En esta contribución me propongo analizar dos experiencias diferentes de educación jurídica derivadas del trabajo militante que hemos realizado desde Colectivo Emancipaciones con varias comunidades indígenas de Michoacán (México) en sus luchas por el ejercicio de la autonomía y autogobierno. El Colectivo Emancipaciones es una organización de académicos y abogados militantes, de la que formo parte, que desde hace ocho años ha acompañado la lucha política jurídica de varias comunidades indígenas de Michoacán (Cherán, Pichátaro, San Felipe de los Herreros y Arantepakua) que han logrado conseguir paradigmáticos fallos judiciales para ejercer a nivel municipal y submunicipal sus derechos de autonomía y autogobierno.
Desde la diversidad de desafíos políticos y jurídicos que hemos tenido que enfrentar en cada una de estas experiencias y de la construcción conjunta con las luchas indígenas de conocimiento jurídico - ecología de saberes jurídicos (Santos, 2009)- para superarlos hemos podido abrevar una serie de lecciones que en otros trabajos he sostenido como indispensables para repensar la praxis y la investigación del derecho (Aragón, 2013, 2017 y 2018). No obstante, en este año tuvimos, dentro del Colectivo Emancipaciones, la oportunidad de intervenir en un espacio que hasta ese momento no habíamos tocado, el de la educación legal.
De tal manera, que con los mismos principios que nos guiaron para nuestras reflexiones sobre la praxis y la investigación jurídica, impulsamos dos iniciativas dentro del campo de la educación jurídica. La primera de ellas se trató de la “Universidad Popular sobre estudios jurídicos críticos y militantes” que realizamos a inicios de año, en la calle y abierta a todo las personas que quisieran asistir, dentro del contexto de un prolongado paro de labores de la Universidad pública de la provincia de Michoacán que amenazaba su existencia misma. La segunda fue el diseño del programa de la licenciatura en “Derecho con enfoque en Pluralismo Jurídico” que realizamos por encargo de los directivos de Universidad Indígena Intercultural de Michoacán (UIIM) y de la Secretaria de Educación Pública.
A pesar de las diferencias entre los propósitos y las finalidades de estas dos iniciativas, una realizada como una forma de protesta y de defensa del carácter público de la universidad y otra por encargo institucional con el objetivo de diversificar la oferta educativa formal de la UIIM, tienen en común que son producto de un ejercicio consiente de ecología de saberes jurídicos, en este caso en una dirección de la lucha social a los espacios universitarios, que intenta repensar y reinventar la educación legal en México.
En consecuencia, mediante el análisis de estas dos iniciativas busco en esta ponencia exponer estos procesos y reflexionar sobre las problemáticas, las paradojas, los límites y las potencialidades, en dos espacios diferentes, de la ecología de saberes jurídicos como procedimiento para transformar y descolonizar los modelos hegemónicos de educación jurídica en México.
Palabras Clave:
Ecología de saberes jurídicos, educación jurídica, conocimiento jurídico, luchas indígenas, justicias indígenas
Bibliografía:
Aragón Andrade, Orlando (2013), “El derecho en insurrección. El uso contra-hegemónico del derecho en el movimiento purépecha de Cherán”, Revista de Estudos e Pesquisas sobre as Américas, vol. 7, núm. 2, pp. 37-69.
Aragón Andrade, Orlando (2017), “Transformando el constitucionalismo transformador. Lecciones desde la experiencia político-jurídica de Cherán, México”, Abya Yala: Revista sobre acceso a la justicia y derechos sobre las Américas, núm.1, vol. 2, pp. 130-149.
Aragón Andrade, Orlando (2018), “Traducción intercultural y ecología de saberes jurídicos. Elementos para una nueva práctica jurídica militante”, Journal of Latin American And Caribbean Ethnic Studies,
Santos, Boaventura de Sousa (2009), Una epistemología del sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social, México DF, Siglo XXI.