Adolescentes y Jóvenes
Narrativas transformadoras de lo público
Alicia García Dalmás, Martín Martínez Puga
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Sección Comunicación Educativa y Comunitaria. Instituto de Comunicación. FIC. UDELAR
Introducción
Venimos desarrollando el proyecto “Adolescentes, Jóvenes como constructores de lo Público” desde un área que se denomina Comunicación Educativa y Comunitaria . Se trata de una propuesta integral que articula cursos, grupos de trabajo, acuerdos con organizaciones de la sociedad civil y con organismos del Estado. Inscripta dentro de la corriente de metodologías participativas de investigación, busca articular diversos enfoques, abordajes y actividades, considerando a los y las adolescentes y jóvenes como sujetos activos en la construcción y transformación de realidades.
Desde diversos territorios y narraciones que se expresan en lo público, adolescentes y jóvenes tienden a ser “hablados” por otros, a ser vistos y oídos solo de algunas formas en entornos de relacionamientos desiguales, de visibilización de los jóvenes e invisibilización de sus relatos, de presencia de lo juvenil a partir de proyecciones desde perspectivas adultocéntricas y ausencia de perspectivas diferentes de la condición del ser joven. (Alvarado et al., 2009)
Buscamos aportar a la construcción social de nuevos territorios que incluyan miradas, narraciones, saberes, inquietudes, propuestas, de aquellos que, a partir de diferentes inscripciones, expresiones y actividades, aportan a la producción cotidiana de diversidad. Las manifestaciones juveniles son expresiones ciudadanas, generadoras de repertorios tácticos (Certau, 2000), con capacidad para la producción de presencia (Reguillo, 2017) y de ruptura para transformarse en actores válidos en la interacción social.
Adolescentes, jóvenes y lo público
El “ser joven” es una clasificación social, una categoría que supone el establecimiento de un sistema complejo de diferencias, fronteras y prescripciones. Desde una propuesta que promueve el reconocimiento de la capacidad de las personas de ser sujetos de derecho y demanda en el terreno de la comunicación pública, la adolescencia y la juventud dejan de ser vistas como etapas de preparación para la vida adulta. Partiendo de la existencia de muchas “juventudes” con distintas experiencias y maneras de vivir lo público, buscamos aportar a una perspectiva que parta de ellos, pero no para quedarse en espacios “micro”, sino con la intención de, por un lado, incidir en la construcción de alternativas, relacionamientos y significados en lo público, y por otro, problematizar las categorías de jóvenes y juventud que se construyen.
Proponemos construir conocimiento desde la perspectiva de la comunicación como construcción de vínculos y sentidos, desde un “espacio público extendido” (Reguillo 2017) compuesto por entornos territoriales, mediáticos, institucionales y no institucionalizados.
Cuando se pregunta a quienes viven o trabajan en diversos espacios y territorios dónde están y qué hacen adolescentes y jóvenes en lo público, en general les costará ubicarlos, sobre todo durante el día. Se los nombrará “aquí” o “allá” según se los vea como “los que hacen algo” – en general estudiar en centros educativos formales – o como aquellos que están sin “hacer nada”, que “están en la calle”.
Adolescentes y jóvenes tienen un extraño juego de ausencia y presencia en las construcciones de lo público. No solo no está claro dónde están o qué hacen, sino tampoco cuáles son sus miedos, sus intereses, sus preocupaciones, qué les “molesta”. Algo similar ocurre en las políticas públicas o en el sistema educativo, incluso cuando buscan impulsar su protagonismo. Desde la estigmatización hasta la visión romántica, tienden a negarse complejidades y contradicciones que no hacen solo a la edad, sino también a situaciones y contextos.
Muchas veces son vistos como «alteridad amenazante» (Reguillo: 2008) un rol que se asigna y que ellos mismos asumen cotidianamente y que limita sus posibilidades de generar o poner en circulación otros discursos, otras narrativas que dialoguen, que den cuenta de las formas de transcurrir, de vivir, de significar su construcción cotidiana del mundo.
Una de las formas más flagrantes de exclusión ciudadana en la actualidad se sitúa justamente ahí, en la desposesión del derecho a ser visto y oído, que equivale al de existir/contar socialmente, tanto en el terreno individual como en el colectivo, tanto en el de las mayorías como en el de las minorías. (Martín Barbero, 2013)
Romper con la predominancia de ser vistos de una sola forma y oídos de pocas requiere generar conocimientos partiendo de las construcciones del ser y hacer cotidiano que les permita a los propios protagonistas contar «historias» que den cuenta de la heterogeneidad, los conflictos, pero también los deseos, los sueños, los proyectos.
Contarnos y contar en el mundo
Narrar es un modo de conocer, una forma de pensar, un dispositivo de representación social, una estrategia de fabulación y encantamiento, formas de contar que establecen pactos de comunicabilidad. El relato ordena, articula, significa el caos. Permite construir sentidos comunes y en común, re-conocimiento, en una batalla por el sentido y los sentidos, “habitar con sentido la experiencia de la vida”. (Rincón, 2011)
Trabajamos desde distintas modalidades de encuentro, espacios y lenguajes que permitan narrarse y poner en circulación esas narraciones, donde se van construyendo y reformulando preguntas, diferentes formas de decir. Esto lo realizamos desde la universidad pública, como “actor político, no en el sentido de un actor influyente, de un actor de poder, sino en el sentido de un actor que acompañe movimientos de empoderamiento social y político”. (Huergo, 2009:39)
Así por ejemplo trabajamos a partir de fotonovelas, donde se articulan los diferentes “territorios”. Redes y espacios público serán escenarios para dirimir problemas de “amores” y “amistades”, para otros grupos de adolescentes será la peluquería. Los emoticones marcarán lugares significativos en un mapa, y las relaciones entre adolescentes mujeres y hombres adultos en las redes serán abordados desde sus relatos. Para algunos adolescentes y jóvenes las áreas centrales de la ciudad serán “pistas” o “callejones” donde realizar “batallas” de hip-hop, y para quienes viven en hogares bajo tutela del Estado una marcha por la principal avenida de la ciudad será su forma de mostrarse y ser vistos, ya no como “abandonados” sino como protagonistas. Apropiarse y dominar, no solo el espacio “físico” sino los discursos sobre ellos en los medios. Del “desorden” que causa una marcha en la ciudad a “nuevos órdenes” para ser vistos y oídos desde la fiesta y el disfrute.
En territorios comunicacionales donde los procesos de significación se han complejizado, con diversas dimensiones actuando en la producción de sentidos, construir conocimiento desde el reconocimiento de diferentes narrativas es construir alternativas para la ciudadanía. Nuevas imágenes, voces, estéticas, sonidos, colores, ritmos, formas de nombrar, ordenar y jerarquizar el mundo, de valorarlo.
Las “historias” que se cuentan se inscriben en un entramado, una red, un tejido, mapas que se construyen. La narración es una forma de futuro, una estrategia política y comunicativa de visibilidad del sujeto social – contar, ser tenido en cuenta, dar cuenta /contar - para existir y expresar lo indecible en el propio tono, voz, estética, gustos. Contar para “seducir” a la vida. Situarse en el in between – espacio “entre” – pensar impuro, bastardizado, zigzagueante – interculturalidad entre las lógicas de “los otros” y las lógicas de “lo mismo”. (Rincón:2011)
Poner en común los saberes, construir nuevos conocimientos, investigar y proponer sobre la propia realidad son también «plazas» a ocupar, a construir, a soñar. Nuevas modalidades de comunicación, de convivencia requieren de nuevas imágenes y voces en las que podamos re-conocernos y sentirnos comprendidos, respetados, aunque también interpelados y cuestionados.
Bibliografía
Alvarado, S. V.; Martínez, J. E. y Muñoz Gaviria, D. (2009) “C x z teórica al tema de las juventudes: una mirada desde las ciencias sociales de la ”, Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y juventud. Vol. 7. Nº 1. Universidad de Manizales-CINDE, Colombia, 2009. Pp. 83-102.
Certeau de, M. (2000) La Invención de lo Cotidiano, I. Artes de Hacer, México: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente- Universidad Iberoamericana
Huergo Jorge (2009) Algunos desafíos a la comunicación/educación comunitaria popular en Construyendo Comunidades…Reflexiones actuales sobre comunicación comunitaria. Área de comunicación comunitaria (compiladores), Ed. La Crujía, Buenos Aires.
Martín Barbero, Jesús. «La sociedad actual produce los objetos con una obsolescencia más rápida; todo está hecho para ser desechado velozmente», en ‹http://www.revistateina.
org/Teina4/dossiermartinbarbero.htm›. Consultado 15/9/2013.
Reguillo, Rossana (2008) «Sociabilidad, inseguridad y miedos. Una trilogía para pensar la ciudad contemporánea», en Alteridades, vol. 18, n.º 36, Universidad Autónoma Metropolitana, México, pp. 63-74.
Reguillo, R. (2017) Paisajes insurrectos: Jóvenes, redes y revueltas en el otoño civilizatorio. Mexico. NED ediciones.
Rincón, Omar, Nuevas narrativas televisivas: relajar, entretener, contar, ciudadanizar, experimentar, Comunicar, nº 36, v. XVIII, 2011, Revista Científica de Educomunicación; ISSN: 1134-3478; páginas 43-50