Los notables avances registrados en el campo científico y técnico han influido en los modos de concebir, consumir, distribuir y evaluar los productos comunicativos. Así, las Tecnologías de las Relaciones, la Información y las Comunicaciones (TRIC), condicionaron y propician la proliferación de los Nuevos Medios Sociales (NMS), que a la vez potencian perspectivas de organizar el discurso mediático alejadas de los criterios editoriales y la retórica de los Medios de Comunicación Masiva (MCM), siempre con la intención de potenciar la interacción con las audiencias.
En Cuba el fenómeno se ha dejado sentir con fuerza en los últimos cinco años, a partir de la irrupción de lo que los teóricos de la comunicación denominan NMS, que han favorecido un desplazamiento evidente en los sistemas de códigos y la visión que de la sociedad representan los mass media.
Los cambios sustanciales ocurridos en el panorama mediático cubano en el último lustro han transformado el mapa de medios de la nación a partir de la emergencia de las nuevas plataformas tecnológicas. La actualidad mediática cubana se encuentra ante una realidad en la que confluyen medios públicos, mayormente estatales en el interior del país, y otro sistema de medios estatales y privados, anclados fundamentalmente en Estados Unidos u otros radicados en La Habana, y acreditados como tal ante las autoridades nacionales.
Tal panorama socio-comunicacional repercute en la construcción de la imagen Cuba ante el mundo, derivada de la representación que cada uno de esos medios es capaz de construir, sobre todo si se concibe la Comunicación Social como un componente de la producción y reproducción de la sociedad contemporánea. Se ha producido así una realidad comunicacional completamente diferente, en la que toman parte nuevos actores sociales, formas, acciones y representaciones, a partir de la incorporación de una nueva base tecnológica.
Las investigaciones cubanas en torno al análisis de este tipo de medios aún son incipientes, aunque algunas, como la ya citada, han trazado determinadas pautas. A ello se suma el interés creciente de los investigadores, principalmente desde la carrera de Periodismo de las diferentes universidades del país.
La necesidad de estudios como este radica en que es preciso dilucidar, desde una perspectiva científica, la representación que los medios alternativos construyen de la realidad cubana. Además, se puede constituir como corpus bibliográfico a incluir en asignaturas de la carrera de Periodismo para el análisis de este tipo de medios.
Se delimitó como objeto de estudio la representación mediática de la cultura cubana en OnCuba, entendiéndola como uno de los cimientos del estado- nación, que existe y funciona más allá de los límites geográficos establecidos. Además, es un tema al que le presta gran atención la máxima dirigencia política del país, como lo reflejan los principales encuentros de intelectuales celebrados durante los últimos años: el VIII Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y el II Congreso de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), donde se debatió cuál es la imagen que desde los medios se transmite de la cultura cubana.
La presente investigación parte del análisis del discurso de un nuevo medio social, OnCuba, uno de los Nuevos Medios Sociales que en la actualidad tiene como centro de su agenda la realidad cubana, con la particularidad de ser el único acreditado como tal ante la Oficina de Prensa del Ministerio de Relaciones Internacionales de Cuba.
El discurso de OnCuba propone un acercamiento diferente al arte, las ciencias, la literatura, la música, el teatro, las tecnologías y otros fenómenos análogos de la compleja realidad sociocultural cubana contemporánea, condicionado su abordaje por el carácter alternativo y emergente de dichas manifestaciones, así como por la relativa invisibilidad que padecen en los medios de comunicación masiva en Cuba. De esta forma OnCuba ofrece un acercamiento a la cultura cubana que supera lo artístico para acercarse a la esfera de lo social.