La década de 1960, en Argentina, estuvo signada por la inestabilidad y la alternancia de regímenes políticos, con fuerte intromisión y marcada presión por parte de las distintas corporaciones (Cavarozzi, 2006), siendo la dictadura establecida por Juan Carlos Onganía en 1966 el punto de quiebre a los intentos de una democracia ‘débil’ cuya principal característica fue la proscripción del peronismo -en sus diferentes expresiones ideológicas-, y la consecuente participación política de estos sectores por fuera de los canales tradicionales. En particular, durante el Onganiato, el entramado político se complejiza aún más, entre otras cosas, debido a la exacerbación de la violencia, la radicalización de las ideologías y la demarcación de las distintas vertientes de nacionalistas de tendencia antiimperialistas de izquierda y de derecha como también internacionalista, la persecución ideológica y la censura impulsada desde el aparato estatal. En este particular período, las Islas Malvinas representaron un símbolo identitario que reflejó la puja de intereses entre los distintos sectores que protagonizaron el acontecer político de la época (Guber, 2001).
A mediados de esta década, más precisamente el mes de septiembre de 1966, se produjo un acontecimiento de gran importancia para la historia de la disputa diplomática entre nuestro país y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: en el marco de la visita de Felipe de Edimburgo (esposo de la Reina Isabel II), un grupo de ‘jóvenes’ nacionalistas secuestró un avión argentino y lo desvió a Malvinas con objetivos de reivindicar soberanía. Luego de un osado aterrizaje, los integrantes del grupo autodenominados “Operativo Cóndor” se atrincheraron en el avión reclamando el reconocimiento soberano por parte de las autoridades británicas que residían allí en las Islas. Finalmente, fueron arrestados y enviados a continental patagónico.
En un período en que la acción directa se constituyó como la vía de expresión política de los distintos actores (Guber, 2012: 25), el accionar de realizado por actores de la sociedad civil trajo aparejado consecuencias a nivel interno y externo pues, por un lado, significó la presión de Corona británica al gobierno dictatorial en busca de explicaciones y, por otro, visibilizó la efervescencia de los distintos actores y vertientes nacionalistas y afloró el reclamo antiimperialista por la ocupación del archipiélago a manos de la potencia europea.
En el marco del “Operativo”, los medios de comunicación desempeñaron un rol destacado en la construcción del acontecimiento. Entre ellos, se destacó el diario porteño Crónica, el cual, pese a haber sido fundado a mediados de 1963, rápidamente logró introducirse en un mercado dominado por grandes diarios como Clarín, La Prensa y La Nación, a base de sus notas policiales, su interés por el deporte y el espectáculo y su acercamiento a ‘lo popular’. Como parte de su sello distintivo, este diario propiedad del empresario Héctor Ricardo García, enarboló la bandera de la defensa de la soberanía argentina sobre las Malvinas, participando directa e indirectamente de hechos vinculados a las Islas como, por ejemplo, el vuelo del piloto civil Miguel Fitz Gerald, siendo Crónica el único medio que le brindó ‘cobertura exclusiva’ gracias a un acuerdo establecido previo al viaje entre el piloto y el medio.
En 1966, Héctor Ricardo García vivió el desarrollo del “Operativo Cóndor” en primera persona pues se encontraba entre los pasajeros que viajaban en aquel avión con destino a la ciudad de Río Gallegos que se desvió al archipiélago austral (Guber, 2002). La presencia del dueño de Crónica entre la tripulación, algo premeditado por los “cóndores”, lo convirtió en una fuente testimonial privilegiada de la que se valió el diario para realizar su cobertura mediática en un contexto en que se vio afectada la libertad de los medios para llevar a cabo la labor periodística (Breuning, 2007). Por tal motivo, en la presente ponencia, nos proponemos analizar cómo se posicionó el diario frente a este acontecimiento en términos de legitimación, identificando qué importancia le otorgó al hecho, qué postura tomó frente a la respuesta del Estado argentino y de la sociedad civil.
Para ello, partimos de concebir a Malvinas como un elemento nodal de la cultura política argentina (Lorenz, 2013), un componente clave en la construcción de la identidad argentina pues, tal como lo expresa Sánchez “su simbolismo excede la forma de archipiélago y alcanza una dimensión histórico-cultural que cincela el sentimiento y la razón de todo aquél que se llame argentino, sin poder escapar de manera alguna a la discordia y las contradicciones que encierran esas islas a lo largo de una historia” (2013: 313).
En relación a los medios de comunicación, nos valemos de la ya clásica propuesta de Héctor Borrat como verdaderos actores políticos (1989), capaces de intermediar entre el público y sus gobernantes, que construyen representaciones sociales (Raiter, 2002) capaces de nutrir las identidades nacionales e influir en la percepción de la realidad (Vommaro, 2008).
Por último, nos valdremosde las herramientas brindadas por el Análisis Crítico del Discurso en la línea de van Dijk (1997; 1999), a través de las cuales abordaremos un corpus documental conformado por las ediciones publicadas por el diario en los meses de septiembre y octubre de 1966, considerando así la antesala del hecho y sus repercusiones inmediatas.
Bibliografía
Borrat, H. (1989), El periódico, actor político, Barcelona, Gustavo Gili.
Breuning, M. (2007), Foreign Policy Analysis: A Comparative Introduction, New York, Palgrave Macmillan.
Cavarozzi, M. (2006), Autoritarismo y Democracia (1955-2005), Buenos Aires, Ariel.
Guber, R. (2001), ¿Por qué Malvinas? De la causa nacional a la guerra absurda, Buenos Aires, FCE.
(2002), “1966: La otra Operación Cóndor”, Todo es Historia. Nuevas miradas sobre Malvinas. A 20 años de la guerra del Atlántico Sur, n° 417, abril, Buenos Aires.
(2012), “¿Nacionalismo y autoritarismo? Algunas lecciones de la experiencia de Malvinas”, En: Praxis educativa, vol. XVI, nº 2, julio - diciembre, La Pampa, pp. 19-30.
Lorenz, F. (2013), Unas islas demasiado famosas. Malvinas, historia y política, Buenos Aires, Capital Intelectual;
Raiter, A. (2002), Representaciones sociales, Buenos Aires, Eudeba.
van Dijk, T. (1997), Racismo y análisis crítico de los medios, Barcelona, Paidós.
(1999), Ideología. Una aproximación multidisciplinaria, Barcelona, Gedisa.
Vommaro, G. (2008), Mejor que decir es mostrar. Medios y política en la democracia argentina, UNGS-Biblioteca Nacional.