Objetivos Generales: 1) Caracterizar las formas de uso del espacio público barrial efectuada por población migrante de barrios de la comuna de San Joaquín, 2) Conocer las tensiones producidas en el espacio barrial producto de los usos novedosos de estos espacios efectuados por habitantes migrantes de barrios de San Joaquín.
Específicos: 1) Describir los usos que los migrantes de barrios de San Joaquín efectúan, identificando aquellos usos novedosos o infrecuentes de estos espacios. 2) Comprender los significados asociados por la población migrante al uso del espacio público barrial. 3) Describir los usos habituales que habitantes de larga permanencia del barrio efectúan del espacio público de barrios de san Joaquín. 4) Identificar los sentidos que los habitantes nacionales de larga permanencia en el barrio efectúan del uso del espacio barrial. Problemática: Nunca antes hubo tantos migrante a Chile, suscitando desafíos y tensiones para la vida urbana. Desde las condiciones en las cuáles los nuevos migrantes habitan, qué acceso a vivienda, salud y educación tienen, hasta disponibilidad de oportunidades de trabajo y las condiciones de formalidad/informalidad en la que se dan estas oportunidades. Los nuevos habitantes migrantes llegan a habitar los barrios, donde se ubican, situando su vivienda y relacionándose más directas con los residentes nacionales; el barrio es entonces, lugar donde efectúan sus labores cotidianas, van formando sus familias y desarrollando su vida cotidiana, celebraciones, encuentros, camaradería. Los barrios son uno de los principales escenarios de esta migración, lugar de encuentros y tensiones que los migrantes experimentan respecto de: vivienda, convivencia cotidianeidad, atención de salud y educación. El barrio es también un lugar intersticial donde confluyen lo público y lo privado, se efectúan las interacciones directas y primarias entre los habitantes nacionales y los migrantes, lugar de la cohabitabilidad, para estar con los otros.
El situar la nueva vida en una vivienda y un barrio es para la población migrante estar expuesta al hacinamiento arrendando camas o piezas al interior de viviendas saturadas de gente, o a la usura pagando por el arriendo de piezas valores excesivamente altos, pudiendo arrendar departamentos o casas por el mismo dinero, en otras circunstancias (contratos de trabajo o de residencia permanente). Y a pesar de que la vivienda de quienes migran mejora con el tiempo y la consolidación de su vida en el nuevo país, hipotetizamos que el proceso goza de momentos de adaptación y tensión entre migrantes y nacionales. Tensiones expresadas en barrios y calles de las ciudades chilenas, obligados a acoger y adaptarse a los usos que la población migrante hace de éstas. Con lo que aparecen nuevas prácticas urbanas, exóticas para la población chilena; observando más frecuentemente ropas tendidas en la calles, celebraciones en espacios públicos del barrio como calles y pasajes, que antes podían asociarse principalmente a la navidad o las fiestas patrias, ahora se hacen frecuentes en calles y pasajes del barrio, ante cada nueva e íntima celebración familiar; conversaciones y discusiones íntimas que quedan más expuestas ante el vecindario; o por ejemplo, la venta recurrente y novedosa de todo un mundo de nuevas comidas, traídas de los países de origen de los nuevos habitantes de los barrios. Hallamos así, nuevas prácticas al interior de los barrios y las calles de Santiago, particularmente en barrios de comunas con predominio de sectores socioeconómicos bajos y medios bajos, más tensionados por la escases de los espacios y la vulnerabilidad de los nacionales y los migrantes que allí viven. Es aquí donde nos interesa explorar en dichas tensiones y como los habitantes significan estas nuevas experiencias de encuentro social y cultural.
Dadas las características del objeto de estudio propuesto: conocer las tensiones producidas en los barrios santiaguinos, a raíz de los usos novedosos que la población migrante hace del espacio público del barrio, el trabajo utiliza una metodología de investigación cualitativa, que busca conocer y caracterizar procesos asociados tanto a prácticas y usos del espacio público barrial, como los sentidos y significados que a dichas prácticas le otorgan los habitantes nacionales y los migrantes de los barrios de la ciudad de Santiago, que es donde residen más del 61% de los migrantes. El estudio se desarrolla en barrios de las comunas de Santiago, Quilicura y San Joaquín, pues son algunas de las comunas con mayores cantidades de residentes migrantes. Dentro de éstas, se trabajará en aquellos barrios que, de acuerdo a la información estadística de que se dispone, tanto de Extranjería, como de INE y CASEN, son identificados con una mayor concentración de migrantes. (un dato importante es considerar que hay una parte de la migración que se halla fuera de las estadísticas oficiales; quienes no tienen permiso de residencia, o visas definitivas o temporales)
Las técnicas de investigación buscarán observar las prácticas urbanas, tanto de residentes nacionales como de migrantes, utilizando la Observación Participante, concentrándonos asimismo en el registro y descripción de las prácticas, en la comprensión de los sentidos y significados que aquellas tienen. Para ello se utilizará la Entrevistas Semiestructuradas, ya que facilita la emergencia, tanto de los sentidos y significados de las prácticas, como el desarrollo y reflexión de los sujetos de estudio respecto de las tensiones y complejidades que la habitabilidad va o no adquiriendo a la luz de la migración, en sus barrios.
La dimensión novedosa de este estudio se produce ya que las tensiones producidas en el espacio urbano barrial por la migración son un tema contingente y novedoso, porque la migración es un fenómeno emergente y cuyas características aún no se asientan, sino que está en desarrollo. Los estudios se han centrado en los lugares de origen de la población migrante, o el hacinamiento y malas condiciones en que ocupan las residencias; pero no hay estudios que exploren en profundidad las tensiones barriales de la migración, que den cuenta de los procesos de hibridación y adaptación sociocultural que ocurren en aquellos barrios donde la vulnerabilidad de la población más antigua y de los nuevos migrantes es más frágil, donde la complejidad de la migración y las tensiones socioculturales se suman con las complejidades de la segregación urbana, la exclusión e incluso la guetificación que experimentan los barrios.