PREMISA
El nuevo siglo y la SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO nos encuentra en la tarea de construir una provincia, un país y, también, un mundo más justo y equitativo, con oportunidades para todos y todas. La integración de cada egresado, de cada persona, a ese mundo que mencionamos, ético y justo, repleto de transformaciones relacionadas a la innovación, a la formación de calidad y a las condiciones que permitan que cada persona tenga su posibilidad de progresar en una sociedad competitiva, tiene que ver, necesariamente, con lo que hoy nos convoca, emocional y objetivamente: LA EDUCACIÓN PÚBLICA.
Esa educación pública que cada día, con nuestro trabajo, defendemos incondicionalmente; empecinados en el propósito de que sea cada vez más ACCESIBLE, más ABARCATIVA en su GRATUIDAD y el motor necesario para HACER DEL MUNDO UN MEJOR LUGAR.
FUNDAMENTACIÓN
I-) Estas ideas fuerzas cobran significado en un Estado social,también llamado Estado de bienestar. Este nace en oposición al Estado liberal, en la primera mitad del s. XX, y al Neoliberal, a fines del mismo y principios del XXI. El modelo de Estado referido se destaca por la búsqueda del cumplimiento efectivo de todos los derechos de los ciudadanos. El nombre proviene de su objetivo: ´garantizar el bienestar material mínimo a todos los individuos, por ser ciudadanos portadores de derechos´. Implica el reconocimiento de que todos los ciudadanos tienen derechos y que el Estado debe garantizarlos más allá de sus ingresos; concepto diametralmente en contraposición al propuesto por el modelo liberal, que los reconoce pero no toma medidas para hacerlos efectivos. (Neiroti,2015)
En este sentido, el Estado social aborda actividades que no tenía en el modelo neoliberal; de modo que, en esta dirección, se amplían y profundizan derechos individuales y colectivos, al tiempo que se universalizan sus ejercicios. A modo de ejemplo, y a propósito de la temática presentada, citamos la sanción de la Ley de financiamiento educativo 26.075/05 y la Ley nacional de Educación 26.206/06.
Así mismo, el Estado social profundiza la democracia, en un salto cualitativo y cuantitativo desde lo formal a lo sustantivo; ya que no solo garantiza derechos, sino que también avanza en la redistribución de la riqueza para asegurar a todos los habitantes una base de acceso a la educación, a los servicios y a la seguridad, entendida como, en este caso, la satisfacción de las necesidad básicas y de acceso y progreso, en el marco de igualdad de oportunidades, para todos y todas. Es decir, genera condiciones de vida dignas. En esta oportunidad, nos centramos en el acceso y ejercicio de la Educación Pública y estatal, entendida indefectiblemente como un Derecho.
II-) A partir de un problema-demanda o necesidad, un Estado (Social) crea las condiciones necesarias para la satisfacción de la misma o la solución al problema que le dio origen. A esto llamamos ´Políticas Públicas´. Desde nuestra mirada, para que exista desarrollo social, económico y cultural, estas Políticas deben contener la perspectiva de Derechos Humanos. De modo tal que el Estado cumpla con la función de garantiza lo mencionado, a través de las distintas herramientas de planificación, gestión y desarrollo de recursos humanos, en pos de que no queden en el marco del ordenamiento jurídico, sino que sean una realidad asequible a la ciudadanía. (Gras,2012)
Simplificando, estos dos modelos se contraponen con respecto al lugar que le asignan al Estado: el modelo (neo) liberal y el modelo social. La experiencia histórica nos muestra que el mercado desregulado no ayuda al ejercicio de los derechos, ni mejora las condiciones de vida de la población, sino que los derechos solo están garantizados cuando hay una estructura social que hace posible que todos los ciudadanos puedan ejercerlos. La desigualdad de la estructura social no es corregida por el mercado, contrariamente se perpetúa mediante la ausencia de regulaciones que lleven a una mayor equidad. Concluimos, entonces, que solo incluyendo a todas las personas es posible hablar de derechos; consecuentemente, el modelo de Estado que lleva adelante y efectiviza mejor su cumplimiento es el Estado social.
III-) “Sin duda, en los últimos tiempos, las políticas de enunciación de derechos se han ampliado enormemente y han avanzado en nuevos campos. Pero, lamentablemente, esta “inflación” de declaraciones parece haberse visto acompañada más por su violación que por su cumplimiento. El contexto social y mundial actual, signado por muchas formas de discriminación y opresión, atentan contra el ejercicio de los diferentes derechos proclamados en esas declaraciones(…)Podemos decir, que ha caído el modelo de sociedad integrada por la acción política de un Estado capaz de articular inclusivamente al conjunto de la población y garantizar el ejercicio de derechos. El individuo aparece fragilizado por falta de recursos materiales y protecciones colectivas que en ciertos sectores se transforma directamente en desafiliación o exclusión social. Están “a la intemperie”, según la expresión de Duschatzky”.(Pineau,2008).
Han transcurrido 10 años de la publicación de este enunciado. En las circunstancias actuales, desde el espacio donde hablamos y ejercemos profesionalmente; desde donde actuamos como formadores de formadores, como garantes inmediatos de los derechos referidos, nos sentimos cada vez más ´a la intemperie´. La realidad coyuntural abunda en casos descriptivos de situación de esa intemperie, la misma que nos aleja de apreciaciones confusas.Prueba de ello son, por ejemplo,el decreto 530/18-DGE-Mendoza, el Plan Maestro, las modificaciones en el acceso a ayudas económicas como PROGRESAR, las restricciones en el acceso a Institutos de Educación Superior en varios puntos del país, el proyecto de la UniCABA, “Secundaria 2030”, las subejecuciones presupuestarias (presupuesto para Educación 2016-17) y tantas otras cosas.
Posicionados desde la perspectiva de la educación como derecho, y considerando la suma –perjuiciosa- de las circunstancias enumeradas contra ella, enunciamos dos planteamientos; uno más teórico y otro más práctico:
- Ante todo, vale decir que en un Estado neoliberal no se traduce en su “ausencia” como tal, sino en la redireccionalidad de sus acciones hacia intereses que se alejan de las demandas del pueblo.
- Aunque las circunstancias actuales sean desoladoras en materia de educación superior pública, seguiremos enfrentando el ”frío de la intemperie” y aportando desde nuestra Institución a la construcción de una Patria más justa y equitativa, por un Estado que direccione sus recursos en aras del ejercicio de la ciudadanía, con perspectiva de Derechos Humanos.
IV-) De esta manera, para combatir “el frío”, construimos Programas que son, en definitiva, decisiones políticas institucionales; las mismas que actúan en contraposición a las políticas públicas actuales que generan la “intemperie”. Algunos de ellos son:
-Acompañamiento a las trayectorias educativas:
*Creamos el departamento de Ingreso
*Asistencia al egreso efectivo
*área social, legal y pedagógica que acompaña a los y las estudiantes en su recorrido académico
*Jardín maternal
- Territorialidad de la Educación Superior
*Abrimos sedes de nuestro instituto en los rincones del este de la provincia de Mendoza, con el fin de acercar la educación superior a la población.
-Jefatura de Investigación
*Centro de Estudios de Desarrollo Territorial (CEDESTE)
*Presentación de 15 proyectos de investigación a la Coordinación General de Educación Superior
*Adjudicación Proyecto INET
* Uno de los proyectos en curso es “EsteEntramado: Encrucijada de Textos” con la participación de docentes, estudiantes, egresados).
-Centro de Idiomas
- Radio Socio-Comunitaria
CONCLUSIÓN
La educación pública nos enseña, como estudiantes y docentes, como aprendices, pero más profundamente nos muestra el camino hacia la Independencia de Pensamiento y de Decisión.
En un contextos adverso, las herramientas que generamos para una educación como derecho, como una necesidad básica del ser humano, nos compromete a cubrir a los y las jóvenes de la “intemperie” que genera desigualdad de oportunidades.
Los trabajadores y las trabajadoras de la educación superior de nuestra institución no nos resignamos por lo descripto a renunciar a un Estado más justo e inclusivo, con perspectiva social. Para eso, es que construimos herramientas para poder sortear la fatalidad de futuros negados; construimos educación que nos enseña a soñar y nos hace libres. LA EDUCACIÓN ES PRINCIPALMENTE QUIEN NOS AYUDA, Y AYUDARÁ SIEMPRE, A LUCHAR CONTRA TODO TIPO DE FRONTERAS Y LÍMITES QUE SE NOS IMPONGA. ES LA QUE NOS CONVENCE DE QUE NADIE DEBE CONVENCERNOS DE IMPOSIBLES.