Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
La Educación Popular y el Trabajo Social en Puerto Rico: La apuesta de Pueblo Crítico para una praxis política desde la alegría subversiva y la dignidad rebelde.

Pueblo Crítico - PC (Puerto Rico)

*Coraly León Morales
*Kamil Gerónimo
*Roivelisse Sánchez Rosado



Históricamente, la Educación Popular ha servido para gestar y acompañar los saberes de los pueblos latinoamericanos y caribeños en procesos de organización y resistencia. A través de una lectura crítica de la realidad, inspira procesos de acompañamiento que han posibilitado una construcción colectiva y diversa de lo que significa justicia y emancipación. En el camino, militantes políticos, que a su vez fuimos estudiantes de posgrado de trabajo social en Puerto Rico, hemos reconocido vacíos metodológicos y técnicos, tanto en la práctica de activismo como en la formación y acción profesional del trabajo social en la Isla. Las inquietudes nos llevaron a crear la organización Pueblo Crítico, como espacio para atender estas carencias y acompañar a otras personas militantes, profesionales y organizaciones, que se enfrentaban a las mismas interrogantes.

Por un lado, hemos reconocido que la participación social y política contestataria se ha caracterizado por tres aspectos claves; 1) estilos de liderato que reproducen el orden social desde las intersecciones coloniales, xenófobas, patriarcales, racistas y clasistas, 2) un lenguaje exclusivo de cómo expresar la lucha, y 3) un arquetipo emocional secundario al racional y tóxico desde el cual crecer hacia la constitución de movimientos desde la izquierda. Este triángulo de las bermudas de la participación política tradicional, impide el avance de narrativas contestatarias que sean atractivas e irresistibles a nuestro pueblo, pues reproducen estilos de vida opresivos y se contraponen al proyecto de país que aspiramos radicalizar desde la alegría y la subversividad. Por otro lado, aproximándonos a la práctica profesional del trabajo social, nos hemos enfrentado a los vicios de la cuestión social y a la manera en que la formación académica, cultivó inconsistencias significativas entre el discurso de justicia social y la alienación profesional de cara a esta realidad. En raras ocasiones, la propia experiencia académica, en su intención y estructura pedagógica, se convirtieron en objeto de estudio en sí mismos, lo que dejó grandes lagunas teórico-metodológicas sino, ético-políticas.

Con ambos trasfondos, mientras comenzábamos nuestras primeras experiencias laborales relacionadas al trabajo social, nos propusimos un proyecto autogestionado político-pedagógico que a tiempo parcial nos llevase a gestar propuestas concretas de acompañamiento desde la Educación Popular. Comenzamos por la creación de herramientas, procesos y experiencias, hasta llegar a asesorar y formar políticamente a diversas poblaciones, conectando con el pueblo y resignificando nuestra militancia y acción profesional. Junto a personas y organizaciones, hemos ocupado el campo de la subjetividad para hacer frente a los estilos organizativos tradicionales, la democracia participativa crítica en la cotidianidad, la horizontalidad en acción y las prácticas de bienestar colectivo. Estas últimas han venido a reconocer y validar las experiencias vividas, con el objetivo de transformar las prácticas de organización y resistencia. En ese camino, hemos podido construir un lugar desde el cual concebir y diseñar un tipo de trabajo social, para el cual no fuimos formados pero que responde a nuestras propias aspiraciones e intereses de quehacer en el país.

Dos herramientas han sido exitosas en el encuentro de estas veredas. En primer lugar, un afiche para facilitar espacios de encuentro colectivos. En segundo lugar, juegos de mesa con contenidos y mecánicas que deconstruyen la realidad y que hacen frente a las visiones de mundo que portamos para dar paso a propuestas que, en ocasiones son novedosas en materia de dignidad y rebeldía, y en otras vuelven al arte básico del diálogo o la conversación.

El afiche, titulado 10 Claves, tiene como propósito promover una cultura de ánimo y productividad en espacios de reunión tanto sociales como profesionales y políticos. La herramienta permite facilitar, dinamizar, horizontalizar y potencializar la forma en que tradicionalmente nos encontramos independiente de los fines con que lo hacemos. El uso táctil e interactivo, ha llevado a diversos grupos a tomar decisiones colectivas sobre su propia socialización. De un lado, ha auxiliado la productividad mientras promueve el respeto del tiempo. De otro, ha visibilizado la sobrecarga de tareas en las mismas personas de siempre, mientras ha ubicado como estrategia de prevención, el bienestar colectivo. En Pueblo Crítico, continuamos utilizando la herramienta luego de un año de creación y también es utilizada autónomamente por grupos que la han solicitado.

En tiempos recientes, siquiera mencionar el autocuidado ha sido viciosamente asociado a discursos del capital y la neoliberalización que promueven la autoayuda y la resiliencia. La crítica desde la izquierda se ha fundamentado en la forma en que las personas en su individualidad se perfilan como únicas responsables de la salud y el control emocional al margen de factores opresivos de carácter sistémico. Nuestra respuesta ha sido, por medio de esta herramienta, develar la forma en que nuestra praxis hace eco de esos factores opresivos, en la apuesta por construir otro mundo posible. Proponemos la lógica de bienestar colectivo en la cotidianidad como estrategia de sostenibilidad para la propia organización y resistencia.

Una segunda herramienta exitosa ha sido el juego de mesa titulado: La vida y el amor en Vieques, Puerto Rico. Inicialmente, se nos contrató para trabajar el tema de prevención de HIV, enfermedades de transmisión sexual y embarazos en la adolescencia. La intención de la organización que solicitó nuestro acompañamiento, era reforzar en 26 jóvenes entre las edades de 12 a 17 años de edad, la importancia de tomar buenas decisiones en la adolescencia con un enfoque preventivo. Más allá de lo lúdico, aspiraban a poner sobre la mesa las relaciones de pareja en la adolescencia y la importancia de las buenas relaciones familiares, mediante la introspección individual y colectiva. Ante el llamado, con certeza de que el tema es de urgencia en materia de empoderamiento sexual y reproductivo juvenil, lo primero que hicimos fue re-diseñar los objetivos de forma que pudiéramos reconocer críticamente el contexto social y afrontar la percepción de las personas jóvenes como las únicas capaces de tomar decisiones sobre su sexualidad. En una cotidianidad donde reina un sistema patriarcal, racista, fundamentalista y heteronormativo, nos propusimos echar mano de la interseccionalidad en las situaciones que se encontraron quienes participaron en el tablero de juego. Los objetivos propuestos fueron reflexionar críticamente la toma de decisiones en la juventud, discutir las implicaciones de las prácticas sexuales riesgosas, co-construir el ideal de una relación amorosa, analizar los límites y oportunidades de las relaciones familiares y explorar la ideología de vida que tienen las y los jóvenes en el contexto social de ese pueblo.


El grupo se sentó alrededor de un tablero, en el que asumieron turnos de juego en pareja. Al llegar su turno, recibieron un dado de color y al lanzarlo acudieron a diversas área del tablero que simulaban los lugares de encuentro juveniles. Allí se encontraron con personajes y situaciones, que provocaron la reflexión sobre los objetivos propuestos y estimularon el ir a la raíz de problemas aparentemente ficticios en busca de soluciones para la vida real. Quien facilitó, moderó el tiempo para asegurar de que todas las persona se expresaran, a través de objeto que limitaban el tiempo y una animación que garantizara tanto el humor como el pensamiento crítico. La pregunta problematizadora, ha sido clave en el diseño de estas herramientas pues ayuda a cuestionar lo dado, para dar lugar a lecturas profundas y controversiales del contexto. En Pueblo Crítico hemos optado por premisas y aseveraciones en aras de restar la intimidación que subyace en las interrogantes cerradas que buscan respuestas válidas, cuando no, enciclopédicas. En los juegos diseñados, buscamos las respuestas posibles y vigentes que condicionan la propia existencia y las relaciones interpersonales.

Luego de año y medio de fundación y de la creación de variedad de juegos de mesa, de cartas, técnicas participativas, manuales de diseño, talleres y herramientas, queremos enriquecer nuestra praxis, compartiendo las experiencias vividas y acercándonos a nuevas formas de concebir el pensamiento crítico latinoamericano y caribeño.




......................

* León Morales
Pueblo Crítico PC. San Juan, Puerto Rico

* Gerónimo
Pueblo Crítico PC. San Juan, Puerto Rico

* Sánchez Rosado
Pueblo Crítico PC. San Juan, Puerto Rico