Resumen de ponencia
Democracia, autonomía y justicia
Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Instituto de Investigaciones Gino Germani - IIGG/UBA (Argentina)
*Gisela Catanzaro
En el marco de una concepción de la democracia como proceso dinámico y tensionado entre tendencias democratizadoras y desdemocratizadoras, la presente intervención busca aportar al diagnóstico de la actual coyuntura político-ideológica en la Argentina que entendemos en sintonía con otros países de la región y también con aquello que a nivel mundial parece delinearse hoy como una nueva inflexión punitivista del capitalismo neoliberal o neoliberalismo tardío. En pos de una tal caracterización de las disputas ideológicas actuales y de sus implicancias para el proceso democrático, sin duda resulta necesario el análisis crítico de los modelos subjetivos y las figuraciones de la vida en común proyectadas por los nuevos discursos gubernamentales en la Argentina y Brasil, entre otros paises. Sin embargo consideramos que la comprensión y dimensionamiento de los procesos políticos y culturales en curso precisa asimismo de la interpretación crítica de cierta sensibilidad social, más antigua y también más ambivalente. Simultáneamente irreductible a y propiciatoria de las nuevas articulaciones ideológicas promovidas por los discursos de las nuevas derechas políticas, esa sensibilidad social constituye la materia singular en la que esos discursos pudieron y pueden arraigar, y su consideración pone asimismo de manifiesto algunos límites interpretativos que, amén de otras limitaciones de índole teórica, podría enfrentar una caracterización del presente bajo el diagnóstico unilateral de despolitización tecnocrática forjado en el contexto del neoliberalismo de los años noventa. Sobre la base de ciertas manifestaciones observadas en el curso de una investigación sobre la democracia en Argentina(*) en la que participamos desde el año 2011, entre los múltiples pliegues legibles en aquella sensibilidad social querríamos concentrarnos particularmente en dos cuestiones que a nuestro entender deben ser consideradas simultáneamente. Por un lado, querríamos focalizar en las declinaciones de la autonomía imaginables de modo predominante en el marco de esa sensibilidad crecientemente neoliberal; por otro lado, querríamos volver sobre algunas de las representaciones de la justicia que ella habilita y a las que se asocia. La consideración simultánea de ambos aspectos abonaría a nuestro entender la hipótesis de que el macrismo representa un fenómeno de politización de una sensibilidad antidemocrática preexistente que, en su declinación de la autonomía personal exclusivamente en términos de autosuficiencia personal y autovalorización individual -de un lado-, y de la justicia en términos de seguridad -de otro- favoreció la identificación de la (auto)problematización del presente y de los reclamos de justicia social que adquirieron un lugar destacado durante la década pasada, con un negativismo patológico que debía ser rechazado en favor de la reposición de un orden perdido. En un plano más general, podríamos decir que los procesos de des-democratización que hoy enfrentan nuestras sociedades se asociarían, de acuerdo a esta hipótesis, no únicamente a fenómenos de des-solidarización privatizantes -sobre los que suele llamarse la atención-, sino también a aquello que, en una lectura rápida parecería su opuesto: procesos de des-autonomización por los cuales individuos hiperflexibilizados y sobreadaptados a las demandas sistémicas ven reducida su potencia de actuar a la mera gestión de vida en el marco del orden existente y en condiciones de creciente precarización económica. Como hoy ponen de manifiesto las luchas resistentes contra un nuevo endeudamiento externo, los movimientos de trabajadores, de mujeres y de derechos humanos, los potenciales democratizadores de nuestras sociedades latinoamericanas se cifran, por el contrario, en reactualizaciones articuladas de los reclamos por autonomía efectiva -realizados contra la precarización económica y la economización de la vida que la vuelven imposible, pero también contra el anti-intelectualismo que absolutiza el presente y patologiza los impulsos críticos asociados a las potencias reflexivas del sujeto- y justicia social -que pone de relieve las interdependencias en que se sostiene la vida individual así como las responsabilidades políticas implicadas en la desigual distribución de una precarieradad socialmente administrada- formulados contra los imperativos sacrificiales y punitivos planteados por el capitalismo contemporáneo de un modo particularmente severo en nuestra región.
* Proyectos PIP (1122010010033001) “Problemas de la democracia argentina en el período de la post-convertibilidad. Transformaciones socio-económicas y reconfiguraciones ideológicas” y PIP (11220130100054CO01) “Dilemas de la democracia (y el capitalismo) en la Argentina”.