El triangulo Estados Unidos Canada Cuba ha tenido intensas manifestaciones desde principios del siglo 20, pero sin duda adquiere una dinamica e intensidad relevantes despues del triunfo de la revolucion Cubana en 1959 en el marco del orden internacional post 1945, La Guerra Fria.En este contexto, las relaciones entre Canadá y Estados Unidos, basadas en un alto grado de interacción histórica, económica cultural y socio-demográfica, se profundizaron, ampliaron y diversificaron más allá a aspectos de defensa y seguridad en los que, amén de alguna divergencia en aspectos puntuales, prevaleció la cooperación.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la relación bilateral Estados Unidos-Canadá continúo profundizándose en términos de interacción de interacción política, económica, de defensa y seguridad, ideológica y cultural. Ya a finales de la década, en 1959 estaban sentadas las bases para lo que Joseph Nye y Robert Keohane definirían como «la compleja política de la interdependencia entre Estados Unidos y Canadá», y más tarde, como «interdependencia compleja» . Es innegable que existen infinidad de canales que conectan a ambas sociedades, con una gran diversidad de actores no estatales que desbordan la relación entre los Gobiernos federales de Canadá y Estados Unidos; si ésta relación bilateral se sitúa en una perspectiva transnacional se puede apreciar un complejo sistema altamente interconectado, con profundas raíces históricas, culturales y socio demográficas y con una gran interacción vertical entre regiones a través de las fronteras nacionales de ambos Estados.
Las relaciones de potencias globales con actores regionales frecuentemente involucran a terceros Estados o potencias menores en una relación triangular. La dinámica de la relación Cuba Estados Unidos rebasa lo bilateral, se extiende a lo regional, impacta las relaciones de Cuba con países cercanos como México, Venezuela o Canadá, e incluso más allá de la región como es el caso de la relaciones de Cuba con la Unión Europea. Con algunos de estos actores internacionales, Estados Unidos tiene fuertes vínculos económicos, políticos y de seguridad con es el caso de México y Canadá, en el hemisferio occidental. El papel de terceros actores abre un área de oportunidades para la negociación y la intermediación, pero también crea espacios para que esos terceros actores interactúen con las partes en conflicto a partir de sus propios intereses bilaterales, este el caso de la relación triangular entre Estados Unidos-Canadá y Cuba.
En el contexto internacional actual, la administración de Donald Trump en Estados Unidos cuestiona, la arquitectura de pos-Guerra en términos económicos y de seguridad, rechaza el multilateralismo a favor de lo bilateral y el nuevo regionalismo de finales del siglo XX que estuvo marcado por el avance de acuerdos de libre comercio y la consolidación de bloques regionales.
En Estados Unidos, e importantes actores europeos como el Reino Unido se incrementado el nacionalismo , el sentimiento anti-inmigrante y el proteccionismo selectivo en una especie de reacción al fenómeno objetivo de la globalización. Por su parte Canadá, a diferencia de sus socios principales anglosajones parece seguir apostando al multilateralismo y al internacionalismo liberal.
El gobierno de Justin Trudeau ha reforzado su compromiso con mercados importantes como la Unión Europea y en América Latina ha continuado la tendencia de su predecesor de consolidar una amplia red regional de tratados de libre comercio. En este contexto, México es el socio económico más importante para Canadá.
Un inconcluso proceso de intensas negociaciones hace imposible prever el tipo de modificación que traerá la renegociación del TLCAN impulsada por Estados Unidos a la relación comercial entre México y Canadá. Paralelamente, la política exterior canadiense, con un altísimo interés en sus relaciones económicas internacionales, se ha concentrado en demostrar la viabilidad y las ventajas de la relación económica actual con Estados Unidos, pero también se ha focalizado en países que concentran importantes negocios en América Latina y el Caribe a través de la promoción de tratados de libre comercio y acuerdos de protección de inversiones, fundamentalmente en el sector de la minería. Este patrón seguirá definiendo el mapa las principales relaciones de Canadá con en la región, siempre como cierto complemento de la proyección de Estados Unidos o aprovechando los nichos que este deja abiertos. Es este el caso de la significativa presencia Canadiense en el sector bancario y de seguros en Cuba a partir de 1902 hasta 1965.
Ya bien avanzada la segunda década del siglo XXI, Cuba por su parte busca consolidar un modelo de desarrollo económico, político y social, en este momento la inversión extranjera directa y la inserción en las cadenas globales de producción aparecen como elementos vitales para lograr los objetivos propuestos en la actualización del modelo económico. La política de Estados Unidos hacia Cuba es un obstáculo a ello y Canadá, tal y como ocurrió en 1960 vuelve a mostrarse como una opción viable para la necesaria diversificación de las relaciones económicas internacionales de Cuba.
El propósito del presente trabajo es examinar la dinámica triangular entre los tres Estados en el actual contexto de cambios en uno de los lados del triangulo, a partir de los principales antecedentes, evaluar como impacto de los cambios que ha promovido la administración estadounidense de Donald Trump en su relación bilateral con Cuba y con Canadá afecta la dinámica triangular.
El proceso de acercamiento iniciado en diciembre de 2014, por los Gobiernos de Cuba y de Estados Unidos tuvo un impacto en las relaciones bilaterales entre Cuba y Canadá. Es indudable que una de las fuentes principales de tensión triangular entre Canadá Cuba y Estados Unidos ha sido en mayor o menor medida el alcance extraterritorial de las sanciones económicas que ha impuesto Estados a Cuba. La posibilidad de la reducción de tensiones entre Cuba y Estados Unidos y la posibilidad del debilitamiento de la extraterritorialidad de la la política estadounidense hacia Cuba durante los dos últimos años de la administración Obama, tuvo un efecto positivo en otros actores del sistema internacional los cuales buscaron un mayor involucramiento con Cuba, Canadá no fue excepción.
Una de las fuentes de la divergencia entre Estados Unidos y Canadá está determinada por el interés nacional de cada uno. El interés nacional de Estados Unidos, como potencia hegemónica en su esfera de influencia, está en provocar un cambio de régimen en Cuba o en su defecto, como se evidencio en los dos últimos años de la administración Obama, ejercer influencia sobre la evolución económica, política y social de Cuba y su pilar fundamental es la guerra económica.
El interés nacional de Canadá diverge con el del hegemón por las características de su economía exportadora. Consecuentemente, el factor económico obra a favor de la divergencia en la política de Canadá y de Estados Unidos hacia Cuba. Aunque es válido acotar que esa relación económica de Canadá con Cuba se mantuvo en el marco de límites y regulaciones que fueron estrictamente aplicadas. El gobierno revolucionario cubano ha actuado también en función de su interés nacional al tratar de promover su relación bilateral con Canadá como estrategia para mitigar los efectos de la política estadounidense que tiene un marcado carácter extraterritorial. En resumen cada estado interviene con intereses propios hacia cada uno de los otros o con intereses compartidos.
La relación triangular se ha movido entre la convergencia y la divergencia en aspectos puntuales. Por ejemplo, un elemento de tensión en la relación triangular ha sido, en buena medida, el alcance extraterritorial de las sanciones económicas que ha impuesto Estados Unidos a Cuba. A partir de 1959, las acciones del nuevo gobierno revolucionario cubano para contrarrestar a los efectos de la política hostil de Estados Unidos, se encaminaron a promover relaciones bilaterales con otros Estados del sistema internacional, entre ellos Canadá. Es el deterioro de una relación bilateral partir de 1960, en este caso entre Estados Unidos y Cuba es lo que imprime tensión a la dinámica triangular en la medida que esto afecta la interacción económica y política entre Canadá y Cuba.
Otro elemento de tensión triangular ha sido el nacionalismo canadiense de matriz liberal y con profundas raíces históricas que emana del distinto proceso de formación nacional de Canadá en comparación con Estados Unidos. Básicamente esta manifestación del nacionalismo canadiense considera excesiva e inaceptable el intento de influencia de Estados Unidos en como Canadá conduce su política exterior en función de sus intereses, a pesar de ser el principal aliado del primero
En la medida que avanzo el proceso hacia la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos se pudo reducir las situaciones anormales y implicaciones extraterritoriales de la política estadounidense hacia Cuba, que a pesar de no haber afectado significativamente las relaciones políticas y diplomáticas, si han afectado y condicionado en cierta medida los vínculos económicos entre Cuba y Canadá..
Desde época temprana en el proceso revolucionario, la diplomacia Cubana ha promovido relaciones con diversos actores del sistema internacional para contrarrestar los efectos negativos de las sanciones económicas y la continua hostilidad de la administración estadounidense, con un breve intervalo entre diciembre de 2014 y Junio de 2017.
La política exterior de la administración Trump ha generado una gran dosis de incertidumbre e inestabilidad en el sistema internacional a partir de un cuestionamiento del llamado orden liberal de posguerra, promoción del bilateralismo en detrimento del multilateralismo y el proteccion