La ponencia se propone una reflexión sobre los aportes del pensamiento social de los afrocaribeños a las epistemologías construidas desde el Sur, así como las circunstancias en que estos saberes se han producido.
El texto llamará la atención sobre las redes intelectuales construidas por integrantes de la “diáspora de retorno”, que involucró a ex esclavizados regresados a África. Este proceso, que tuvo notable influencia en las prácticas productivas y culturales de los afrodescendientes a ambos lados del Atlántico, ha sido insuficientemente estudiado, pese a constituir un inicio de los diálogos de saberes entre África y América. Contribuirán a reforzar mi argumentación sobre este asunto los títulos: Los que regresaron a África, de Rodolfo Sarracino: (La Habana, 1988), el volumen VII de la Historia General de África, publicado por la UNESCO (Madrid, 1987); Atenea negra. Las raíces afroasiáticas de la civilización clásica, de Martin Bernal (Barcelona, 1989); Introducción a la filosofía africana Un pensamiento desde el cogito de la supervivencia, de Fernando Susaeta Montoya (Santa Cruz de Tenerife, 2010); y Las religiones del Atlántico negro, de J. Lorand Matory (Santiago de Cuba, 2015).
En este contexto, se visibilizarán elementos estimuladores de los intercambios culturales e intelectuales entre África y América, tales como la revolución haitiana y la actividad de intelectuales afroamericanos que durante el siglo XIX estudiaron o desempeñaron parte de su actividad intelectual en Europa y Norteamérica, en intenso diálogo con sus pares del Caribe. Tal es el caso de Martin R. Delany (1812-1885), James Afrikanus Horton (1835–1883), y Joseph Anténor Firmin (1850-1911).
Para el examen de la influencia de la Revolución haitiana en el pensamiento anticolonial caribeño, tendremos en cuenta las reflexiones de Zakari Dramani-Issifou ( África y el Caribe: Destinos cruzados Siglos XV-XIX, Santo Domingo, 2011); Cyril James (Los jacobinos negros, La Habana, 2012); José Luciano Franco (Revoluciones y conflictos internacionales en el Caribe, 1789-1854, Santo Domingo, 2012); y Ada Ferrer (Freedom's Mirror: Cba and Haiti in the Age of Revolutions, Londres, 2014).
En el caso particular de las tres figuras anteriormente mencionadas, se prestará especial atención a lo siguiente: a) La idea de retorno a África y los proyectos de colonización esbozados por Martin R. Delany; b) las refutaciones al racismo científico realizadas por Joseph Anténor Firmin en Igualdad de las razas humanas (La Habana, 2013), un título que ya puede leerse en español; y c) las argumentaciones de James Afrikanus Horton sobre las peculiaridades de las civilizaciones africanas. Constituirán bibliografía fundamental otros títulos, tales como: Nations nèqres et culture, de Cheik Anta Diop (París, 1955); y el volumen II de la Historia General de África, publicado por la UNESCO (Salamanca, 1983).
Se reconocerá la importancia de los procesos de articulación de lo que hoy conocemos como estudios afroamericanos. La valoración de los sistemas categoriales y modelos de análisis propuestos respectivamente por el cubano Fernando Ortiz y el estadounidense Melville J. Herkovits y de la disputa metodológica entre ellos, arrojará luz sobre los aportes al pensamiento afrocaribeño de las escuelas antropológicas predominantes en la primera mitad del siglo XX, y sus limitaciones. La efímera vida del Instituto de Estudios Afroamericanos fundado en 1943, en México, por Fernando Ortiz y los dos volúmenes de la revista Afroamérica (correspondientes al periodo 1945-1946), contribuirán a contextualizar nuestro análisis.
Como se sabe, las comunidades diaspóricas de estirpe africana produjeron entre finales del siglo XVIII y mediados del XX, formas de conciencia negra de carácter trasnacional, las cuales articularon movimientos de reivindicación identitaria, como la negritud y el Black Power e ideologías trasatlánticas, como el panafricanismo y Rastafari. Profundizaremos en los aportes afrocaribeños al panafricanismo, deteniéndonos, de modo particular, en las figuras de Franz Fanon y Walter Rodney, los que sintetizaron, en alguna medida, lo mejor del pensamiento afrocaribeño de los años sesenta y setenta pues lograron integrar en sus respectivos modelos de análisis las perspectivas anticolonialistas y panafricanistas de los revolucionarios africanos, la reflexión cultural de los líderes intelectuales de la diáspora caribeña en Europa y Norteamérica, y los enfoques de los clásicos marxistas de Europa.
Contribuirán a sustentar nuestra valoración obras emblemáticas de estos dos pensadores panafricanos, específicamente, Cómo Europa subdesarrolló a África (La Habana, 2014) y The groundings wilth my brothers (Londres, 1969), de Walter Rodney, así como Los condenados de la tierra (México, D.F., 1963) y algunos textos breves de Fanon. Igualmente, será consultado Eduardo Devés (Pensamiento periférico, Buenos Aires, 2014)
Se examinarán otras formas de conciencia negra que resultaron, a la larga, susceptibles a la influencia del pensamiento colonial, como el movimiento de la negritud. A tales efectos, resultarán útiles las aportaciones de René Depestre (“Buenos días y adiós a la negritud”, La Habana, 1986); la antología preparada por Elena Oliva, Lucía Stecher y Claudia Zapata, cuyo título es (Eds.): Aimé Césaire desde América Latina. Diálogo con el poeta de la negritud (Santiago de Chile, 2010); y la tesis de doctorado de Catalina León Pesántez: El color de la razón y del pensamiento crítico en las Américas (Quito, 2008).
Finalmente, se pasará revista a obras emblemáticas de algunos pensadores de la segunda mitad del siglo XX y la primera década del XXI, así como a proyectos de intelección y difusión del pensamiento afrocaribeño. Para este empeño, resultarán importantes los aportes de los afrocaribeños Edouard Glissant, George Lamming, Rogelio Martínez Furé y Jesús “Chucho” García, así como del camerunés Achille Mbembe. A tales efectos, se glosarán algunas obras de estos autores.
Obras colectivas como: Antología del pensamiento crítico caribeño contemporáneo; Mujeres intelectuales. Feminismos y liberación en América Latina; y Descolonizando mundos (todas publicadas por CLACSO en 2017), junto a otras, tales como Feminsimos y poscolonialidad. Descolonizando el feminismo en América Latina (Godot, Buenos Aires, 2011), ejemplificarán las tendencias de la creación intelectual afrocaribeña más reciente.
El texto que se propone cuya versión definitiva probablemente supere la extensión de un ponencia, forma parte de un proyecto mayor, al que he denominado “Insurgencias afroamericanas” y del que ya se han publicado algunos ensayos en diferentes revistas. Tal es el caso de: “José Antonio Aponte: memoria y legado” (La Gaceta de Cuba, 2017); “Saberes subversivos contra la colonialidad del poder” (Meridional, 2018); y “Rostros sepia sobre fondo negro” (La Gaceta de Cuba, 2018)