La educación escolar es una responsabilidad asumida por los estados nacionales para la cual se organiza un sistema, se instrumentan legislaciones, se asignan los recursos necesarios y se delinean políticas educativas expresadas en la implementación de programas académicos en las escuelas que se traducen en objetivos específicos en las aulas de clase. El Estado paraguayo definió, en el Plan Nacional de Educación 2024, su Política Educativa como un marco referencial complejo centrado en lo pedagógico y estableciendo a través de su órgano rector -el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC)- las directivas conceptuales, técnicas, éticas y políticas del “quehacer dinámico que se da en las relaciones educativas cotidianas que hacen a la formación de las personas como seres originales y protagonistas activos en la construcción del contexto sociocultural del Paraguay contemporáneo.”. El enfoque pedagógico aludido se conforma de tres ejes: estructura, campo pedagógico y didáctica (MEC a, 2011, pp. 46-48).
Funcionalmente, la educación plantea la enseñanza como proceso y el aprendizaje como producto. En el proceso de enseñanza es importante considerar ciertas condiciones de base que actualmente se denominan factores; como producto el aprendizaje se traduce a un resultado susceptible de valoración en pruebas estandarizadas basadas en norma o en criterios. Es así que el Plan Nacional de Educación 2024 visualiza un sistema educativo inclusivo, con equidad y de calidad, como atributos destacados y al que adhiere la planificación según lo expresado en la Agenda Educativa 2013-2018 bajo la máxima “Todas las personas, independientemente del lugar de donde provienen y del nivel socioeconómico al que pertenecen, nacen con similares potencialidades de talentos”. (MEC, 2014, pp. 22-23).
En una situación de igualdad de acceso a la escolaridad ya alcanzada, se espera que padres, profesores y ciudadanos, es decir la sociedad, tenga la necesidad y la obligación de conocer cómo funcionan las escuelas, que el país evalúe indirectamente la calidad del sistema educativo para responderse ¿cuánto sirve la escuela para cambiar la situación de un estudiante en todas sus dimensiones? Sin embargo, “el problema está en que el concepto de calidad, de unos y de otros, no es el mismo. La evaluación pone de manifiesto lo que se cree más relevante en la educación, lo que se espera de ella y los mecanismos que se consideran más importantes para mejorar el sistema educativo. Los modelos de evaluación que reimpulsan son expresión de la ideología dominante en la educación y del modelo de cambio que se defiende” (Marchesi y Martin, 1998, p. 8).
En América latina, el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) organiza y coordina, desde su conformación en 1994, evaluaciones del aprendizaje en educación primaria que se enmarcan en las acciones globales de la OREALC/UNESCO tendientes a asegurar el derecho de todos los estudiantes latinoamericanos a recibir una educación de calidad. Es así que se han publicado resultados del Primer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (PERCE) en 1997, del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) en 2006 y en 2013 se realizó el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE). En general, se trata de estudios comparativos y explicativos que, mediante un enfoque cuantitativo, generan índices para agrupar las variables según los factores escolares y extra-escolares.
Estos índices se analizan con los resultados de las pruebas cognitivas para evaluar el peso que cada uno aporta a la varianza del aprendizaje. El diseño consiste en aplicar pruebas referidas a elementos comunes en los currículos escolares de matemática, lectura, escritura y ciencias naturales, así como se tienen en cuenta factores vinculados con las características socioculturales de los estudiantes y sus familias, de modo a situar en un contexto social los resultados de las pruebas.
Específicamente, TERCE evaluó el logro de aprendizaje de 100.752 estudiantes de tercer grado y 95.288 de sexto grado, en matemática, lectura y escritura y ciencias naturales constituyéndose en el estudio implementado sobre la calidad de la educación, de mayor magnitud en América Latina y el Caribe hasta esa fecha. Indagó sobre los factores escolares y sociales que se asocian -y posiblemente explican- el logro de los estudiantes (UNESCO, 2013) con el objetivo de contribuir a un debate público informado sobre la calidad de la educación sin exclusión, en favor de la garantía del derecho a la educación, lo que congrega todos los esfuerzos de la UNESCO. Participaron en total 15 países, entre los cuales se incluyó Paraguay.
El modelo conceptual para analizar los factores escolares y extra-escolares que explicarían la variabilidad en el logro académico de los estudiantes, es el de Contexto – Insumo – Proceso – Producto (CIPP) que agrupa variables correspondientes a los niveles escuela-aula y estudiante-hogar, utilizado en las evaluaciones del LLECE. Este trabajo busca comparar los factores pertenecientes a las dimensiones de contexto y de proceso considerando también las variables estudiadas en el marco de eficacia escolar, a partir de los datos del TERCE de aquellos establecimientos educativos paraguayos entre estudiantes que han obtenido un rendimiento superior a la media versus aquellos con un rendimiento bajo, en las pruebas de Lectura y Matemática, del tercer grado, que corresponde al último del primer ciclo de la educación escolar básica en este país.
Al efecto se analizaron 2759 exámenes junto a la información de cuestionarios auto-administrados al estudiante, su familia, el docente del aula y el director de doscientos establecimientos educativos. Para la estimación de los factores asociados, se recurrió a un modelo lineal jerárquico que estableció como dimensiones de mayor asociación con el rendimiento en las evaluaciones de Lectura y Matemática al capital cultural de la familia del estudiante y los recursos materiales de la escuela, mientras que en menor medida el entorno del aula. Además, en Lectura se asocian significativamente la gestión directiva con efecto negativo, el origen social del estudiante y el hábitat de la escuela. También resultaron muy significativas (p<0,01) las incidencias diferenciales de las categorías (alto/bajo) de los factores contextuales (origen social, capital cultural, entorno del aula, hábitat, dependencia y recursos materiales) entre los rendimientos de las pruebas.
El modelo de análisis de esta investigación fue el propuesto por Bourdieu y Passeron, que establecen una relación lógica y coherente entre las relaciones sociales, la escuela y la cultura movilizan los mecanismos de actuación de los condicionamientos sociales y su internalización en docentes y estudiantes. Al efecto, tratan la acción pedagógica como una relación de comunicación para medir su rendimiento en función de las características sociales y escolares de los éstos. Los resultados muestran que las prácticas culturales verbales y no verbales reflejan una sociedad condicionada –pero no determinada– por estructuras de clase en lo externo y hábitus en lo interno. La interpretación de los resultados –devenida en teoría– expone al sistema escolar como reproductor de la estructura social y de la cultura.
De esta manera, los principales hallazgos de la investigación dan cuenta de dos estrategias principales de reproducción de las desigualdades del rendimiento: la familia y el sistema escolar. La dinámica relacional en el proceso educativo frena para unos estudiantes y promueve para otros el desarrollo de la eficacia escolar. Los procesos escolares operan sobre la base de esas relaciones sociales que anteceden a la escuela, que son desiguales y reafirma que la explicación de la variabilidad en el rendimiento no se concentra en dicha institución.
Ana Teresa Recalde
Licenciada en Psicología Clínica, Universidad Nacional de Asunción, Paraguay; Magister en Evaluación de la Calidad Educativa, FLACSO, Paraguay; Maestranda en Psicología con énfasis en Intervenciones Cognitivo Conductuales, Universidad Católica de Asunción, Paraguay. Directora de la Dirección de Análisis y Divulgación, dependiente del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.
Luis Ortiz
Sociólogo. Máster en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ciudad de México – México. Doctor en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, Paris –Francia. Docente de la Universidad Católica “Ntra. Sra. de la Asunción”, de la Universidad Nacional de Asunción y de la FLACSO Paraguay. Investigador del Instituto de Ciencias Sociales (ICSO).