La ponencia analiza como el sistema milpa, basado en la diversidad y la complementariedad, además de consistir en un modelo de baja entropía por operar con su propia energía, y altamente resiliente, resulta más "eficiente" que el monocultivo, pues en parcelas pequeñas proporciona bienes suficientes para una familia.
Se sostiene que ha sido perseguida y reprimida desde las políticas públicas orientadas a promover la inserción al mercado y, en contrapartida, la necesidad de revalorarla, entendiendo que responde a un modelo diferente, la lógica reproductiva, cuyo objetivo es la satisfacción de las necesidades, de los miembros de la Unidad Doméstica. El sistema milpa, incluye una manera de hacer las cosas, que sería el equivalente del proceso tecnológico de tumba roza y quema, pero que sobre todo es guiado por el sentido, la finalidad de la producción que es: obtener los medios necesario para la reproducción social, o en otros términos para la satisfacción de las necesidades sociales de los integrantes del grupo doméstico: el objetivo de la producción se concentra en la reproducción y no la obtención de ganancias.
En ese sentido, se argumenta y pretende demostrar, a partir de estudios de caso en Tlaxcala-Puebla y la ciudad de México, como constituye una lógica de pensamiento, basada en la diversidad y la complementariedad, como premisas y en la reciprocidad como mecanismo de integración, que se opone al pensamiento racional-cartesiano, que se funda en la oposición y la singularidad. Como lógica de pensamiento no se aplica exclusivamente a la producción agrícola, sino a los demás campos de la vida social: como las normas de parentesco, el ritual, las obligaciones y derechos, el concepto de sujeto, entre otros aspectos. El comunitarismo y la unidad doméstica serían referentes de la existencia de sujetos colectivos, más que individuales, mientras que el sentido de la producción, satisfacer las necesidades de reproducción social, el buen vivir, de tales sujetos colectivos.
El trabajo de campo ha consistido en la observación y el dialogo con familias y organizaciones en Tlaxcala, Puebla y la zona rural de la ciudad de México, en las que se identificó las formas en que satisfacen sus necesidades.
Para demostrar la existencia de una lógica diferente se parte de la teoría de las necesidades y se compara como se satisfacen cada una de las necesidades (alimentación, vivienda, vestido, seguridad, cognitivas, de afecto, identidad, esparcimiento y trascendencia) bajo la lógica reproductiva y en el mercado. En tanto que pensamiento, persiste aun cuando las condiciones de reproducción campesinas se desarticulan, es decir que se expresa aun en contextos urbanos o de migración trasnacional, con grados académicos o con empleos asalariados, pues conservan las ideas de sujeto colectivo y de la reciprocidad de las relaciones. Sin negar que el pensamiento individualista comienza a deteriorar los sistemas de relaciones.
Se retoma de manera critica las teorías de Chayanov sobre el campesinado, pues si bien identifica el fin de la producción, al colocar como sujeto al esfuerzo, sienta las bases para la creencia en cuanto a la carencia de esfuerzo, o de ambición en las sociedades otras.
Se argumenta y pretende demostrar que se trata de una racionalidad fundada en premisas diferentes, es decir otra epistemología, cuyas ventajas radican en la densidad de las relaciones sociales y con la naturaleza y sus desventajas el autoritarismo comunitario.
El sistema milpa analizado como lógica, como forma de pensamiento puede ser sintetizado en términos de lógica reproductiva, es decir orientada a la producción de bienes de uso, y la inversión de tiempo y esfuerzos en la generación de espacios creativos, festivos y afectivos destinados a la satisfacción tanto de las necesidades de consumo, como las rituales y festivas. Se valora la diversidad y la interdependencia en la esfera productiva pues aporta a la variedad de la dieta, usos medicinales, condiciones adaptativas y el aumento de la resiliencia, es decir resulta funcional, por no decir eficiente —palabra de contenido tendencioso—. Esta visión se extiende y aplica a la vida social privilegiando la reciprocidad y la interdependencia mediante redes densas de parientes y falso parentesco (compadres). Consecuentemente la autonomía individual resulta baja. Las relaciones de reciprocidad se aplican tanto al intercambio entre personas como con la naturaleza, a la que se extiende el carácter humanizado. La sacralización y animación de la naturaleza, actúa limitando la extracción de recursos. Por esta visión y valoración de la diversidad y la interdependencia se invierte tiempo y esfuerzo para reforzar los lazos sociales y con la naturaleza. Esta lógica reproductiva parecería coincidir con algunas de las búsquedas teóricas posmodernas, como la propuesta de epistemologías del sur, de Boaventura de Santos, las teorias decoloniales de Quijano, o la propuesta del posdesarrollo de Escobar, y pretende aportarles a partir de casos concretos que demuestran la existencia de formas alternas de pensar y su posibilidad concreta de proporcionar un modelo civilizatorio diferente al occidental capitalista.