PONENCIA: Movimientos Sociales para la Paz en Colombia
NOMBRE: Ginneth Esmeralda Narváez Jaimes
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS
FACULTAD DE SOCIOLOGÍA
RESUMEN
La ponencia Movimientos Sociales para la Paz en Colombia, abordará los hallazgos obtenidos en marco de la investigación que actualmente estoy coordinando en la Facultad de Sociología, de la Universidad Santo Tomás – Sede Bogotá-, la cual trabaja como eje central la propuesta teórica sobre Sociología de la Paz: Comprensiones desde las Ciencias Sociales y Enfoques Territoriales.
Esta ponencia tiene como propósito socializar los alcances en la impelementación del proceso de paz con las FARC, a partir de tres ejes temáticos: Justicia Transicional, Proyectos económicos y Arte/cultura para la paz. Se pone especial énfasis en las acciones colectivas que se están adelantando en territorio; se presenta la reflexión académica respecto a su alcance y perspectivas. Se busca aportar en la construcción de una “sociología de la paz” que se piense como espacio de articulación de saberes para aportar en la identificación y superación de las situaciones de guerra y de las violencias que perviven luego de la firma con la guerrilla en mención.
En marco de la coyuntura actual, como es la implementación de los acuerdos de paz alcanzados, se analizan estudios de caso en siete zonas, son estas: Bogotá, Catatumbo, Corinto, Florencia, La Macarena, Quibdó y la frontera colombo-ecuatoriana. Y se parte de un dialogo académico multi-disciplinar.
Johan Galtung en su libro “Tras la violencia, 3R: reconstrucción, reconciliación resolución” empieza su disertación con un párrafo que parece pensado para la Colombia pos-firma del acuerdo de paz con las FARC, donde hay “un suspiro de alivio. Y perplejidad”. (Galtung, 1998: 13). En este escenario se plantea que si bien el logro de conseguir un pacto de paz entre actores armados que se enfrentaban en una guerra interna, es un gran paso, empieza el reto de superar no sólo la violencia directa -la más vivible, la de las conductas, los muertos, los combates los enfrentamientos- sino la estructural- las estructuras represivas, explotadoras y la cultural-“Mitos de gloria y trauma que sirven para justificar la violencia directa (Galtung, 1998: 16) para así cimentar una paz estable y duradera. Para esto Galtung propone tres acciones que se deben enfrentar de manera conjunta: la reconstrucción, la reconciliación y la resolución.
La paz en ese sentido implica un proceso, en el cual si bien necesario dar el paso del silenciamiento de los fusiles, no es suficiente, se precisa de lograr que este proceso de paz no se quede en una tregua entre guerras, sino que alcance a afianzar una cultura de paz y de tratamiento y transformación pacifica de los conflictos. Para esta tarea es urgente reconocer que no se parte de cero, y que hay múltiples experiencias regionales y locales de construcción de paz, de comunidades que en medio de la guerra supieron no sólo sobrevivir, sino construir lazos de solidaridad para no caer en las dinámicas de la confrontación militar, así mismo la academia colombiana ha reflexionado de manera muy extensa sobre la guerra y la paz, y de allí se desprenden múltiples aprendizajes para construir el horizonte de reconciliación, reconstrucción y resolución.
En Colombia se han logrado importantes y relevantes esfuerzos en la teorización de las formas de violencia y en la caracterización de estas prácticas desde los escenarios microsociales hasta apuestas comprensivas de las causas estructurales de la violencia política, urbana, rural, social, simbólica, intra-familiar, entre otras. Estamos convencidos que es momento preciso de volcar la mirada al concepto paz, para potenciar los avances obtenidos, de otra manera con el repunte de las nuevas violencias se pone en riesgo la esperanza que se ha logrado sembrar y los procesos que se han logrado consolidar.
Si bien Estanislao Zuleta alertó sobre la comprensión de una paz que no renuncia al conflicto, sino que responde a la naturaleza misma de la vida social, dado su carácter mutable (Zuleta, 1980), así mismo es necesario realizar un ejercicio epistemológico que oriente un ejercicio dialógico en el que ya no desde la academia, sino desde las mismas comunidades otorgue elementos que permitan significar a la paz como concepto sustantivo referido a prácticas sociales, políticas, económicas y culturales que se reproducen desde las relaciones más cotidianas y locales, hasta las apuestas regionales en la búsqueda de una paz territorial duradera y estable. Tal como se menciona en el acuerdo logrado entre gobierno colombiano y FARC, se requiere poner en contexto la búsqueda de la paz en el presente momento histórico, poner a dialogar las nociones que han nutrido esta discusión desde el ámbito teórico. Entre las principales referencias teóricas, la ponencia recogerá los aportes de Walter Benjamin (Benjamin, 1995) y de Hanna Arendt (Arendt, 2009), quienes desde la pretensión de un distanciamiento ideológico, desarrollan un cuestionamiento filosófico referente a nuestra condición humana y vislumbran los desafíos desde el ámbito subjetivo, al arrojar pistas en la comprensión de las distintas acciones colectivas, comprender por ejemplo la apatía y la indiferencia que prevalece en la mayoría de la población colombiana fruto de una cultura política polarizada; y en contraste las apuestas de cambio, transformación y reinvención social que perviven desde las comunidades.
La deconstrucción del enemigo en Colombia va a requerir procesos de reeducación, un reordenamiento que apele a la razón y consiga reconducir las pulsiones de odio y venganza, para ojalá lograr posicionar nuevas relaciones y prácticas sociales, para por fin vislumbrar el camino hacia la reparación integral de las víctimas de una violencia secular en Colombia, guerra que entre las grandes mayorías ha normalizado y legitimado el orden de la violencia y la guerra, en lugar de cuestionar -desde un abordaje ético- esas prácticas de sometimiento, anulación e invisibilización del otro diferente.
La ponencia se perfila como un aporte epistemológico, que logra comprender las realidades regionales y los desafíos que contraen las diferentes propuestas de paz territorial en articulación con las miradas nacionales. Al condensar la compilación de los casos se logrará una revisión rigurosa y un aporte desde la academia a la consolidación de una paz estable y duradera, dado que se posicionarán los principales debates vigentes, los alcances y los retos sociales e institucionales en los procesos de reconciliación regional, basado en estudios centrados en zonas periféricas, en las que históricamente se ha presentado un ausentismo estatal.
La paz en ese sentido implica un proceso, no basta con el silenciamiento de los fusiles, sino que se precisa trascender la guerra, para afianzar una cultura de paz, de tratamiento y transformación pacifica de los conflictos. Para esta tarea es urgente reconocer que no se parte de cero, y que hay múltiples experiencias regionales y locales de construcción de paz, resaltar el trabajo de las comunidades que en medio de la guerra han sabido no sólo sobrevivir, sino construir lazos de solidaridad para no caer en las dinámicas de la confrontación militar. La academia colombiana tiene un deber histórico en la presente coyuntura y tiene por compromiso fortalecer las apuestas en materia de reparación, reconciliación y no repetición.