Esta ponencia corresponde al desarrollo de uno de los objetivos planteados en la investigación: “El liderazgo como estrategia para el mejoramiento de la convivencia escolar a partir de las percepciones sobre el líder y el desarrollo de las competencias ciudadanas”. Por lo tanto, el propósito de este trabajo es dar a conocer las percepciones que tienen las estudiantes sobre el concepto de líder, sus características, líderes reconocidos e internalizados, la identificación de líderes entre sus pares y los estilos de liderazgo de los estudiantes reconocidos como líderes. Para ello, se aplicó un cuestionario de percepciones a una muestra de 204 estudiantes de sexto a noveno grado de una institución oficial de la ciudad de Bucaramanga, Colombia.
El cuestionario estuvo compuesto por cinco preguntas abiertas organizadas en tres partes. Este instrumento fue diseñado tomando como referente, el desarrollado por Castro, Becerra y Lupano (2007).
Desde el enfoque de investigación mixta, se analizaron los datos de cada subcategoría a partir de unidades de análisis (dimensiones, unidades de significado, roles, perfiles y estilos de liderazgo). Los hallazgos más significativos muestran que los estudiantes definen y caracterizan al líder desde los atributos personales asociados a la dimensión ser, aspectos que se ven reflejados en los estilos de liderazgo carismático y participativo; por ello dan importancia a la formación centrada en valores morales y éticos.
Si bien, el liderazgo es un elemento que está vinculado con la organización de las naciones, porque impulsa y compromete a la participación de ciudadanos en la resolución de problemas que atañen a su comunidad, hoy se evidencia en los jóvenes, un aumento de actitudes apáticas, conformismo, poca solidaridad y escaso compromiso con la sociedad, razones que preocupan la formación en valores en las instituciones de educación.
Para el contexto de la investigación el enfoque de liderazgo más pertinente es el del liderazgo transformacional así como lo sustenta Leithwood (citado en Salazar, 2006) al afirmar que es el más idóneo para la organización educativa ya que promueve el compromiso colectivo hacia una renovación regular de las metas y valores de la organización e impulsa modos y procedimientos más efectivos y eficientes para llevar a cabo los procesos. Además este modelo aplica a la estrategia de trabajar las competencias ciudadanas en los líderes estudiantiles en la medida que éstos pueden transformar las creencias, actitudes y sentimientos de sus seguidores. Lo que favorece la convivencia en las aulas de clases, respondiendo así al logro de una de las acciones encaminadas a la calidad educativa.
En Colombia, pese a las políticas implementadas a partir de la Constitución de 1991 para abrir espacios de participación, es claro que ésta no se ejerce en forma libre ni en condiciones de igualdad, debido a prácticas clientelistas de los partidos que afecta negativamente la credibilidad en las instituciones y a la presencia de grupos armados ilegales que obstaculizan este derecho en los territorios más alejados. (Mieles & Alvarado, 2012), situación que desmotiva la participación y aumenta los índices de abstencionismo electoral junto a otros problemas de inequidad y discriminación.
Con este contexto surge la necesidad de formar para la ciudadanía, constituyéndose en una responsabilidad de todos, siendo la escuela el lugar privilegiado por la función social que cumple y por considerarse el espacio propicio para el aprendizaje y la práctica de la vida ciudadana; además porque todas las interacciones que se ejercen allí, se rigen por normas construidas para garantizar la convivencia y la solución de conflictos, oportunidad que abre espacios para el ejercicio de la ciudadanía. (Chaux, Lleras, & Velásquez, 2004).
Lamentablemente el hecho de que los demás actores sociales no se comprometan en la formación ciudadana, hace que la tarea recaiga sobre la escuela, quien viéndose sola es fácilmente vulnerable a los conflictos reflejados por la misma sociedad.
Reconociendo esta situación y la importancia de la formación para la ciudadanía, el Estado ha venido adoptando diferentes estrategias, entre ellas la de impulsar el desarrollo de proyectos pedagógicos, de conformidad al artículos 36 del decreto 1860 de 1994 y los proyectos transversales, establecidos en el artículo 14 de la ley 115 (1994).
Con el proyecto de Gobierno Escolar que tiene su fundamento jurídico en el artículo 40 de la Constitución Política de Colombia, se apunta al reto de la construcción de una ciudadanía democrática y activa, puesto que involucra a todos los actores de la comunidad educativa. En el caso del estudiantado, abre la oportunidad a los educandos de elegir y ser elegido, mostrar sus habilidades en el direccionamiento, convocar a sus seguidores, escuchar y ser escuchado. Sin embargo, los líderes que allí son escogidos responden a requerimientos que dejan a un lado liderazgos naturales. Por esta razón, este trabajo de investigación se centra en determinar las percepciones de los estudiantes sobre el tema de liderazgo.
Con la pregunta: ¿Qué es un líder para usted? se encontraron 350 respuestas, las cuales se agruparon por similitud en el contenido y posteriormente se consolidaron en 3 grandes dimensiones así: concepto del líder desde sus rasgos o características (SER), concepto del líder desde las funciones que desempeña (HACER) y concepto del líder desde el tipo de relaciones que establece con los seguidores (CONVIVIR).
Los estudiantes definen al líder desde la dimensión SER, haciendo énfasis en los valores morales y éticos que complementan algunos aspectos de las dimensiones HACER y CONVIVIR. De esta manera, consideran que el líder debe poseer rasgos personales cimentados en los valores, pero de manera especial en la responsabilidad, el respeto y la honestidad; valores que le otorgan credibilidad y le permiten el cumplimiento de sus funciones (HACER), entre ellas la de guiar y ser ejemplo a seguir.
Para la pregunta ¿cuáles son las principales características de un líder?, se analizaron 775 característica que se unificaron en 9 unidades de significado (valores morales y éticos, carácter, relaciones de poder y autoridad, comportamiento y actitud, imagen, habilidades comunicativas, capacidades del pensamiento, relación con los demás y función del líder); encontrando que los estudiantes privilegian aquellas cualidades relacionadas con los valores morales y éticos, unidad de significado que obtuvo el 52,23%, en la que mayoritariamente se destacan valores como la responsabilidad (12,13%), el respeto (11,23%) y la honestidad (9,16).
Estos hallazgos obligan a reflexionar: ¿si estas características comunes mencionadas son transmitidas a los jóvenes como producto de la formación de la familia, la escuela o la sociedad? o, por el contrario, ¿son cualidades que demanda la sociedad debido al contexto socio-político actual y por esta razón los jóvenes las mencionan
Para la tercera pregunta del cuestionario: De dos ejemplos de personas que usted considere líderes, se elaboró una lista con los nombres de las personas mencionadas y se unificaron de acuerdo al rol que estas desempeñan. Los roles identificados como unidad de análisis fueron: él mismo, familiares, compañeros, amigos, profesores y directivos escolares, líderes comunitarios y vecinos, políticos, religiosos, deportivos, culturales, económicos y fuerza pública.
La madre es el integrante de la familia más reconocido, bien por razones de composición familiar, cuando asume el rol de jefe de hogar o bien por factores socioculturales como el del estereotipo que se tiene de la mujer santandereana, donde el estudiante relaciona su carácter fuerte con la autoridad.
En la investigación se precisó que los líderes reconocidos por la institución son aquellos que son elegidos a través de un proceso democrático que se desarrolla como parte del proyecto obligatorio de Gobierno Escolar; pero también se pudo comprender la existencia de otros líderes, aquellos que no responden a las expectativas de la institución educativa.
En cuanto a los compañeros líderes que ejercen mayor influencia en el grupo, se destacó a las mujeres, aun cuando estas representan un número menor por cursos. Lo anterior corrobora el progresivo empoderamiento de la mujer en cargos de representación por la forma como ejercen la dirección de los grupos, debido a la manera de pensar, sentir y actuar, mostrándose más humana ante las adversidades y necesidades de los compañeros, demostrando habilidades para escuchar, ser empáticas, comunicativas y persuasivas.
Reconocer estos tipos de liderazgos, plantea nuevos reto a las instituciones educativas en cuanto debe llevarlas a considerar la manera como se abren y se gestionan las dinámicas de representación y participación escolar.
Sobre el estilo de liderazgo de los compañeros considerados líderes, se pudo identificar que éstos poseen tres de los cuatro estilos de liderazgo propuestos (carismático, participativo y orientado al grupo), de los cuales predominan en primer lugar, el carismático, lo cual coincide con las respuestas dadas sobre el concepto de líder y las características que esperan encontrar en él, esto por dar prioridad a líderes que poseen fuertes atributos personales que permiten la generación de confianza; es decir, aquellos que poseen altos valores éticos y morales.
En segundo lugar, se identificó el estilo de liderazgo participativo, pues los estudiantes se inclinan también por líderes que defienden los principios relacionados con la libertad, la democracia y la igualdad de los derechos. Lo anterior plantea las siguientes cuestiones: ¿se está formando con las nuevas generaciones un ciudadano más crítico en torno a la participación de líderes políticos? O si por el contrario ¿los altos índices de corrupción, son los causantes de las reacciones de apatía e indiferencia de los ciudadanos frente a los temas políticos?