En esta ocasión, se realizará una breve presentación de las categorías de Violencia y Subjetividad, a partir de las conceptualizaciones de autores provenientes especialmente del psicoanálisis y de la filosofía. El estudio de las violencias y la subjetividad han ocupado un lugar importante en diversas disciplinas e investigaciones interdisciplinarias. Distintos enfoques han indagado las problemáticas de las violencias, sus efectos y sentidos. El fin de esta comunicación, es describir explicaciones teóricas que se formularon en el intento de comprender el impacto que tienen las experiencias violentas en la producción de subjetividad y en la conformación de los vínculos, como así también realizar una contribución al estudio de las presentaciones, los padecimientos y la subjetividad actual.
En tanto fenómeno social complejo, las violencias han existido a lo largo de toda la historia de la humanidad, y han estado presente en todas las culturas. Las violencias causan sufrimiento y afectación en los sujetos y también daña el tejido social. Genera conflictos y padecimientos que se traducen en un malestar subjetivo. Siguiendo a Byung-Chul Han (2016) la violencia es un acontecimiento que se impone, genera desgarro y rupturas y deja al sujeto sin posibilidad de actuación. Para este autor, la violencia es destructora del espacio y del sujeto. En la actualidad su forma de aparición varía según el contexto social, cambia de lo visible a lo invisible, de lo físico a lo psíquico, de lo real a lo virtual.
En cuanto a la categoría de Subjetividad, retomamos los aportes de Guattari (2005) para él, la subjetividad es esencialmente social, es un proceso de producción que se encuentra atravesado por dimensiones sociales, institucionales, grupales e individuales. La producción subjetiva (del Cueto, 2014), refiere a cómo se produce, se inscribe, se conforma, se moldea participando en su constitución desde los complejos procesos de identificación, que ocurren en la intimidad de las relaciones familiares y en los vínculos con la comunidad, el Estado, las instituciones, la historia, la política, etc. La producción de subjetividad incluye no solo la constitución psíquica del sujeto en tanto humano, sino también todos aquellos aspectos que hacen a su construcción social. Por lo tanto, su estructuración psíquica se desarrolla en el contexto social e histórico en el que el sujeto vive, se desarrolla y es afectado por los distintos encuentros.
El interés por estas temáticas, surge del trabajo que se viene desarrollando en dos proyectos de investigación acción de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata , en la que se intenta identificar los modos de ejercicio de violencias en un barrio periférico de la ciudad de La Plata a fin de construir un dispositivo participativo que intente producir alternativas reparadoras del sufrimiento colectivo. La población con la que trabajamos, se caracteriza por la convivencia de familias que históricamente han sido excluidas de los medios de producción, lo que ha producido un empobrecimiento en todas las dimensiones, y por la existencia de problemáticas sociales entre las cuales se encuentran prácticas discriminatorias (se trata de un barrio donde conviven migrantes de diferentes nacionalidades, con diversas tradiciones culturales) atravesados por una alta vulnerabilidad psicosocial. Se trata de proyectos interdisciplinarios de investigación acción participativa, con anclaje territorial, orientado a recomponer y fortalecer el tejido social, mediante diferentes estrategias de abordaje socio-comunitario, con la finalidad de prevenir prácticas sociales violentas, promover lazos sociales no violentos.
Dentro de estas investigaciones, compartimos con algunos/as referentes la idea de la violencia como organizadora de subjetividad, una práctica social que participa de los procesos de producción social de subjetividades, en los que también ella se reproduce (Cufré en Ascaini, Lucesole, del Manzo, 2018, en prensa).