Resumen de ponencia
El español como lengua nacional en el proceso de creación de los liceos departamentales en Uruguay (1912)
*María Cecilia Manzione Patrón
Esta ponencia trata la enseñanza de español en educación secundaria oficial en el período 1911-1915, tomando como referencia el plan de estudios de 1912, perteneciente al comienzo del proceso de extensión de la educación secundaria pública en Uruguay.
En el marco de los Estados nacionales, la lengua ha sido un factor fundamental en la consolidación de la nacionalidad, por lo que las políticas lingüísticas homogeneizadoras que se relacionan ideológicamente con el purismo y el nacionalismo encuentran un espacio privilegiado. Tanto la administración como el sistema educativo son potentes agentes planificadores que, vinculados con el poder, promueven las ideologías homogeneizantes, cuya visibilización depende del contexto histórico en que se inscriben.
La segunda presidencia de José Batlle y Ordóñez (1911-1915) prolongó la política de fortalecimiento del Estado y de impulso de un modelo de desarrollo urbano e industrial, coincidentemente con importantes flujos inmigratorios europeos. Además del robustecimiento partidario y del comienzo de la militancia sindical, se destacó la legislación de índole social, sobre todo, la relacionada con la enseñanza, lo que garantizó el sistema democrático. Entre las políticas educativas implementadas en este período, se encuentran la fundación de la Escuela de Enseñanza Industrial (1915) y la extensión de la educación secundaria pública (1912) que implicaba la creación de un liceo público en cada uno de las dieciocho capitales departamentales fuera de Montevideo. Especialmente esta medida del gobierno de Batlle y Ordóñez tenía dos objetivos: instruir y educar a toda la población. La intención de homogeneizar la educación secundaria pública apuntaba a que se abarcara a toda la población del país que egresaba de la educación primaria y que no solo se atendiera a la población de los colegios particulares. Sin dudas, el gobierno preveía las consecuencias sociales, culturales y políticas de la iniciativa.
La Ley Nº 3939 del 5 de enero de 1912 estableció la extensión de la educación secundaria pública en todo el territorio nacional, lo que significó la incorporación de la mujeres del interior del país a la educación secundaria mixta; también, en Montevideo, en ese mismo año se creó la Sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria para Mujeres, para fomentar la integración de las mujeres a los estudios secundarios públicos. A pesar de la vocación generalizadora del Presidente Batlle y Ordóñez, recién en 1916 se instituyó la gratuidad de la educación secundaria durante la presidencia de Feliciano Viera, la implementación de la obligatoriedad se establecería recién en la Constitución de 1967 y la formación de docentes específicos para la educación secundaria se instrumentaría con serias dificultades en 1950.
Con ello, la enseñanza de español como asignatura específica del currículum común a todos los liceos oficiales, Idioma Castellano, materializó el segundo hito más importante desde el punto de vista lingüístico y educativo desde la aprobación de la Ley de Educación Común N° 1350 de 1877, impulsada por José Pedro Varela durante el gobierno dictatorial del coronel Lorenzo Latorre que había previsto la obligatoriedad, la gratuidad y la formación de maestros. Evidentemente, la generalización de la educación secundaria no tuvo el mismo impacto que la de educación secundaria por las diferencias de instrumentación de uno y otro proceso.
La asignatura Idioma Castellano del Plan de 1912 se implementó en los tres primeros años de educación secundaria con una orientación claramente correctiva y haciendo hincapié en la literatura de España como modelo idiomático y la literatura americana como introducción a los estudios literarios del tramo preparatorio de la Universidad. Este ideal de lengua literaria, sobre todo de España, en detrimento de otras variedades de lengua, fue base en la construcción y la consolidación de la nacionalidad uruguaya. La asignatura Idioma Castellano tomó el libro Introducción al estudio del Idioma Castellano. Compendio de la Gramática Razonada (1911) y el Compendio de la Gramática Razonada (1913) de Francisco Gámez Marín, un inmigrante español que ocupaba por concurso las cátedras de Latín y de Gramática Castellana, desde los primeros años del siglo XX.
Con todo, a partir de 1912 la extensión de la educación secundaria pública uruguaya reafirmó el español como la lengua nacional.