Resumen de ponencia
Los retos del manejo forestal como bien común en México
Grupo de Trabajo CLACSO: Bienes comunes y acceso abierto
*Jazmín Patricia Solís Carpio
Los bosques en México, así como en otras partes del mundo, son la representación de oportunidades de desarrollo económico y social, pero también reflejan los problemas que surgen entorno a los mismos con respecto a la tenencia de la tierra, el uso y manejo de los recursos, la inclusión de la perspectiva de género y las políticas públicas que afectan a este ecosistema. El análisis de estas problemáticas que se entrelazan entre sí, y conforman procesos complejos, permite tener una visión más amplia de las causas que han llevado a tener tanto comunidades con bosques degradados y deforestados, como comunidades con manejos forestales organizados y sostenibles en términos económicos, sociales y ambientales.
En México, a partir de un hecho político, como lo fue la reforma agraria a principios del siglo XX, se establecen dos tipos de propiedades agrarias: los ejidos y las comunidades. Más de la mitad del territorio se designó bajo alguno de estos dos regímenes, y son estas poblaciones quienes poseen más del 50% del ecosistema forestal mexicano como propiedad comunal. Es importante resaltar, que en México existen 31 514 ejidos y comunidades, dentro de las cuales se encuentran 4 210 830 ejidatarios y comuneros que se dividen en 3 377 035 (80%) hombres y 833 795 (20%) mujeres.
México, como nación multicultural, alberga comunidades heterogéneas que han construido y desarrollado formas diversas de manejar el bosque. Cada comunidad ha establecido reglas e intereses distintos en el acceso y uso de recursos forestales, mismos que significan costos y beneficios particulares para cada lugar. La cultura y los procesos sociales, políticos y económicos, que se dan dentro y fuera de las comunidades, son clave para entender cómo estas poblaciones se adaptan a una crisis global de desforestación y degradación del ecosistema forestal.
En términos de los bienes comunes, se intenta reflexionar si el manejo de los bosques está dirigido a un proceso de sustentabilidad del ecosistema a largo plazo, en donde no sólo se hace referencia al bosque como un recurso maderable con fines comerciales, sino también a otros bienes comunes de los cuales depende la vida como son el agua, la fauna y la flora. En este sentido, es necesario analizar si estos bienes comunes forestales continúan siendo manejados de manera comunitaria o colectiva, o bien, han transitado hacia una privatización. Las mismas poblaciones con bienes comunales pueden iniciar la privatización de sus tierras que son catalogadas legalmente como comunales, pero que en el trasfondo social están siendo privatizadas por diversas prácticas que responden a intereses individuales, y no a intereses compartidos que es lo que fortalece la existencia de los bienes comunes.
Alrededor de los bienes comunes forestales se construyen y reproducen relaciones sociales y de poder que conforman múltiples redes entre diversos individuos y grupos y, por lo tanto, puede ocurrir que dentro de la identidad y concepción de bienes comunes también se excluya a otros individuos y/o grupos. Entonces, el acceso y uso de los bienes comunes es, además de una práctica social, una práctica política en donde existe una organización para hacer perdurar o eliminar los bienes comunes, tanto por parte de las comunidades como por parte de los gobiernos. Una pregunta importante es, ¿hasta qué punto son compartidos los bienes comunes y sus beneficios dentro de las comunidades forestales?
En esta ponencia se analiza de manera breve cómo es que la interacción de aspectos sociales, políticos, ambientales, económicos y culturales funcionan como incentivos para que existan comunidades forestales exitosas, o en otros casos como barreras en comunidades forestales con menor éxito en términos del uso de sus diversos recursos forestales. Se incluye un análisis de la tenencia de la tierra, el enfoque de género en el manejo forestal y la intervención de las políticas públicas para el manejo de los bienes comunes. Se analizarán de manera general estudios de caso desarrollados en los estados de Jalisco, Chiapas, Hidalgo, Oaxaca y Michoacán, para abordar los diferentes puntos de los cuales se ha hecho mención hasta el momento.