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Resumen de ponencia
Sociología de la indignación: una lectura sobre el movimiento contra la corrupción en Guatemala.

*Andrea Fernanda López Rodríguez



El 16 de abril de 2015, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala –CICIG–, junto al Ministerio Público –MP–, hicieron una conferencia de prensa sobre los resultados de una investigación penal. La sociedad civil, anteriormente acostumbrada a tolerar y hablar sobre la corrupción en el gobierno de turno, dejó de verla con normalidad en el momento de saber que una red de defraudación aduanera autonombrada “La línea” implicaba al Secretario Privado de la Vicepresidencia, Juan Carlos Monzón. Conforme avanzaba la investigación, se encontró que “La Línea” involucraba a más funcionarios del Organismo Ejecutivo, hasta llegar al binomio presidencial de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti. Nueve días después, la Plaza de la Constitución en el Centro Histórico de la Ciudad fue el escenario de una de las más grandes concentraciones ciudadanas en Guatemala.

Diferentes organizaciones estudiantiles, colectivos y personas individuales convocaban o atendían al llamado semanal para exigir, entre múltiples demandas, la renuncia del binomio presidencial. Lo que parecía una exigencia imposible para muchas personas, se hizo efectiva al tiempo en que se descubrían nuevas evidencias de las actividades ilícitas de ambos funcionarios y estos perdían el apoyo del congreso. El nivel de acumulación de agravios en la población variaba de acuerdo a las publicaciones de la CICIG y la captura de funcionarios públicos. Cuando la Vicepresidenta Roxana Baldetti renuncia el 8 de mayo, la población reafirma su confianza en la movilización social y ocho días después se realiza la segunda manifestación más importante del año, reuniendo a aproximadamente 20,000 personas entre la articulación de organizaciones estudiantiles, universidades y diversidad de colectivos concentrados en La Plaza. Cada sábado la población salía a las calles aún sin convocatorias formales, con altas y bajas de participación. Pero, no conforme con la renuncia de la vicepresidenta, exigía también la del Presidente Otto Pérez Molina, que renunció al cargo el 2 de septiembre.

Esta síntesis de hechos es solo un acercamiento a la complejidad de la crisis política que ocurrió durante el año 2015 en Guatemala. Al tratarse de un fenómeno reciente, el tema desata muchos debates dentro de la opinión pública guatemalteca, donde dos son las lecturas más frecuentes (y contrarias) sobre las movilizaciones de 2015: afirmar que las movilizaciones tuvieron efectos importantes y descriptibles en la esfera política nacional y en la sociedad civil, o concluir que no hubo ningún cambio significativo. El fin de esta investigación es aportar una lectura que explique, desde un abordaje teórico que trascienda las columnas y debates de opinión más frecuentes, lo ocurrido en Guatemala durante el año 2015.

Utilizando las teorías de Movimientos Sociales, esta investigación buscará analizar el movimiento contra la corrupción en Guatemala, situándose en la posición de que pueden describirse cambios sociales y políticos importantes cuyos efectos se manifiestan a diferentes escalas en la actualidad guatemalteca. La propuesta es hacer un enlace entre el enfoque microsociológico y macrosociológico, analizando los efectos subjetivos en los actores sociales que participaron en las movilizaciones, así como los efectos en el contexto político nacional. Se analizará a los movimientos sociales como un conjunto de actores políticos no institucionalizados que siguen una lógica reivindicativa, no necesariamente de búsqueda de acceso al poder político, promoviendo u oponiéndose al cambio de estructuras sociales, y que conjugan diversas organizaciones y personas en procesos de movilización perdurables.

Se añade que todo movimiento social, en su espontaneidad, tiene momentos cúspides y progresivamente baja su intensidad hasta parecer que desaparece. Los movimientos sociales son, además, un reencuentro con los Otros y Otras. Coincidir con miles de personas, miles de subjetividades, salir desde un mismo lugar y encausarse hacia un fin compartido son cosas que valen en sí mismas. Esta investigación busca responder qué cambia luego de ese encuentro con el Otro, cuando se reconocen problemas compartidos y lo personal se vuelve político. Los efectos de ese encuentro no desaparecen tan fácilmente de las vidas, mentes y emociones. Todo cambia con el solo hecho de manifestarse, de converger y de sentirse parte de la diversidad de seres que se encuentran en las calles, en las plazas. Son esos momentos de coincidencia donde hay más sensibilidad para cambiar las formas de concebir los problemas cotidianos, lo político, la convivencia. La Plaza, las plazas, fueron para Guatemala el lugar reivindicativo donde la ciudadanía se apropió del espacio público y expresó sus exigencias hacia un gobierno que tenía los días contados.




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* López Rodríguez
Instituto de Investigaciones Políticas y Sociales. Escuela de Ciencia Política. Universidad de San Carlos de Guatemala - IIPS/USAC. Guatemala, Guatemala