En Costa Rica, los inicios de la década del 2000 marcan un punto de inflexión en materia de conflictividad socio-ambiental. La multiplicación de disputas en torno a la apropiación, uso y control de los bienes naturales aumenta en todo el país, al tiempo que su creciente resonancia en el espacio público tensiona el relato oficial de la “Costa Rica Verde”. Distintas modalidades del conflicto socio-ambiental emergen en este escenario y entre ellas destaca, el conflicto como reacción ante el impacto local de actividades vinculadas al agronegocio, tal es el caso de la expansión piñera.
Este conflicto surge a raíz del vertiginoso crecimiento de la producción de piña para exportación, experimentado en años recientes. La intensificación del cultivo registra un conjunto de problemáticas asociadas ampliamente conocidas por la institucionalidad estatal. Al respecto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) identifica como principales daños causados por la expansión piñera: contaminación de acuíferos y fuentes de agua comunales, eliminación de hábitat natural, bosque y corredores biológicos, afectación de la salud de trabajadores y productores por exposición prolongada a agroquímicos, erosión y pérdida de suelo fértil, reproducción desmedida de las moscas hematófagas por mal manejo de residuos, entre otros (PNUD, 2010).
En su estudio, el PNUD advierte también las consecuencias sociales y económicas que “amenazan la estabilidad política” de Costa Rica debido a los “fuertes enfrentamientos con las comunidades afectadas por el cultivo” y el “diálogo roto” entre éstas, las empresas y las instituciones gubernamentales. Asimismo, reconoce que las denuncias judiciales contra la institucionalidad estatal en materia de ambiente y las intervenciones del Tribunal Ambiental Administrativo - al haber tenido resonancia en medios de comunicación- atentan contra “la proyección internacional de Costa Rica como país respetuoso de la naturaleza” (PNUD, 2010).
Ciertamente, este conflicto socio-ambiental ha adquirido relevancia nacional por la gran mediatización de disputas locales convertidas en casos emblemáticos de las afectaciones causadas por las empresas piñeras. Pero también, ha destacado en el escenario general de la protesta social porque la disputa ha sido protagonizada por actores no tradicionales de la causa ambiental en Costa Rica, quienes ya suman más de una década de lucha sostenida en defensa de sus territorios y modos de vida.
En este marco, proponemos abordar la naturaleza de los procesos de movilización social generados a la luz del conflicto piñero en Costa Rica. Específicamente indagamos la participación diversas organizaciones sociales en la formación de lo que consideramos un movimiento de justicia ambiental. Enfatizamos el estudio de la controversia pública respecto a la contaminación de aguas comunales con agroquímicos, por ser una de las dimensiones más relevantes del conflicto.
En concreto nos preguntamos: ¿Qué perspectiva tienen los actores movilizados del conflicto en torno al agronegocio piñero y sus efectos? ¿Cómo valoran estos actores las prácticas del Estado relacionadas con el uso e impacto de los agrotóxicos por parte de estas empresas? ¿Cuáles ideas, valores y sentimientos comunes fundamentan su experiencia organizativa? ¿Cómo se estructura la acción colectiva que emerge a la luz del conflicto? ¿Qué formatos asume? ¿Cuáles espacios propician y estructuran dicha acción?
Para responder a estas interrogantes, realizamos un análisis documental basado en fuentes primarias de información. Así, reconstruimos las experiencias político-organizativas en el contexto del conflicto, utilizando notas periodísticas, informes técnicos de entidades públicas, leyes y un amplio compendio de producciones realizadas por organizaciones participantes de la disputa.
Con el propósito de presentar los hallazgos del estudio, estructuramos el documento en 4 apartados. Al inicio, recuperamos algunas claves analíticas que orientan nuestro trabajo. Realizamos luego, una reconstrucción breve del conflicto socio-ambiental para ubicar el marco en el que emergen los procesos de movilización. Posteriormente, intentamos mostrar los factores históricos sobre las cuales se gestan condiciones de injusticia ambiental en perjuicio de trabajadores agrícolas y comunidades rurales, y en el siguiente apartado, analizamos los procesos de resistencia social, a partir de sus marcos interpretativos y formatos de acción colectiva. Cerramos el trabajo con algunas reflexiones a modo de conclusión.