El trabajo discute la influencia que han tenido los cambios en el régimen de propiedad y la organización económica a través de mercados campesinos en las mujeres indígenas qeqchís, cambio que ha significado la aparición de la mujer indígena en espacios de liderazgo comunitario en un contexto de expansión de la gran industria de cultivo de palma africana y caña de azúcar en la región. Para ello se propone un modelo teórico de reconocimiento dentro de lo público inspirado en el principio de individuación de Gilbert Simondon y las teorías del reconocimiento de G.W.F.Hegel, Axel Honneth y John Searle.
Se discutirá los elementos empíricos y teóricos que explican la reproducción y las normas institucionales que han regido el proceso de construcción del espacio político dentro de las comunidades mencionadas, ´por lo que se enfatiza en las características reproductivas de la institucionalidad económica de dichas comunidades. A partir de esta reconstrucción realizamos una discusión teórica que permita encontrar los principios de individuación utilizando los aportes de Gilbert Simondon (2014) para responder por el proceso de construcción del sujeto político en estas comunidades que enfrentan desafíos frente a los modelos de expansión de la actividad agroindustrial palmera y azucarera en sus territorios.
Uno de los elementos clave a discutir es la capacidad de reconocimiento a los demás en el espacio público, y como iguales dentro del espacio de decisión política y económica, en este caso producidos a partir de la transformación de las relaciones de tenencia de la tierra en favor de las mujeres y la emergencia de circuitos de intercambio a través de la promoción de mercados campesinos regionales. Por ello resulta de interés estudiar los elementos económicos de la interacción social que explican el proceso de reconocimiento que hace posible dicha percepción de igualdad (Gutman, 2010) y que posibilita la aparición de la acción política comunitaria frente a la expansión de los monocultivos agroindustriales en dicho territorio.
Dicha idea de Igualitarismo emergente tal como se entiende aquí, no es un principio normativo, es un principio empírico afín a la noción de la filosofía política republicana de "la libertad como no-dominación". Nuevas dinámicas de despojo se siguen reproduciendo en la región, agudizadas por el empuje del crecimiento de la economía agroexportadora bastada en el cultivo de la caña de azúcar que provoca el desplazamiento forzado de campesinos en la región. En el presente, pese a estos episodios despojo sistemático de los medios de vida de la población qeqchí, en la forma discursiva hegemónica se presentan dichas actividades económicas como la única alternativa de desarrollo viable en poblaciones excluidas del acceso al empleo y a la tierra y que han sido de hecho objeto de despojo histórico de sus medios de vida.
La expansión de los monocultivos en el área norte del departamento de Alta Verapaz ha modificado la dinámica agraria en una de las regiones con mayor incidencia de pobreza (83.1%) y pobreza extrema (53.6%) pesea a ello, estas actividades se muestran discursivamente como el único modelo de desarrollo posible para estas poblaciones excluidas del acceso al empleo y a la tierra , siendo uno de los ejemplos más paradigmáticos los desalojos de de campesinos en el año 2011 en la región del Valle del Polochic con la incursión del ingenio Chabil Utzaj (empresa subsidiaria de uno de los conglomerados agroindustriales más importantes de Centroamérica).
Sin embargo ante este avance del modelo tradicional de monocultivos de exportación la palma africana y de caña de azúcar en la región norte de Alta Verapaz y el deterioro de las estrategias de supervivencia tradicional de los territorios Qeqchís, en dichas comunidades han surgido estrategias conscientes de oposición frente a dicho modelo de desarrollo a través del impulso organizado de la economía campesina como alternativa eficaz para la consecución de una relativa soberanía alimentaria mediante la producción de granos, verduras y diversos productos no tradicionales presentándose así como un modelo de organización social y económica que desafía la hegemonía del modelo agroindustrial capitalista.
Este modelo se propone armonizar saberes no occidentales con un modelo económicamente viable y ambientalmente sostenible; acarrea también nuevas dinámicas endógenas a partir del desarrollo de nuevas prácticas y mecanismos de empoderamiento en favor de las mujeres como lo supone su participación en circuitos de intercambio de mercado a nivel local. Estos mercados representan una oportunidad comercial y de “recuperación simbólica” del territorio para estas poblaciones excluidas del acceso a circuitos de intercambio económico convencional.
Para sus creadores y promotores, la constitución de dichos mercados campesinos ha representado una “vindicación publica de la identidad q´eqchi´en donde se cristaliza el trabajo de varios años de otras organizaciones como AQT y FAMA Q´EQCHI” cabe preguntarse entonces ¿qué transformaciones ha permitido entonces este tipo de constitución de lo económico en favor de las mujeres? considerando que éstas representan el 90% de las vendedoras dentro de los mismos, ¿son estos esquema de desarrollo una alternativa sostenible en términos de provisión de bienestar y por ende de emancipación frente a los modelos de acumulación? considerando que para el año 2013 las ventas globales de los dos mercados campesinos (los cuales solamente funcionan una vez por semana en cada uno de los municipios mencionados) fueron superiores a los 5 millones de quetzales (USD 650,000) e involucran en promedio a 326 vendedores cada semana con un promedio de venta por familia de 300 quetzales (40 dólares), cifras apreciables para una población que sobrevive en su mayoría con menos de 1 dólar al día.
Estas dinámicas de construcción de economías emancipatorias que confrontan en el territorio a los modelos de acumulación neoliberal propios de la economía agroexportadora conjugan diversos ejes como el nivel de diversificación, autonomía alimentaria local, la relación armónica con los recursos naturales , la organización social y la identidad indígena q´eqchí..
Tanto la diversificación agrícola como la constitución del mercado campesino muestran las estructuras básicas que potencialmente construyen un desarrollo económico integrado con la concepción cultural de los pueblos q´echíes, y la disolución de las relaciones poscoloniales que aún privan en la ruralidad guatemalteca, sin embargo, aún debe evaluarse si estas dos instituciones básicas construidas por organizaciones indígena campesinas como APROBA SANK pueden articular una ruta emancipatoria para el campesinado guatemalteco frente a la creciente amenaza de la expansión del cultivo de la caña de Azúcar y la palma africana, las cuales forman parte de una lógica de acumulación del capital transnacional.
El avance del modelo de desarrollo de acumulación agroindustrial de rápido retorno y de acelerada degradación ambiental en esta región y el deterioro de las estrategias de supervivencia tradicional de los territorios Qeqchís, ha estimulado la emergencia de estrategias conscientes de oposición política frente a dicho modelo de desarrollo a través del impulso organizado de la economía campesina como modelo alternativo de desarrollo, que trasciende la reorganización material de estas comunidades y comporta dinámicas de reconstitución de lo político sumamente significativas.
Esta considerable participación observada de las mujeres en espacios comunitarios de decisión política potenciadas durante este período de transformaciones de la economía campesina, obliga a plantearse ¿Cuál ha sido la influencia que el cambio en los regímenes de propiedad y la participación en los mercados campesinos ejercen en la reconfiguración de los roles de género tradicionales en las mujeres Q´eqchíes y en la constitución del espacio público en las comunidades que participan de dichos cambios?
Puede suponerse entonces que estas dinámicas de reconfiguración social llevan implícito nuevo modelo de reconocimiento y reconfiguración de lo público a partir de las dinámicas derivadas de las nuevas características reproductivas de la institucionalidad económica en el territorio que han transformado entonces la naturaleza de la relación entre ciudadanía y economía campesina en la región Qeqchí.
Dichas características reproductivas de la institucionalidad económica de este territorio influyen en la constitución de la actividad política en el territorio Q´eqchí. Esto obliga a conocer entonces la naturaleza y la influencia de la capacidad de reconocimiento de las mujeres en el espacio público en condiciones de igualdad dentro de dicho espacio y en las acciones de las comunidades indígenas de la región, comprender como se han insertado dentro de los liderazgos y oposición política activa frente a la expansión de la economía agroindustrial. Esto también implica la tarea de reconstruir los procesos micro que explican la aparición de normas de reciprocidad democrática que hacen posible dicha percepción de igualdad y de reconocimiento hacia las mujeres qeqchíes.
Identificando dichos elementos que ayudan a construir el proceso de reconfiguración de la ciudadanía a partir de reconfiguración de la economía campesina, principalmente a partir de los cambios en los regímenes de propiedad en favor de las mujeres y su acceso al intercambio económico a través de los mercados campesinos en los municipios que componen el territorio Qeqchí permite reconstruir el proceso de emergencia de normas y equilibrios que posibilitan nuevos contratos sociales así como los grados de construcción de ciudadanía política entre las diversas comunidades del territorio.