Las políticas de profesionalización docente se encuentran en el centro de los debates contemporáneos sobre docencia y reformas educativas, siendo este campo uno de los más prolíferos respecto de investigaciones relacionadas al tema en cuestión. Feldfeber plantea que “esta discusión no es nueva y se remonta a los orígenes del sistema educativo cuando se institucionaliza la formación de docentes, pero cobra nuevos sentidos en la coyuntura actual”. Esto se debe en gran medida a la concepción del docente como actor central de los procesos de reforma o transformación educativa.
Desde el último decenio del siglo XX la cuestión de la “profesionalización” de la docencia se convirtió en uno de los ejes vertebrales de la reforma educativa, trayendo aparejado una serie de políticas educativas tendientes a dicho fin. Más adelante, luego de la crisis socio-educativa de 2001, a partir de la transformación educativa iniciada en 2005, se promueven nuevamente un conjunto de políticas tendientes al fortalecimiento de la profesionalización docente. Estos programas diseñados a nivel nacional debían ser apropiados e implementados en las provincias por medio de instituciones que dependían del Ministerio de Educación Provincial, que en muchos casos, fueron creadas para cumplir tal objetivo.
Se parte de concebir a las políticas educativas contextualizadas, y a tal fin se seleccionó el período comprendido entre 1994 y 2015 teniendo en cuenta que en el mismo se sucedieron dos reformas educativas de distinto signo político en Salta (primero la iniciada en los ´90 y luego la posterior al 2005) y en ambos procesos se puso énfasis en la “profesionalización docente” y se desarrollaron políticas educativas tendientes a dicho fin.
Siguiendo lo anterior, se considera necesario contextualizar brevemente la problemática en el período abordado, diferenciando la reforma realizada en la década del ´90 y los procesos de transformación educativa posteriores a la crisis de 2001.
En el último decenio del siglo XIX se consolidó el paradigma neoliberal relacionado a la sociedad del conocimiento y la globalización, con fuerte influencia de los Organismos Multilaterales que fomentan la implementación de criterios eminentemente economicistas que tienen como fin la transformación productiva con equidad.
Desde este modelo se promueve como uno de los objetivos y como herramienta estelar para la mejora de la calidad, la profesionalización docente. Sin embargo, como afirma Feldfeber, es necesario “discutir qué se entiende por profesión y en qué medida bajo la idea de profesionalizar a los docentes subyace el supuesto que la docencia no es una profesión”.
Desde la Sociología de las Profesiones, se afirma que “la profesión como tal no constituye una categoría sociológica precisa. El concepto depende de la medición arbitraria de la coherencia ocupacional, del privilegio del trabajo no manual, elevado ingreso y de la mística incluyendo carisma y prestigio”. Partiendo de esta definición es posible detectar ciertas cualidades que identifican a las profesiones: autonomía, un campo laboral específico, creación de conocimientos o “bienes simbólicos”, jerarquización en función de la actualización y posibilidad de crecimiento y ascenso a partir de la productividad, asociación profesional, entre otras.
Afín a los preceptos neoliberales, se promueven desde el Estado reformas estructurales en las políticas de formación docente destinadas a lograr la Profesionalidad. La autonomía docente, la capacitación en servicio, la concepción de formación docente continua, los nuevos roles de gestión, participación e investigación dan cuenta de las acciones que se llevaron a cabo a partir de la implementación de la Ley federal de Educación 24.195/93, la Ley de Educación Superior 24.521/95 y la creación de organismos como la Red Federal de Formación Docente continua y el Fondo de Profesionalización Docente destinado a “Profesionalizar la carrera docente y mejorar las retribuciones salariales” (artículo 1°).
A su vez los Estados provinciales desarrollan un conjunto de políticas para modernizar sus sistemas educativos. En el marco de la descentralización educativa y respondiendo a demandas locales, desde el Ministerio de Educación de la Provincia de Salta se ponen en marcha reformas estructurales en las políticas de formación docente, producto de los acuerdos federales en el seno del CFCyE, destinadas a construir la Profesionalidad, reguladas a partir de la Ley de Educación Provincial N° 6829/95 y disposiciones complementarias, Ley federal de Educación 24.195/93, Ley de Educación Superior 24.521/95 y la creación de organismos como la Red Federal de Formación Docente continua y el Fondo de Profesionalización Docente.
A finales del Siglo XX se cuestiona la reforma educativa neoliberal que, luego de una década de implementación, acentuó la crítica situación de la educación argentina produciendo un sistema educativo fragmentado. La formación docente no escapó a esta situación convirtiéndose nuevamente en elemento nodal de la agenda educativa del proceso de transformación iniciado en 2005.
En este contexto, en 2008 se sanciona la Ley de Educación de la Provincia de Salta N ° 7.546 en relación a los procesos de transformación educativa que tiene su máxima expresión con la sanción de la Ley de Educación Nacional 26.206/06.
A partir de la Ley de Educación Nacional, se creó el Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD-ME) dentro del Ministerio de Educación de la Nación como órgano consultivo y propositivo tendiente a homogeneizar criterios curriculares para la formación docente inicial y continua. Siguiendo estas normativas, el INFOD comienza a trabajar en la elaboración de los nuevos lineamientos curriculares y en el año 2007 se presenta el documento “Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial”, aprobado por Resolución N° 24/07.
Desde este documento, se concibe a la docencia como “una profesión cuya especificidad se centra en la enseñanza, entendida como acción intencional y socialmente mediada para la transmisión de la cultura y el conocimiento en las escuelas, como uno de los contextos privilegiados para dicha transmisión, y para el desarrollo de potencialidades y capacidades de los alumnos. Como tal, la enseñanza es una acción compleja que requiere de la reflexión y comprensión de las dimensiones socio-políticas, histórico-culturales, pedagógicas, metodológicas y disciplinarias para un adecuado desempeño en las escuelas y en los contextos sociales locales, cuyos efectos alcanzan a los alumnos en distintas etapas de importancia decisiva en su desarrollo personal”. Podemos afirmar entonces que la docencia es entendida como profesión, sin embargo, se siguen desarrollando fuertes críticas hacia la concepción profesionalizante de la docencia y a su vez, desde el Ministerio de Educación se plantean acciones tendientes al desarrollo profesional.
El presente trabajo representa los primeros avances de la investigación del mismo nombre y tiene por objeto el análisis las políticas de formación docente en la provincia de Salta a partir de los años noventa, más específicamente, indagar en el discurso de la profesionalización en la docencia. Si bien no es un tema nuevo y es posible rastrear antecedentes en los años sesenta, el sentido otorgado desde en el discurso neoliberal de los organismos internacionales y su traducción en las políticas locales es la pérdida de especificidad de su tarea y de responsabilización del éxito o fracaso del proceso educativo. En un segundo momento interesa indagar en las políticas de formación docente implementadas a partir de la Ley de Educación nacional para analizar el sentido otorgado al eje vertebrador de esas políticas: “el desarrollo profesional de los docentes”, identificando continuidades y rupturas respecto de la etapa anterior.