El género al constituirse culturalmente no es el resultado causal del sexo, sino que debe entenderse en relación con distintos aspectos de la vida social como la clase, etnias, raciales, etc. que edifican cualquier identidad en cada sociedad. Por eso, se debe considerar la diversidad cultural como trasversal en esta problemática. Sin embargo, el feminismo Occidental, ha privilegiado a las mujeres blancas, clase media, estadounidense, quienes masifican sus luchas como si fueran universales, excluyendo a una cantidad de mujeres que no entran en sus modelos. En este sentido, las feministas criollas venezolanas no incluyen en sus luchas las necesidades particulares de las diversidades femeninas que hacen vida en estas tierras.
Particularmente, las mujeres indígenas, quienes provienen de una cultura distinta a la Occidental, por lo que tienen una visión de mundo y de género particulares de sus cosmovisiones, pero al estar los pueblos indígenas dentro de Estados-Naciones, han tenido que integrarse paulatinamente a estas sociedades para sobrevivir, aunque constantemente luchando por conservar y mantener sus identidades y culturas. En este sentido, éstas no están exentas de discriminaciones sexista tanto dentro como fuera de su cultura de origen, pero, evidentemente, no en las mismas condiciones que las mujeres criollas. Sufren una doble (triple, cuádruple…) discriminación, véase, étnica, de género, clase, etc.
la introducción del capitalismo como modo económico predominante, ha socavado las relaciones intra-aldeas y familiares de los pueblos indigenas; se observa como los varones han tenido que migrar a zonas urbanas para poder conseguir trabajo y sustento, dejando a las mujeres en el mantenimiento de la comunidad, sin contar con las suficientes herramientas necesarias para ello, por lo que recurren al comercio informal y artesanal, o a trabajar como señora doméstica en las urbes, lo que implica cambios en las relaciones domésticas y económicas tradicionales de sus culturas.
No obstante, las mujeres indígenas, son sujetos activos, que se han dado cuenta de esta invisibilización a sus necesidades, y han comenzado a organizarse para defender sus propios derechos incluso antes de que el Estado Venezolano se autodeclarara multicultural. Para poner un ejemplo, la Red de mujeres Wayuu fundada en 1996, la cual se ha reunido para debatir y delegar responsabilidades dentro de sus propias agendas, en la cual predomina la perpetuación de la cultura a través de la educación en los infantes, que debe ser realizada por el pueblo y no únicamente, por el gobierno de turno. Esta entre muchas otras experiencias más.
Asimsimo, debido a la reciente declaración de la explotación del Arco Minero del Orinoco, se han suscitado y reavivado muchas discusiones en torno a los pueblos indigenas y su situacion con respecto a esto. En este sentido, las mujeres no han quedado excentas y se han organizado con respecto a esta cuyuntura desde sus prespectivas particulares con respecto a este asunto. Para poner un ejemplo, las organizacion de mujeres indigenas de Amazonas (Waanalaru), se han manifestado en contra del la explotacion minera y han mostrado como las afecta directamente a ellas, asimismo, se han articulado para atacar otros problemas de su sociedad, como con la fundación del centro de parteria y medicina tradicional indigena CAIMA.
Es en el marco de la preocupación por esta problemática, que se enmarca esta investigación. Tiene como objetivo, hacer un paneo general sobre esta discusión en el contexto venezolano contemporaneo y ejemplificandola con problemáticas de grupos de mujeres indigenas organizadas. Es una investigación de tipo documental, la cual revisa y recopila distintas investigaciones y aportes de la antropología y otras afines, así como experiencias indigenas.
Finalmente, se observa como el Estado venezolano a pesar de autodenominarse multicultural y plurietnico ha sido ineficiente para comprender las particularidades indigenas y menos para integrar las perspectivas de género, no obstante, esta investigación es un comienzo de un proceso que debe ser mucho más extenso y profundo, en constante actualización, por lo que no pretende dar soluciones a esta discusión y mucho menos concluirla.