Colombia cuenta con una conectividad a internet cada vez más elevada, facilitado el acceso a diversas formas alternativas de comunicación. Un ejemplo de esto son las redes sociales, estas han generado que sus actores comuniquen, tengan la posibilidad de permear, retroalimentar y construir ideas, pensamientos en entornos virtuales, esta audiencia genera una construcción, una nueva visión del otro, otro que esta tras una pantalla.
Como menciona Cortés, S, Mendez, l Lacasa, P. (2016) en Ipads, Apps y Redes Sociales. Construyendo narrativas multimodales en las aulas.
La incorporación de las redes sociales en la vida cotidiana de muchos de los niños y jóvenes de hoy en día, posibilitan una experimentación en el tiempo y el espacio diferente al que hasta ahora habían vivido. Se rompe la narrativa lineal de su experiencia, sus vivencias del mundo se trasladan y reconstruyen en espacios virtuales.
Las redes sociales permiten diversas formas de aporte a la sociedad, de acuerdo a las construcciones sociales y prácticas culturales en la búsqueda o como respuesta de la inmediatez de pensamiento y la reacción a diversas imágenes, twits, comentarios, que se ven o, se comparten en la red.
Estas redes generan cambios en dinámicas cognitivas, sociales, emocionales y evidentemente en lo referente a lo corporal, como también han modificado hábitos económicos, políticos y culturales,
Las redes sociales en los últimos años se han convertido en un escenario central para el estudio de la vida cotidiana de los individuos y, en el ámbito político, son un espacio que facilita distintas formas de participación política. Es así como las redes sociales constituyen una nueva forma de ejercer participación dentro del sistema político. Sánchez, l y López, W. (2013)
Hoy las personas aportan a procesos comunicativos logrando que los límites entre emisor y receptor, autor- espectador sean cada más complejos, más difusos, en cuanto a la concepción de emisor- receptor, a partir de particularidades como lo son la vida offline- online, compartimos una sociedad única en la historia de la humanidad, que si bien reconoce, vive y se desarrolla a partir de las experiencias, las vivencias y sus interacciones, sus formas de narrar y de convivencia social han cambiado radicalmente, en este momento contextual donde se vive y articula la cotidianidad a partir de espacios digitales.
Esta nueva realidad social está definida por una cultura participativa, donde los ciudadanos dejan de ser sólo consumidores y receptores de mensajes, para convertirse en creadores y emisores de contenidos dirigidos a múltiples audiencias y desde múltiples formatos. Cortés, S, Mendez, l Lacasa, P. (2016)
Por eso, el interés de comprender como a partir de esos contenidos inmersos en una cultura digital, participativa y expuesta a compartir experiencias de manera
permanente y de formas diversas en formato y contenido, cambia o se propone cambiar la forma de comprensión ciudadana y participativa, “los usuarios participan en espacios que no necesariamente se alinean con sus creencias” Montaña, S., González, V., Ariza, C.(2013), ya que Internet permite que las personas se enfrenten como nunca a diversas y distintas visiones con las que no habían tenido contacto, de no tener acercamientos a la conectividad o, las redes sociales. Según un estudio del «Pew Research Center’s Internet American Life Project» y el «Project for Excellence in Journalism» (Purcell, et al., 2010) Internet y las redes sociales han convertido las informaciones en portátiles, personalizadas y participativas. Pérez, J.; Tejedor, S.; Simelio, N.; y Marin.; B. (2015)
Dando sentido a esta información se pretende conocer los espacios de encuentro que son generadores de lazos de reflexividad social, de comprensión de ser y de sociedad entorno a la ciudanía, y la participación, aportar a identificar como se potencia a través de las redes sociales la ciudadanía y en ese orden de ideas o desarrollo contribuir en la reflexión de cómo se genera y construyen las prácticas políticas y como estas aportan a la formación ciudadana, entendida la práctica política como diría Arnaus, R; (2013). “la relación no solo orienta lo que hago, sino también como lo hago y lo que digo de lo que me/nos pasa” (p. 71) se buscará el interés que existe en los jóvenes hacia la política y la construcción de lo público, sobre el poder y el gobierno, y su participación y desarrollo en las prácticas políticas.
Esta búsqueda permitirá comprender Las prácticas como “el producto del aprendizaje del juego social; que le permite saber al agente lo que hay que hacer en una situación determinada –lo que en el deporte se llama el sentido del juego-, arte de anticipar el desarrollo futuro del juego” (Capdevielle, J. 2011. P, 39).
Así encontrar sentido en la configuración subjetiva, y cómo esta contribuye a la socialización política.
El principio unificador y generador de todas las prácticas, y en particular de las orientaciones habitualmente descritas como "elecciones" de la "vocación" o directamente como efectos de la "toma de conciencia", no es otro que él habitus, sistema de disposiciones inconscientes producido por la interiorización de estructuras objetivas. Como lugar geométrico de los determinismos objetivos y de las esperanzas subjetivas, el habitus tiende a producir prácticas (y en consecuencia carreras) objetivamente adherentes a las estructuras objetivas. (Bourdieu, P. 1983:35).
Como se ha argumentado hasta el momento, las redes sociales permiten ser el
eje de encuentros, de situaciones que aportan y seguirán aportando al desarrollo del Ser Humano, desde las diferentes visiones de mundo vital. Estas redes articulan los procesos, los aglomera, visualiza, y genera reacción, diversas formas de reflexión, por esto se pretende conocer las prácticas políticas que se dan en ese entorno, con el interés de analizar cómo se afecta la subjetividad con estas prácticas y que hacen para crear, aportar espacios de consolidación de procesos de formación ciudadana que contribuyan a encuentros ciudadanos de construcción colectiva de un entorno para la constitución de estado-nación.
Se trata de identificar tendencias con precisión, con la intención de conocer el impacto que puedan tener sobre las personas como influenciadores y su posibilidad de construir ciudadanía, para aportar a conocer, e interpretar del mejor modo posible cambios en la estructura social a partir de las redes sociales, propender por comprender estos lugares de encuentro offline- online, de reflexividad en busca de un entorno en estratos socioeconómicos diversos, con énfasis en lo público, en la convencía, en la cercanía al influenciador de la red social, al otro, a la convivencia, en crear espacios para todos.