Colombia vive uno de los momentos políticos más importantes de su historia. Con el acuerdo e implementación del acuerdo de paz con las FARC, el sistema político colombiano espera fortalecerse y pasar la cruel etapa de la violencia política hacia una democracia representativa más amplia. Pero más allá de estas circunstancias, es importante analizar los diferentes actores que hacen parte la vida política nacional, en especial los partidos y movimientos que representan las diferentes visiones de la ciudadanía frente a la dirección del Estado colombiano y que se disputarán en un marco democrático la dirección del poder político, con el objetivo de entender el escenario político de cara a una nueva etapa de posconflicto.
En este contexto, es pertinente analizar la evolución de la izquierda en Colombia en los últimos años, especialmente en lo relacionado con su institucionalización formal en el escenario partidista, así como su comportamiento electoral para entender su nivel de cohesión y capacidad de representatividad, especialmente después de la Reforma Política Constitucional de 2003, en la cual se estableció el umbral electoral para enfrentar el fenómeno de la alta volatilidad en el sistema de partidos colombiano. Para este análisis, haremos una breve contextualización sobre la izquierda en Colombia, su historia y diferentes acepciones, así como las características ideológicas y organizativas de los partidos y movimientos más importantes de la izquierda en el país. Posteriormente evaluaremos, mediante la metodología cualitativa, las divergencias y convergencias que han tenido en el escenario electoral del país, determinando qué coyunturas e intereses han causado esta variación.
La izquierda en Colombia ha tenido una función secundaria al ejercicio del poder político. Distintos postulados de la izquierda fueron representados por el Partido Liberal y asociaciones independientes en el siglo XIX, sin embargo, tendría que llegar el siglo XX para que se institucionalizara, al menos de manera superflua: el Partido Socialista Revolucionario surgiría en la década de los 20 como primera expresión de la izquierda marxista, dando paso a la creación del Partido Comunista en 1930. No obstante, el escenario bipartidista liberal-conservador, no permitía el surgimiento de una “tercera opción”, dada la condición de “privatización del Estado colombiano por parte de las élites nacionales” (Archila, 1997). La historia de la izquierda en la primera mitad del siglo XX sería la de existir como un apéndice del Partido Liberal, desde las cuales se intentarían realizar las reformas democráticas que se estaban llevando a cabo en otros países de Latinoamérica. La llegada del frente nacional confirma esta tesis de la “cooptación” del Estado por parte de los dos partidos tradicionales, cerrando las puertas a la izquierda. Este hecho concluiría en la creación de guerrillas para la toma del poder por una parte de este sector, motivados por el rápido triunfo de la revolución Cubana.
Más allá de la izquierda “armada” que se extendería entre los años sesenta y setenta, existió también una izquierda “democrática” (aunque en algunos casos ambivalente en su relación con los grupos armados) que buscaría la toma del poder político en el marco del escenario electoral y la movilización social. Nunca se logró una verdadera convergencia entre los diferentes partidos y movimientos de la izquierda democrática, debido a las profundas diferencias ideológicas y el difícil escenario de conflicto y represión. La constitución de 1991 traería un nuevo modelo partidista al escenario político nacional, con la ampliación del número de partidos se buscaba incluir a las diferentes perspectivas en el debate democrático.
Es necesario aclarar que entendemos la naturaleza de la izquierda no como partidos con netamente fines electorales, sino como movimientos con el objetivo de transformar el Estado por medio de la movilización social, teniendo la lucha electoral como una de sus tácticas. Entenderemos como movimientos, a las asociaciones políticas sin personería jurídica en el sistema político colombiano, aunque se llamen a sí mismos partidos. La categoría de partido se la otorgamos a las asociaciones con personería jurídica derivada de su representatividad en el congreso, tal como lo establece el Acto legislativo 01 de 2003. Es por esto que la creación de partidos políticos entendidos como frentes conformados por diferentes movimientos para la toma del poder político por la vía electoral, es el eje central para analizar la institucionalización de la izquierda en el país, buscando comprender las circunstancias y motivaciones de los diferentes movimientos para converger o divergir en estos frentes.
Desde 1998 hemos vivido un nuevo periodo de convergencias y divergencias de la izquierda en Colombia en la cual se vivirían procesos de unidad sin precedentes en la historia colombiana y que derivarían en importantes victorias políticas para la izquierda colombiana: el triunfo en la alcaldía de Bogotá, triunfos en diferentes departamentos del país y una férrea oposición conjunta a los procesos de profundización del neoliberalismo en el país de una izquierda que nunca había logrado coordinar un trabajo conjunto y centralizado que iniciaría en 1998 con el Frente Social y Político y el Polo Democrático Independiente.
Posteriormente se crearía, en 2005, el Polo Democrático Alternativo que sería la mayor organización institucionalmente reconocida de la izquierda en el país, la cual surgiría motiva, en gran parte, por la incapacidad de los movimientos de izquierda para alcanzar por sí mismos el umbral electoral del 3% en las elecciones legislativas de 2006. En el PDA convergerían la gran mayoría de movimientos no armados de izquierda del país, siendo la principal fuerza política de oposición hasta 2018. Sin embargo, las profundas diferencias entre estos grupos (la postura frente a las FARC, diferencias sobre el modelo económico, el escándalo de los Moreno en Bogotá, entre otras) motivaron la divergencia alrededor de 2010, en donde figuras como Gustavo Petro y Luis Eduardo Garzón se retirarían del Partido. En este periodo iniciaría lo que consideramos como la divergencia institucionalizada de la izquierda colombiana.
Las diferencias se profundizarían con el gobierno de Santos y el proceso de paz de las Farc, donde, derivadas del PDA, se fortalecería el Progresismo (tendencia de Gustavo Petro) y el nuevo Partido Verde (de naturaleza centro-izquierdista), los cuales poco a poco le quitarían terreno al PDA en las disputas sociales y parlamentarias. Para 2014, se realizaría una nueva alianza presidencial entre los sectores de la UP y el PDA, alcanzando el cuarto lugar en las votaciones. En ese momento, sería interesante el debate interno dentro del Partido Verde sobre la posible alianza con el progresismo, en el cual se dividiría el partido entre la centro-derecha dirigida por Enrique Peñalosa y la centro-izquierda conformadas por figuras como Antonio Navarro Wolf e Inti Asprilla.
Para la elección presidencial de 2018 se habían presentado varias precandidaturas de izquierda presidenciales, entre las que se encontraban: Jorge Robledo, “Timochenko”, Gustavo Petro, Jaime Araujo, Antonio Navarro, Piedad Córdoba, Clara López y Carlos Caicedo. En un primer momento se creó la “Coalición Colombia”, alianza del Polo Democrático Alternativo, Alianza Verde y Compromiso Ciudadano. La coalición tenía dos precandidatos de centro-derecha, Claudia López y Sergio Fajardo, y uno de izquierda, Robledo. La intención de esta coalición era sacar listas conjuntas a Senado y a Cámara, ser opción de gobierno en las regiones y tener un candidato único a las presidenciales. Después de un consenso y de deliberación de varias opciones para elegir candidato, Fajardo es ungido como candidato presidencial, López y Robledo desisten de su candidatura presidencial. La coalición tendría una importante victoria en las elección legislativas al alcanzar 18 curules (la cifra más alta para la izquierda en toda la historia) que sumados a las de la Lista de la Decencia y las de las FARC, convertían a la izquierda en un actor fortalecido del escenario político nacional.
Finalmente Gustavo Petro sería el contendor de segunda vuelta superando a Segio Fajardo en la primera vuelta y logrando el 40% de los votos (8 millones 200) en segunda vuelta, la máxima votación registrada alguna vez por algún candidato alternativo. En este contexto la izquierda se presenta como un actor fortalecido en el sistema político nacional, aunque sin un mando unificado pero con la voluntad de un trabajo conjunto. Evaluaremos los tipos de alianza que ha realizado la izquierda entre 2002-2018 y como estas determinarán el futuro de la izquierda democrática en el país.