Este breve ensayo pretende explorar y exponer las repercusiones que tiene el periodismo ilustrado como medio alternativo, en su función por instalar temas sensibles de la realidad nacional, como es el caso de la identificación de personas desaparecidas en el marco del Operativo Cóndor, durante el régimen stronista. El Surtidor será analizado, como medio que ofrece la ilustración como elemento comunicativo principalmente.
El trabajo buscara responder cuáles son las reacciones que generan los posteos sobre la identificación de personas desaparecidas durante la dictadura stronista, realizados por este medio periodístico ilustrado cuya plataforma principal es la red social Facebook, en su público seguidor, entre agosto y octubre de 2016. Estos meses coinciden con la identificación de los cuatro restos exhumados de militantes, en la Ex Guardia de Seguridad a través de la Dirección de Memoria Histórica y Reparación del Ministerio de Justicia, con la ayuda del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Para dicho estudio, se recurrirá a una entrevista con los responsables de El Surtidor, previo análisis del medio a través de una ficha cualitativa , una breve contextualización sobre el funcionamiento del Operativo Cóndor durante los años de dictadura como escenario que provocó la desaparición de personas, además de análisis sintácticos y semánticos de la ilustración periodística que expuso este tema, para luego remarcar las reacciones que generaron estas noticias.
En la conclusión de este estudio se podrá visualizar la interacción entre medio alternativo y público seguidor, por medio de las reacciones que dispara la ilustración como signo que propicia otro espacio comunicativo, fruto de la inmediatez de las redes presentes en nuestro cotidiano.
Cuánto comunican las imágenes: El Surtidor y el periodismo ilustrado
En el contexto que hoy nos toca vivir, la tecnología propicia un acceso a la información sin precedentes en cuanto a la rapidez con la que se dan la comunicación, la interacción y las relaciones que se generan con el intercambio de ideas, bienes y servicios.
Los medios de comunicación más tradicionales se vieron en la imperiosa necesidad de adaptarse a este escenario, donde tanto el diario, la radio y la televisión tuvieron que dar saltos a plataformas virtuales para tener un mayor alcance, ante un público ávido de generar también contenido y dejar de ser un receptor pasivo.
Desde los inicios de la humanidad, la imagen fue la forma para representar y expresar nuestra percepción del entorno y así, gracias a la observación y la comparación ir construyendo realidad a través del lenguaje, esas formas que más tarde se transformarían en letras e iconos para poder mirarnos como “animales distantes que se comunican a través de la selva de los signos” (Rancière, 2010).
Si bien la presencia de la imagen en el hecho noticioso siempre estuvo presente, a través de imágenes, infografías, diagramas y esquemas, el periodismo ilustrado fue cobrando espacio y visibilidad atrayendo la atención de los lectores. Propicia una mayor conexión entre la imagen y quien la decodifica, al instalar temas difíciles de tratar con una mirada simple y entretenida. Se puede arriesgar en señalar que este género surgió en los 70s, de la mano del periodista del diario británico The Sunday Times, Peter Sullivan. En la búsqueda por captar la atención del lector, propuso combinar lo periodístico con diagramas y mapas para narrar un hecho determinado.
Activar la memoria, proteger la identidad de las personas, descomplejizar la temática y otorgar fuerza a la llegada de la noticia son algunos beneficios señalados por Alexander de Maio, pionero del reportaje ilustrado en Brasil.
Si miramos nuestra historia gráfica, podemos señalar que el Cabichuí, periódico de trinchera durante la Guerra de la Triple Alianza, es un antecedente poderoso en cuanto a la fuerza de la imagen presente en 95 números de este periódico, que buscaron levantar el ánimo de las tropas paraguayas ante la inminente pérdida de vidas y territorio durante esta contienda, a través de la ridiculización del enemigo por medio de caricaturas.
El Surtidor es un medio que surge en 2016, aunque su fan page fue creada ya en el 2013, coordinado por Memetc Media definiéndose como información precisa, desafiante y relevante. En sus comienzos, la temática tratada fue el fútbol.
Se definen bajo los conceptos de desafiante porque desafía a conceptos impuestos y a quienes lo hacen, precisos porque se basan en el rigor periodístico y relevante porque ofrece adentrarse a temas que deben importar a todos, como lo reza su definición en la web. Sus integrantes son diseñadores, ilustradores y periodistas con experiencias previas en otros medios alternativos como el Yacaré o el Guarará .
El antecedente más cercano a este tipo de medios lo constituye Pictoline, sitio de información mexicano que a través de ilustraciones generan contenido relevante con temas diversos, que describen las formas de ser de la población latina, con publicaciones sobre cuánto alcohol se consume en esta región o infografías sobre el estado de las relaciones entre países involucrados en las pruebas nucleares, realizadas en la península de Corea.