Caminando hacia la Seguridad Pública
A partir de los años 80 y 90 del siglo pasado se fueron conformando una serie de reformas democratizadoras en diferentes países de América Latina. De este modo, con el advenimiento del Estado Democrático de Derecho, los gobiernos, a través de sus constituciones, comienzan a producir cambios en la seguridad pública, proponiendo sistemas que protegieran a sus ciudadanos en base al respeto a los Derechos Humanos. Todo ello favorecerá el surgimiento de los primeros modelos comunitarios de policía, con la finalidad, entre otras cuestiones, de reducir los elevados niveles de violencia.
En lo referente al caso brasileño, este país toma como referencia de cambio la denominada Constitución Ciudadana de 1988, conformada tras el periodo autoritario ocurrido entre los años 1964 y 1985. De este modo, se observa cómo durante la dictadura se garantizaba el orden interno del Estado por medio de la denominada “seguridad nacional” usando un modelo policial burocrático-profesional, jerárquico y centralizado, el cual se encargaba del control de la población y la represión criminal. El objetivo principal era apoyar a las FFAA en cuanto a la garantía de las instituciones, la soberanía del Estado, así como mantener el “statu-quo de las élites sociales y políticas” (Holloway 1997 y Bretas 1997 citados en Albernaz, Caruso y Patrício 2007:39). Por lo tanto, tras la redemocratización del país se plantea garantizar los derechos de los ciudadanos, como el derecho a la vida, la libertad y la igualdad de todos ante la ley. Todo ello enmarcado en el Estado Democrático de Derecho a través del concepto de seguridad pública (Mesquita Neto 2011).
En este sentido, Mesquita Neto argumenta que: “Los principales cambios producidos en el sistema de seguridad pública fueron: la subordinación de la policía estatal, civil y militar a los gobernadores estatales; la autorización para la creación de guardas municipales por parte de los municipios; así como la gestión del control externo de la actividad policial por parte del Ministerio Público” (Mesquita Neto 2011:382) . Sin embargo, las estructuras mantuvieron el mismo esquema diseñado por el régimen militar de 1964 (Lima 2011), por lo que la reforma del sistema policial no fue lo suficientemente profunda como para eliminar todos los “vicios” pasados.
El paso necesario hacia la Seguridad Ciudadana
Para dar el paso hacía una seguridad más inclusiva, que tenga en cuenta en mayor medida los Derechos Humanos y que sea conformada bajo el amparo del Estado Democrático de Derecho, hay que caminar hacia la seguridad ciudadana. Esto se debe a que esta última se aleja de conceptos como los de orden público, seguridad nacional o la misma seguridad pública, los cuales, según el Informe sobre Seguridad Ciudadana de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2009), corresponden a elementos que “[…] hacen referencia a la seguridad construida desde el Estado o a la misma seguridad del Estado”.
La idea tras este enfoque es la de que la necesaria interrelación de diversos actores, como el Estado, la policía y la sociedad, para el mantenimiento de los derechos económicos, sociales y culturales. Se trata de actuar de forma preventiva, en lugar de realizar labores de seguridad pública reactivas y/o represivas. De este modo, para garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos, se torna necesaria una coparticipación de las comunidades con el resto de las entidades, instituciones y organismos públicos. Se trata de satisfacer las necesidades de la sociedad de forma integral, a través de una comunicación bidireccional, que permita una mayor compresión de las necesidades y los diversos problemas, para que estos puedan resolverse del mejor modo posible. En definitiva, la seguridad debe partir y plantearse desde la ciudadanía, evitando así prácticas unidireccionales llevadas a cabo por el Estado a través de la policía.
El modelo de policía comunitaria
Siguiendo la línea de generar un sistema de seguridad ciudadana, se plantea la necesidad de cambiar el paradigma policial. El modelo tradicional vigente se antoja insuficiente parta proveer seguridad desde y para la sociedad, respetando los derechos fundamentales de los ciudadanos. De este modo aparece el modelo de policía comunitaria, el cual, como se podrá observar más adelante, se caracteriza por dar un papel protagonista a la comunidad en cuanto a la producción de la seguridad.
Así mismo, para explicar en qué consiste este sistema policial se ha tomado como referencia el modelo de policía comunitaria desarrollado en los Estados Unidos de América (EUA). La elección de este país se realiza en base a su gran influencia en las políticas públicas en materia de seguridad llevadas a cabo en diversos países de la región latinoamericana, como es el caso de Brasil, ejemplo desarrollado en este trabajo.
Sin embargo, antes de exponer los principales elementos que llevaron al cambio del modelo policial en EUA, es preciso argumentar que es tras la creación de la Policía Metropolitana de Londres en 1829, por el que fuera Primer Ministro Robert Peel, que se expandirán las bases de un sistema moderno de policía. El cual será tomando como gran referente en diversos países de occidente. En este sentido, servirá de ejemplo para desarrollar diversos sistemas policiales en EUA.
De este modo, en cuanto a los factores que produjeron las reformas de los modelos policiales, destacar los disturbios civiles de los años 60 en EUA, entre los que se encuentran las protestas realizadas por la desigual y arbitraria aplicación de la ley por parte de las autoridades a minorías, negros y pobres. De este modo, la dinámica del modelo policial vigente se pone en entredicho, por lo que se plantean nuevas formas de realizar el trabajo policial, así como el acercamiento óptimo necesario hacia las comunidades. Por todo ello, son encargados una serie de informes para localizar problemas y proponer soluciones, de los cuales se pueden destacar, la Comisión del Crimen (1967) y la Comisión Kerner (1968) .
Finalmente, es a partir de los años 70 y 80 que se desarrolla el modelo policial comunitario de forma más evidente, con experiencias en multitud de países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Singapur, Noruega o España entre otros. El surgimiento de este enfoque estará caracterizado por dos aspectos principales. El primero de ellos hace referencia a que este modelo es llevado a cabo como consecuencia del aumento del crimen, de la sensación de inseguridad y/o revueltas y exigencias por parte de la sociedad . El segundo argumenta que las estrategias tradicionales para llevar a cabo la actividad policial no son eficientes ni resultan efectivas.
En lo que respecta a las características que deben poseer los modelos de policía comunitaria, se ha tomado como referencia las expuestas por Skolnick y Bayley:
“(1) la prevención del crimen debe estar constituida en base a la comunidad; (2) las actividades de patrulla se deben enfocar en los servicios no-urgentes; (3) las comunidades locales deben tener una mayor responsabilidad en la coproducción de seguridad; (4) finalmente, ha de descentralizarse el comando para dar una mayor flexibilidad a las actividades policiales, otorgando cierta discrecionalidad a los policías de punta” (2002:19) .
Como se puede observar, se vuelve indispensable la mejora de la relación policía-sociedad con el fin de proporcionar seguridad. Se trata de hacer partícipe a las comunidades de las políticas de seguridad. Para ello son conformados distintos consejos comunitarios, por medio de los cuales se pueda establecer un diálogo donde los diferentes actores, policía y sociedad, sean capaces de llevar a cabo las políticas públicas necesarias, para mejorar, no solo cuestiones típicamente relacionadas con la seguridad pública, como son la reducción de los índices de crimen y delincuencia, sino también elementos como la mejora de los sistemas de salud, trabajo o educación, necesarios para progreso de las comunidades. Así mismo, este mayor contacto de la policía con los ciudadanos que debe proteger favorece la legitimación y puesta en valor de la actividad policial, al conocer en mayor medida las acciones llevadas a cabo por esta.
El Programa Ronda do Quarteirão
El modelo de policía comunitaria desarrollado em Ceará será el denominado como Programa Ronda do Quarteirão, llevado a cabo por el gobernador Cid Ferreira Gomes en el año 2007. Esta política pública poseerá ciertos elementos característicos de los modelos comunitarios de policía, entre los que se pueden destacar (Proyecto Ronda do Quarteirão 2008 y 2010): (1) Actuar principalmente en los crímenes de menor potencial ofensivo, con una clara vertiente preventiva; (2) Promover la ciudadanía mediante la participación de las comunidades en el diagnóstico, análisis y solución de los problemas de seguridad; (3) Uso legal y proporcional de la fuerza respetando los Derechos Humanos; (4) Interacción con las comunidades a través de visitas a hogares, escuelas…; (5) Permanencia del mismo equipo policial en cada comunidad, mejorando la confianza perdida por el sistema policial tradicional.
De este modo, lo que se pretende con este trabajo es poner en valor la necesidad de avanzar hacia la implementación de la seguridad ciudadana como elemento vertebrador de las políticas públicas llevadas a cabo por los diferentes estados. Todo ello, tomando como referencia los modelos de policía comunitaria y su clara aproximación a dicho concepto. Siendo ejemplificado con el caso del Programa Ronda do Quarteirão en el estado brasileño de Ceará.
Referencias