En la presente ponencia me propongo abordar la Cuestión de las Islas Malvinas desde la vuelta a la democracia en Argentina en 1983 y las rupturas y continuidades que se presentaron a lo largo de los distintos gobiernos, hasta el presente. Recuperar el recorrido de la política exterior entre 1983 y el año 2015 permitirá analizar de modo crítico la política que el gobierno nacional argentino lleva adelante desde diciembre de 2015, a partir de la asunción presidencial de Mauricio Macri, en un contexto internacional en el que el Reino unido se encuentra signado -y flanqueado- por el Referendum del Brexit.
El recorrido que proponemos realizar permitirá dar cuenta de los posicionamientos generales de la política exterior argentina, y su relación con la región (América Latina). Ello permitirá caracterizar la política sobre Malvinas, en aquellos gobiernos que tienen como eje central la relación con América Latina, y aquellos que tienen como eje prioritario el vínculo con los países centrales.
La Cuestión de las Islas Malvinas, según las Naciones Unidas, es entendida como la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Dicho conflicto tiene su origen en el año 1833, tras la ocupación de las islas por parte de Gran Bretaña, las cuales se encontraban, en ese entonces, bajo dominio y presencia de población civil y militar de las Provincias Unidas del Rio de la Plata.
En enero de 1833, Gran Bretaña ocupó las Islas Malvinas, expulsando a la población argentina. En enero de 1834, a un año del desembarco británico en las islas y tras siete meses sin responder la protesta del ministro argentino, Manuel Moreno, el secretario de negocios extranjeros de Gran Bretaña, lord Palmerston, respondió que esperaba que el gobierno de las Provincias Unidas se diera por satisfecho y dejara de discutir los derechos soberanos de Su Majestad sobre las islas. “En adelante, la contraseña en el Foreign Office fue no responder a las reclamaciones argentinas sino con una negativa canés de reiniciar la discusión” (Groussac, 1910).
Ello se mantuvo hasta la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de Naciones Unidas promovida el año 1965, mediante la cual la comunidad internacional de países reconoció por primera vez en la historia -en el contexto del proceso de descolonización-, la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. Dicho pronunciamiento instó, además, a ambos países a negociar y estableció la importancia de resolver la controversia por la vía pacífica. El Reino Unido, a partir del conflicto bélico de 1982, dio por finalizado el período de negociaciones iniciado en 1965 y no ha vuelto a sentarse desde entonces a la mesa de negociaciones, desconociendo los más de doscientos pronunciamientos de Naciones Unidas y organismos internacionales y regionales, y de un significativo número de países que -también de modo bilateral- han reconocido que la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas continua vigente, instando a las partes a retomar las negociaciones.
De los diecisiete Territorios No Autónomos reconocidos por Naciones Unidas y aún vigentes, diez de ellos (casi el 60%), se encuentran bajo dominio británico: Anguila, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Montserrat y las Islas Vírgenes Británicas, en el Caribe; Bermudas, en el Atlántico Norte; el peñón de Gibraltar en la Península Ibérica; las Islas Pitcairn en el Pacífico; y Santa Helena (incluye las islas Tristan da Cunha y Ascensión) y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, en el Atlántico Sur . La cantidad de habitantes en dichos estratégicos territorios bajo dominio británico es alrededor de 275.000 (Naciones Unidas, 2015).
La política exterior argentina presenta un movimiento pendular, que es acompañado (y acompasado), por la posición de la Argentina en la cuestión de las Islas Malvinas. En este sentido, me centraré en los diagnósticos, objetivos y características que ha asumido la política exterior argentina en la Cuestión Malvinas desde el regreso a la democracia, dando cuenta, particularmente de los giros y de las continuidades en las distintas etapas: La distancia (1982-1989); La política de acercamiento (1989-2003); La política de firmeza (2003-2015). Dicho recorrido permitirá analizar, de forma crítica, las características de la política actual, y pensar América Latina, a partir de la Cuestión de las Islas Malvinas.