En el contexto internacional actual las integraciones regionales han jugado un papel significativo como una estrategia comercial y política para fomentar el desarrollo económico de los distintos países que las conforman, en el caso de América Latina, la Alianza del Pacifico es el bloque al que se atribuye un mayor éxito en términos de su apertura comercial y atracción de inversiones, así como por su pragmatismo. Sin embargo, recientemente ha iniciado un proceso de expansión mediante la incorporación de nuevas figuras jurídicas, mediante el cual se están incorporando como Estados Asociados economías que no pertenecen geográficamente a la región latinoamericana, rompiendo el paradigma de vecindad geográfica que había definido todos los esfuerzos anteriores de integración en esta región especifica, por lo que se circunscribe en el nuevo concepto de Mega Regiones que involucran países de distintos continentes.
Por otra parte, a pesar del reiterado contenido discursivo en los documentos de la Alianza Pacifico sobre una integración profunda, el análisis a detalle muestra que el comercio intraregional real del bloque es mínimo o nulo entre sus miembros, por lo que no se trata de una integración que obedezca a las necesidades del mercado, si no a fines estratégicos de otro tipo o bien, ideológicos, de igual manera, los cuatro países que actualmente negocian su incorporación como Estados Asociados (Australia, Canadá,Nueva Zelanda y Singapur) tampoco tienen intercambio comercial significativo con ninguno de los Estados Parte, por lo que se abre la pregunta de cual es el criterio de selección para la incorporación, los elementos comunes que permiten a estos países tan diversos vincularse como "bloque" y cual es en realidad la relevancia de la Alianza Pacifico considerando el escaso intercambio comercial expuesto, la hipótesis trabajada es, que en efecto, es un bloque de integración liderado por el Estado -y no por la economía- con fines principalmente ideológicos, lo cual se argumenta comparando tanto el comercio real como los indices de apertura económica internacional y la postura política de sus integrantes.
Por otra parte, desde la perspectiva geopolítica, es importante destacar que una de sus funciones fue actuar como bloque defensor de la ideología de libre mercado frente a otros procesos de integración que deterioraban la influencia de Estados Unidos en el continente. Por el contenido del acuerdo marco y su clara postura económica de apertura económica y defensa del modelo neoliberal, la consolidación de la Alianza del Pacifico significaba en un amplio sentido una reedición del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el cual fue un largo intento de integración continental liderado por Estados Unidos y que finalmente fue desechado en 2004, debido al llamado giro a la izquierda latinoamericano en el cual la mayoría de países del cono sur tenían gobiernos que pueden identificarse como progresistas (Hugo Chávez en Venezuela, Nestor Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, Lula da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, Michelle Bachellet en Chile, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, etc) y que pugnaban más por modelos integradores proteccionistas, tales como el ALBA, liderado por Venezuela, y el UNASUR, que proponía una integración con un enfoque amplio en temas sociales.
De esta forma, la Alianza Pacifico significó una fractura importante en los procesos regionales de integración al desempeñarse en esa primera etapa como mecanismo de contención del bloque progresista, aunque en una segunda etapa coyuntural y sumamente turbulenta, derivada fundamentalmente del giro político y económico de la actual administración Trump, que defiende un modelo económico nacionalista y proteccionista muy alejada de su papel como promotor del libre mercado, la Alianza Pacifico tuvo que reevaluar sus relaciones con dicho país, buscar de manera urgente diversificar sus relaciones comerciales, y frente a esta ruptura se consolidó, de manera autónoma, como el principal organismo defensor del libre mercado en la región.
Frente a la coyuntura política y económica descrita, estos países vieron la importancia de comenzar a fomentar los lazos económicos que impulsaran el comercio con las nuevas economías asiáticas altamente desarrolladas, la característica común de tener acceso al Océano Pacifico, colocaba a los cuatro países latinoamericanos de la Alianza Pacifico en una situación de ventaja geográfica para empezar a crear un proyecto que, a la vez de integrar las cuatro economías regionales, empezara a construir los acuerdos comerciales y la infraestructura necesaria que permitiría la intensificación y diversificación comercial en la región de Asia-Pacifico como una estrategia comercial de enorme potencial, pero sin resultados claros hasta ahora.