas. Entre 1880-1914 llegaron cerca de 6.000.000 de nuevos habitantes los cuales se radicaron definitivamente cerca de 4.000.000.•Argentina pasó de 1.800.000 hab. en 1869, donde el 12%eran inmigrantes a 7.800.000 en 1914, siendo el 30% extranjeros. El estado nacional invirtió 5.000.000 de pesos oro para pagar los pasajes de 130.000 personas.

Aunque el gobierno prefería la inmigración de personas del norte de Europa,- ingleses, alemanes, franceses-, con mayores calificaciones en materia de estudios y oficios, esto no se logró. La gran masa de población va a venir del sur, en particular de España e Italia. De hecho, la mayoría de estos eran analfabetos y, políticamente
hablando, con fuertes simpatías hacia el socialismos y el anarquismo.
La mayor parte de los inmigrantes se establecieron en la Pampa Húmeda (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba), pero las tierras sembradas fueron prácticamente las de Santa Fe, porque en Buenos Aires la tierra ya estaba en manos de grandes terratenientes promotores de la gran campaña contra los indios, años atrás.
Aunque muchos de ellos alcanzaron a "hacerse la América" (arrendatarios, propietarios, colonos, comerciantes), sobre todo los que llegaron antes de 1880, porque venían con algún capital para iniciarse laboralmente, la mayor parte de ellos engrosaron las masas de peones rurales y urbanos, es decir, no pudieron llegar a ser propietarios.
Para fines de 1890 el 90% de los extranjeros vivía en las ciudades del área pampeana, y la población urbana superó a la rural por primera vez. Buenos Aires y Rosario fueron las de mayor crecimiento. La inmigración para la generación de intelectuales que influyeron en la construcción de la Argentina como nación, tenía una doble finalidad. Por un lado la existencia de una gran cantidad de mano de obra que permitiría incorporar al sector productivo las enormes extensiones de tierras ganadas a partir de la “Campaña al Desierto”. Por el otro, lograr un cambio cultural que hoy llamaríamos de mentalidades.
Argentina se ha caracterizado, desde su construcción como nación, en una fuerte matriz receptora de inmigración, sin duda una de las mayores del continente americano.
Aunque en la actualidad el rostro de estos llegados ha cambiado desde esa primera etapa que mencionamos de manera precedente, no lo ha hecho su afán de progreso y sus expectativas de una vida mejor para ellos y sus hijos. Lo que nos proponemos en esta exposición es visualizar estas nuevas corrientes de arribo y las nuevas preguntas que surgen la sociedad y el Estado, sobre su inclusión e incorporación en un momento histórico relevante desde una perspectiva de la discusión política jurídica, pero sobre todo, en términos del impacto de la migración regional.
En este sentido y teniendo un marco teórico transnacional, pondremos el foco en la acción política a dos bandas de algunos grupos en particular. En ese sentido pondremos en el escenario de análisis, de forma comparativa, los italianos y los paraguayos. Esta comparativa, surge de los dos grupos mayoritarios de extranjeros en Argentina. Si en efecto, en el siglo XIX y XX, la mayoría de los migrantes eran italiano, en este siglo, el origen mayoritario, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), le pertenece a la comunidad paraguaya, la más numerosa entre los extranjeros que viven en Argentina, dedicados principalmente a la construcción. De acuerdo a las cifras de la OIM, se calcula en 679.044 los paraguayos que viven en territorio argentino, lo cual proporcionalmente corresponde al 32% de los 2.086.302 extranjeros que habitan en el país austral, ubicándolos por encima de Bolivia, el segundo país con más inmigrantes en Argentina, con 419.048 ciudadanos.




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* Cruset
Universidad de La Plata UPLA. La Plata, Argentina