La presente ponencia, busca poner a discusión el tema del desplazamiento forzado interno a causa de la violencia provocada por el narcotráfico, y sus consecuencias en la población estudiantil afectada. El trabajo se basa en la situación específica que vive el estado de Sinaloa, debido a que es uno de las zonas más perjudicadas por esta violencia, sin embargo, se sabe que es un problema que se ha venido multiplicando en México en los últimos años, sobre todo a partir de la llamada “guerra contra el narcotráfico”. Se toma como definición de desplazado, la propuesta por la ONU quien los define como “Personas o grupos de personas que se han visto forzadas u obligadas a escapar o huir de su hogar o de su lugar de residencia habitual, en particular como resultado o para evitar los efectos de un conflicto armado, de situaciones de violencia generalizada, de violaciones de los derechos humanos o de catástrofes naturales o provocadas por el ser humano, y que no han cruzado una frontera estatal internacionalmente reconocida”
Se pretende voltear la mirada hacia los estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad, quienes tuvieron la desgracia de vivir de forma más consciente, el proceso del desplazamiento así como de absorber sus efectos más negativos. Así mismo, resulta importante el enfocarse en este grupo de la población, debido a que se encuentran en una edad crucial para la construcción del futuro (individual y colectivo), agregando que, por su maleabilidad, llaman mucho la atención de las personas que reclutan para las filas de los cárteles de las drogas.
Por lo tanto, lo que se buscará exponer será el cómo el desplazamiento afecta a esta parte de la población, provocándole una fragmentación en aspectos de su vida como, su educación, su calidad de vida, sus relaciones interpersonales; así como mostrar que, si bien el tener que movilizarse a la fuerza los vulnera, éstos se encontraban ya en una situación de vulnerabilidad donde su estructura de oportunidades ya estaba debilitada y donde sus condiciones de educabilidad tampoco significaban un soporte suficiente para evitar que las consecuencias del desplazamiento fueran mayores, principalmente en el ámbito educativo.
Así pues, el aspecto en el que se enfocará el trabajo es en lo educativo pero, implicando los diferentes elementos que influyen en el mismo. Se partirá del supuesto de que, por las condiciones previas en las que se encontraban las personas víctimas de desplazamiento, aunado al hecho de ser expulsadas de sus lugares de origen, provoca experiencias escolares acotadas, concepto que introduce Gonzalo Saraví para explicar cómo la escuela va perdiendo centralidad en los jóvenes por distintos influjos externos. Sin embargo, la pregunta que surge a raíz de este supuesto es si el desplazamiento provoca la aparición de experiencias escolares acotadas en los estudiantes sinaloenses, o bien, éstas se encontraban ya presentes debido a un deterioro en sus condiciones de educabilidad, es decir, al conjunto de recursos, aptitudes y predisposiciones que hacen que un niño o un adolescente puedan asistir a la escuela, a decir de Juan Carlos Tedesco y Néstor López.
Pero, ¿Por qué se pone a discusión el momento en el que pudieron aparecer las experiencias escolares acotadas? Debido a que, gran parte de la población desplazada en México, proviene de la zona rural y, a decir de Sèverine Durin, tienen que migrar a la cabecera municipal más próxima. De modo que, cabría la posibilidad de que su estructura de oportunidades estuviera debilitada desde un principio así como que tuvieran una carencia de activos y recursos o, a decir de Martha Nussbaum, que sus capacidades centrales no estuvieran bien desarrolladas, provocando, todo esto, que las condiciones de educabilidad no fueran adecuadas ni siquiera en su lugar de origen.
Sin embargo, hay dos elementos que distinguen al desplazado de la persona vulnerable no desplazada, y es precisamente su situación de vulnerabilidad. La persona desplazada podría encontrarse, no sólo, vulnerado económicamente sino que su desplazamiento le restaría una gran cantidad de recursos, por ejemplo, laborales (se da el caso en muchas personas que se mantienen a partir de su trabajo en la agricultura o en la ganadería), situándolo en una posición mucho más delicada que antes. Y, por otra parte, la premura en la toma de ciertas decisiones como sería el abandono de la escuela debido a la necesidad de trabajar, o al trauma psicológico por la violencia con la que fueron expulsados.