Durante la primera década del siglo pasado, en la Ciudad de México, se vivió una desecación lacustre que tuvo implicaciones en varias zonas de la metrópoli. Como consecuencia de lo anterior, se dieron varios fenómenos sociales, culturales, políticos, y ambientales; así como una evidente modificación del paisaje.
La actual alcaldía de Iztapalapa fue testigo de todos estos cambios, así como la población que en el presente habita los 13 pueblos originarios de la región. Uno de ellos, San Juanico Nextipac, se vuelve ahora objeto de estudio, desde la antropología, la sociología, la etnología y los estudios regionales, después de haber sido abandonado por la academia por muchos años.
¿A qué se debe lo anterior? Pues bien, San Juanico Nextipac se ha caracterizado por preservar la tradición de las mayordomías, peregrinaciones y fiestas patronales, además de continuar cocinando recetas que sólo se hacen en ese pequeño pueblo, pero no sólo eso, los mismos habitantes tienen por objetivo escribir su propia historia, para lo cual han tenido ya varios intentos.
Sin embargo, el mayor interés por parte de la academia y la sociedad por el pueblo, se debe a que en el año 2014, se comenzaron los trabajos de rehabilitación de la Plaza Juárez, donde se encontraron muros de piedra y arcilla que formaron las habitaciones de los antiguos pobladores , los arqueólogos señalaron que dichas ruinas pertenecían al antiguo señorío de Iztapalapa, donde gobernaba Cuitlahuac hermano de Moctezuma Zocoyotzin. Los vestigios estaban localizados a tan sólo 40 centímetros de profundidad, había un conjunto habitacional de tres estructuras prehispánicas y dormitorios.
Además se encontraron las osamentas de tres infantes, que al parecer fueron colocados de acuerdo a costumbres mesoamericanas, bajo los pisos de los dormitorios, los arqueólogos piensan que pudieron usarse en ceremonia, como ofrenda y/o sacrificios.
Derivado de los hallazgos en el pueblo, “Lazo de Vega identifica al menos 5 periodos de ocupación. Los primeros corresponden al llamado Posclásico temprano a Azteca 1, que va del año 900 al 1100 de nuestra era, y a partir de allí se han reconocido niveles de todo el periodo mexica hasta la conquista española en 1521, después le siguen periodos colonial y moderno” .
Se piensa que en la época prehispánica, y todavía hasta años recientes, San Juanico Nextipac era una zona chinampera, donde la población se ocupaba principalmente, en el sector primario y secundario, eran principalmente agricultores y posteriormente comerciaban con sus productos.
Cierta parte de la dinámica productiva y forma de vida relacionada con el agua, aún existía a principios y mediados del siglo pasado. Los avances de la investigación que pretendo presentar, versan sobre el conocimiento de la transformación del modo de vida del pueblo a partir de la desecación lacustre durante el siglo XX. Hay otros casos de pueblos originarios en la Ciudad de México, que de igual manera, han perdido su cultura del agua y transformado su modo de vida. Busco comprender dicho fenómeno, tomando en cuenta las desigualdades que se derivan del desarrollo regional, para lo cual resultará relevante, considerar el enfoque de los actores.
Dentro de los inicios de la investigación, se ha hecho posible realizar entrevistas a los habitantes del pueblo de mayor edad, mismos que han hecho visible los cambios en la vida productiva del lugar. Actualmente, los habitantes se ocupan como jardineros, mozos, sirvientas, y una minoría en actividades del comercio. Anteriormente, la gente del pueblo consumía los productos que cultivaba y de los animales que criaba, al mismo tiempo que comerciaban sus mismos productos. Uno de los productos que se comerciaban en mayor medida, era la flor de amapola, a parte del quelite, el maíz y el zacate.
Una variable, relevante en la investigación, es el fenómeno de la urbanización, así como el de industrialización, principalmente en lo que toca a la transformación del modo de vida de los pueblos originarios y los impactos ambientales que ello conlleva. Los pueblos originarios enclavados en la Ciudad de México, específicamente de Iztapalapa, han sido los que han visto transformar y hasta perder sus culturas en medio de estos fenómenos. De continuarse con estas dinámicas productivas, y con el actual modelo de desarrollo que prepondera en América Latina y en el mundo, ¿el destino de los pueblos originarios será el del etnocidio?