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Resumen de ponencia
Escenarios prospectivos sobre innovación productiva en Argentina en un horizonte de 15 años

Grupo de Trabajo CLACSO: Tecnopolítica, cultura digital y ciudadanía

*Silvia Lago Martinez



Escenarios prospectivos sobre innovación productiva en Argentina en un horizonte de 15 años
Susana Finquelievich

En este trabajo, realizado por el equipo I-Polis del IIGG / FSOC/UBA , los autores adoptamos una posición clara: el desarrollo económico, social, tecnológico y político se encuentra estrechamente ligado a la generación y producción de innovaciones.
Los escenarios que planteamos (con un horizonte a mediano plazo) son un ejercicio de prospectiva, pero no pretenden un rigor científico. Surgen del debate, más que de una metodología estricta de prospectiva. En ellos hemos considerado las siguientes variables: existencia de políticas explícitas de C&T+i orientadas al desarrollo; características de grados de dependencia tecnológica, o por el contrario, de soberanía tecnológica; inversiones estatales y del sector privado en C&T+1; y lugar que el Estado pretende que Argentina ocupe en el mercado global en el sector de innovaciones productivas ligadas al sector TIC, y más específicamente, al de SSI. La soberanía tecnológica se puede definir como el derecho y el deber de una nación de dominar sus medios tecnológicos a tal punto que no puedan ser controlados de manera injerencista por otros intereses ajenos al bienestar de su desarrollo. Con la veloz evolución de la ciencia, la tecnología y la innovación, los procesos de desarrollo de una sociedad que una vez dependieron en gran parte del capital humano y el trabajo manual, se asocian actualmente de manera creciente a una cultura tecnológica capaz de abarcar cualquiera de sus esferas. Es un fenómeno que cruza fronteras e incluye personas de distintas profesiones .
En los tres escenarios que aquí se plantean, el elemento decisivo es la voluntad política del Estado Nacional con respecto a la C&T+i, así como su capacidad de negociación, tanto con el sector privado nacional, como con empresas y organismos económicos internacionales. El primero de estos escenarios bosqueja una extrapolación al futuro de la situación actual en Argentina. El segundo, un escenario intermedio, formula una reflexión sobre una mayor inversión económica en el sector de C&T+i, pero con una insuficiencia de políticas públicas específicas al respecto, orientadas hacia un desarrollo tecnológico, sin por ello abandonar la producción primaria. El tercero es el escenario deseable, en el cual la Argentina es reposicionada en un rol relevante a nivel global en el sector de SSI, en beneficio directo del desarrollo social de su población.
Con respecto a los dos primeros escenarios, dominados por el neoliberalismo, especificamos que se trataría de un “Neoliberalismo a la argentina”. Efectivamente, la tendencia neoliberal está ampliamente esparcida en el mundo actual. Sin embargo, como bien explica Mazzucato, ello no impide a países centrales como Estados Unidos, la Unión Europea, la Federación Rusa, Suiza, Inglaterra, Corea del Sur, Singapur, y en forma expeditiva China, invertir crecientemente en C&T+i y generar un alto número de innovaciones a un ritmo cada vez más veloz.
García Delgado y Gradin (2017: 17) llaman a este tipo de neoliberalismo “neoliberalismo tardío” y lo definen como: “... Etapa caracterizada por una feroz disputa por la reestructuración de la distribución de la riqueza a favor de los sectores concentrados de la economía; por el inicio de un nuevo proceso de endeudamiento externo; la apertura de la economía; la desindustrialización; y el intento deliberado de bajar salarios y niveles de consumo de los sectores mayoritarios.”. Luego agregan: “En el plano subjetivo, el principal denominador es el sujeto empresarial como actor principal de las coaliciones de gobierno, involucrado directamente y sin mediaciones, a la gestión de lo público. Esto, a su vez, presenta aspectos subjetivos distintivos y abarcadores que la última versión de los ´90, seguramente por el avance de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, facilitando la construcción de hegemonía por parte de élites que cuentan con gran capacidad comunicacional. Son las apelaciones constantes a cuestiones vinculadas a la comunicación, al marketing, y a la exaltación de una cultura liberal e individualista, desde donde se construye la hegemonía del proyecto subjetivo del Neoliberalismo tardío. Esta se caracteriza por las formas de hacer política “posmodernas”, y el “emprendedurismo”, ancladas en un proceso de crisis de representación histórico de nuestras sociedades”. Estos autores añaden: “La retórica anticorrupción contacta con esta forma pospolítica de construcción de sentidos, que sostiene el discurso comunicacional distintivo de estos gobiernos neoliberales, pero tardíos.” (García Delgado y Gradim 2017:18).
De acuerdo con los autores mencionados, entre otros, hemos construido los siguientes escenarios:
El escenario de la dependencia periférica
El primer escenario, que llamaremos “Dependencia periférica”, está ligado en Argentina a visiones neoliberales de países periféricos y dependientes, subordinadas a intereses de grandes corporaciones económicas y financieras, carente de pensamiento geopolítico, con visiones económicas y políticas de corto plazo, sin capacidad de imaginar un lugar destacado para nuestros países en la economía global. Forzosamente se generará una fuerte exclusión social. Al mismo tiempo, se efectuará escasa inversión en Ciencia y Tecnología, siguiendo la corriente económica del Ministro Martínez de Hoz durante la dictadura militar de 1976-1983, así como el pensamiento menemista de la década de los 90s (“¿Para qué producir localmente lo que se puede comprar al exterior?”).
Escenario de la Independencia relativa
En un segundo escenario, el de “Independencia relativa”, el Estado invierte recursos financieros en C&T+i, fundamentalmente en las áreas de nanotecnología, estimula la formación de profesionales necesarios a las empresas del sector TIC, pero no termina de definir políticas y estrategias que determinen prioridades para su desarrollo. Responsabiliza casi en exclusividad al sector privado para que pilotee la nave de la innovación. Sin embargo, el sector privado continuará asumiendo una cifra mucho menor que el Estado en la financiación de actividades de I+D.
Escenario de soberanía tecnológica
En un tercer escenario, que llamamos “Soberanía tecnológica”, por medio de la concientización de los líderes políticos, los del sector empresario y el académico, de negociaciones del Estado nacional con el sector privado y las organizaciones internacionales de tipo BID u OCDE, así como de las presiones ejercidas por organizaciones internacionales, el país habría superado o al menos disminuido, la dependencia tecnológica, mediante la generación e implementación de políticas públicas adecuadas y de una sólida inversión estatal y privada en C&T. El desarrollo tecnológico autónomo permitirá no sólo producir los bienes y servicios que la economía y la población argentinas necesitan, sino también reducir las importaciones que a menudo generan una desbalance en la cuenta comercial y provocan una merma en las reservas.

En cada uno de estos estos posibles escenarios, cabe preguntarse: ¿Quién/es dirigen la nave? ¿Qué políticas (en realidad las verdaderas cartas de navegación) determinan su rumbo? ¿Qué vientos y tempestades nacionales y globales, pueden desviarlos o reencaminarlos? ¿Qué instrumentos de navegación, comunicación, localización, facilitan su camino? Dejamos planteado este debate a los/las lectores, con la esperanza de que lo retomen y desarrollen.








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* Lago Martinez
Instituto de Investigaciones Gino Germani. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires - IIGG/UBA. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina