Mujer y Trabajo: Reconocimiento Y Agravio Moral de mujeres que se desempeñan en el trabajo doméstico remunerado, en la región de Valparaíso. Chile.
La incorporación de la mujer al mundo laboral, es el fenómeno sociodemográfico más importante de la segunda mitad del siglo pasado. Se constituye en un fenómeno precedido históricamente por un sinnúmero de barreras y dificultades que se le han presentado a la mujer en su vida familiar, laboral y social. Construir una carrera exitosa y desarrollarse de manera plena en el mundo laboral, está supeditada a la necesidad de compatibilizar la multiplicidad de roles que como sociedad son impuestos a las mujeres en tanto familia, trabajo y carrera. (Villarroel, 2014; García-Ortiz,2015). En este contexto, es el trabajo doméstico realizado de manera remunerado por algunas mujeres el que permitiría a otras acceder al mercado de trabajo productivo, permitiéndoles mantener el funcionamiento del núcleo familiar. Sin embargo, en la sociedad actual y en el contexto del modelo neoliberal, el trabajo que tiene valor, está vinculado a lógicas productivas, puesto que tal como lo señala Ávila (2013, pág29), es “el que genera mayor plusvalía y produce mercancías”. El trabajo doméstico o trabajo reproductivo es visibilizado con un menor valor. Siguiendo a Ávila, su “conceptualización como trabajo constituye un resultado de una lucha feminista y de las propias trabajadoras domésticas organizadas”. Pese a ello el trabajo doméstico remunerado, se encuentra desvalorado en términos culturales y económicos, debido a que se observa como reemplazo del trabajo doméstico no remunerado y que era tradicionalmente realizado por las mujeres que se dedicaban a labores del hogar. (Valenzuela y Mora, 2009)
Según la OIT, alrededor de 11 millones de mujeres son trabajadoras domésticas, un poco más del 14% de la fuerza de trabajo urbana femenina Latinoamérica (OIT, 2006; Valenzuela y Mora 2009).
En Chile la participación en la Fuerza de Trabajo de las mujeres ha ido en aumento en los últimos años, sin embargo, a pesar del crecimiento económico sostenido y los factores condicionantes que podrían posibilitar su incremento, es todavía una de las más bajas en toda América Latina (OIT, 2008) manteniéndose muy por debajo del promedio regional. De la misma manera, es una de las más bajas entre los países de la OCDE” (OCDE, 2011; INE, 2012, Pág. 63).
Los datos demuestran que:
“Para el año 2015, la tasa de participación laboral de las mujeres en el trimestre móvil Julio- septiembre de 2015 fue de 48,3%. La tasa de participación laboral masculina fue de 71,2% (INE 2015). La tasa de ocupación femenina ha mostrado un aumento sostenido en el tiempo producto de una mayor inserción de las mujeres al mercado del trabajo. En 1986 la tasa que llegaba a 24,0% aumentó en 1990 a 28,4%. Este aumento progresivo se capturó en 2000 con una tasa de ocupación de 33,0%, mientras que en 2010 alcanzó 37,8%, lo que representó un aumento de 4,8 puntos porcentuales. Al observar la distribución de las mujeres ocupadas según la categoría laboral en la región de Valparaíso, se destaca que el trabajo doméstico remunerado alcanzó al 10,8% (5.010 nuevas plazas) (INE, 2016, pág.6)
El trabajo doméstico remunerado es un trabajo que se sostiene a partir de relaciones de subordinación de clases, raza, género, migración (Romero 2002; Gorbán, 2013). Las mujeres trabajadoras domésticas, se encuentran en un mercado de trabajo precarizado y segmentado, donde el trabajo doméstico remunerado se realizaría en condiciones de inferiores. (Richter, 2007) y supeditadas a relaciones de subordinación, jerarquización e interiorización. (Tizziani y Gorbán,2012). Accediendo muchas veces a puestos de trabajo con condiciones que no se ajustan a las legislaciones laborales, ni a estándares de calidad mínimos. En este marco de exclusión y de vulnerabilidad/inestabilidad en el mercado de trabajo la mujer que se desempeña en labores domésticas remuneradas se transforma en mano de obra altamente vulnerable, flexible, descartable, que permite fortalecer el modelo de mercado neolibreal. Dentro de este contexto de vulnerabilidad las trabajadoras domésticas, se encuentran enfrentadas en el decir de Honnet (1997,2007,2009) al menosprecio social debido a un mercado de trabajo que discrimina, descualifica y segmenta. Este mercado para las mujeres que participan en el trabajo doméstico remunerado se presenta con características de informalidad, pudiendo ellas acceder a un mercado laboral estático, con pocas posibilidades de cambio y donde las remuneraciones que perciben se determinan por factores asociados a aspectos de orden estructural más que por las negociaciones que puedan alcanzar las propias mujeres. (Alós Moner 2006, 2008).
Para las mujeres el trabajo doméstico remunerado, no ha significado un ascenso o mecanismo de movilidad social, más bien se ha constituido en una forma de mantener las condiciones de vulnerabilidad social gravitando más bien hacia la “estabilidad” o “inmovilidad” (mantención de su status socioeconómico). (Romero, 1997; Anderson, 2002; Valenzuela & Mora, 2009)
La presente investigación se plantea como un estudio cualitativo descriptivo-interpretativo, desarrollado con una metodología basada en el Análisis de Discurso. A partir de un muestreo intencionado con mujeres que se desempeñen en el trabajo doméstico remunerado de las comunas de Quilpué y Viña del Mar. Chile.
Se realizaron entrevistas semiestructuradas, que permitieron evocar las vivencias de mujeres en su experiencia desarrollando trabajo doméstico remunerado, mediante la técnica de producción de información que denominaremos “relato de vida laboral” (Bertaux, 1999)
La ponencia, presentará resultados preliminares de este estudio buscando mostrar los hallazgos acerca de las representaciones discursivas del Reconocimiento Social/Agravio Moral, en sus diferentes dimensiones, de mujeres que se desempeñan en el trabajo doméstico remunerado, respondiendo así la pregunta central del estudio: ¿Cómo se manifiesta la dinámica de reconocimiento social en las representaciones discursivas de las mujeres que se desempeñan en el trabajo doméstico remunerado de las comunas de Quilpué y Viña del Mar. Chile?