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Resumen de ponencia
Cartografías de la cultura capacitista: Una difracción indócil a la capacidad organotópica.

Grupo de Trabajo CLACSO: Estudios críticos en discapacidad

*Jhonatthan Maldonado Ramírez



Introducción
La enmarcación de la discapacidad es un ejercicio cotidiano de jerarquización corporal que la integridad corporal obligatoria (compulsory able-bodiedness, McRuer, 2006) requiere afirmar para dar continuidad a la mutación de la diversidad funcional en estigma, exclusión y sufrimiento; sobre todo para que el cuerpo tullido (cripple) devenga extraño, raro y anormal a la luz de la morfología normativa. Dado que es una de las afectaciones que altera y desorganiza la ‘fantástica y habitual’ arquitectura que llamamos cuerpo, podría decir que la discapacidad es una singularidad de la “arquitectura arruinada” (Foucault, 2010: 12).
Más que responder con acongojo por la arquitectura arruinada, Foucault (2010) está articulando una crítica a la utopía del cuerpo perfecto, una crítica que retomaré en las próximas páginas para desvelar la capacidad organotópica que sostiene la ficción biopolítica del cuerpo exento de precariedad. En efecto, los cuerpos que se valen por sí mismos, que están en sus cinco sentidos, que son independientes, autosuficientes y libres de discapacidad son, en realidad, una mentira que valoramos y actuamos como verdad.
Por consecuencia, es pertinente destacar que un desplazamiento crítico a las utopías corporales requiere enmarcar los marcos desplegados que deciden cómo y qué mirar frente al espejo. Con esto quiero decir que el marco es una táctica que hace verdadera una acusación falsa. Judith Butler expresa que el verbo inglés to frame tiene varios sentidos:
[u]n cuadro suele estar framed (enmarcado), pero también puede estar framed (falsamente inculpado) un delincuente (por la policía) o una persona inocente (por otra infame, a menudo policía). El marco que pretende contener, vehicular y determinar lo que se ve (y, a veces durante un buen periodo de tiempo, consigue justo lo que pretende) depende de las condiciones de reproducibilidad [para] su éxito (Butler, 2010: 22, 26).

El marco regula y conduce a una conclusión interpretativa sobre el acto. Dicho con otras palabras, cuestionar el marco sociocultural que produce la capacidad organotópica implica poner en tela de juicio lo que vemos, oímos, pensamos y reconocemos como cuerpo. Así, propongo una heterotopía-tullida que tiene como finalidad producir una cartografía corporal para dejar al descubierto la espacialización del poder que inscribe la capacidad organotópica, a la vez que posibilita la irrupción al entramado corporal del imperativo orgánico.
Apuntes metodológicos
¿Cómo hacer una cartografía de las representaciones sobre el cuerpo referente a la normalidad y la anormalidad? ¿Vendría una cartografía a reflejar los significados que dan sentido y sustento a la capacidad organotópica de los cuerpos? La cartografía que presentaré en las siguientes páginas registra los mapas corporales en los marcos de la normalidad y la anormalidad.
La cartografía es una técnica que descifra un mapa –una representación– mediante el acto del dibujo. Es decir, un texto que ocupa el dibujo como “un conjunto de señales que comunican algo sobre una cosa” (Licona, 2002: 5); desde esta perspectiva, es útil para el estudio de los procesos de significación del cuerpo. Considero que una forma de acechar el funcionamiento de la estructura social es apelando al imaginario para hacer brotar las significaciones sobre la normalidad, la apariencia, la enfermedad y la anomalía, que producen y cimientan el contexto biopolítico de la discapacidad.
El punto central del dibujo es descifrar el mapa normativo que se realiza sobre los cuerpos, vislumbrando las formas, los contornos, las palabras y las imágenes que sitúan la corporalidad como espacio de inscripción codificada y actuación discursiva. Una cartografía cultural que permita localizar en el dibujo los mecanismos del poder que espacializan el cuerpo legítimo y el cuerpo marginal sujeto a vigilancia, normalización y, por ende, patologización.
Dadas las circunstancias, parafraseando a Licona (2002), al igual que caminar o trabajar, cartografiar en función de dibujar figura como un hecho etnográfico, como un procedimiento metodológico y teórico que puede ser utilizado para el análisis de la acción social, un acto individual que lo constituyen relaciones y estructuras sociales. Cabe señalar que las cartografías corporales se realizaron en relación con tres temáticas: cuerpo normal, cuerpo anormal y cuerpo con síndrome de Down. Para cada sección se destinaron 25 ejercicios cartográficos, se buscaron a personas mayores de 18 años (a quienes se les pidió señalar su edad, sexo, ocupación y escolaridad) y se aplicaron en espacios como el Zócalo, el Paseo Bravo, Ciudad Universitaria (BUAP), la Facultad de Medicina (BUAP) y el parque Benito Juárez en la ciudad de Puebla; el ejercicio cartográfico responde al periodo comprendido de trabajo de campo entre mayo y septiembre de 2017.
Después de la aplicación de los ejercicios cartográficos se construyó una matriz de datos en la que se cotejaron y organizaron los resultados para ser utilizados en el texto etnográfico. Teniendo en cuenta lo anterior, en este escrito únicamente se presentan tres dibujos cartográficos que nos ayudan a comprender y analizar la organización que enmarca los cuerpos en los parámetros de la integridad corporal obligatoria.




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* Maldonado Ramírez
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco UAM-X. México, México