Nuestro trabajo de investigación se propone analizar y describir el estado de situación general de los 32 clubes de fútbol de la ciudad de Mar del Plata y Batán organizados institucionalmente en torno a la Liga Marplatense de Fútbol, hoy presidida por el Dr. Roberto Jorge Fernández. Este trabajo de investigación forma parte de una serie de análisis y estudios desarrollados desde el Observatorio para el Desarrollo Local que tienen como objetivo principal adentrarse en la particular realidad de nuestra ciudad en sus múltiples dimensiones: económica, social, política y cultural. Al mismo tiempo, y como el título del trabajo lo expone, nos proponemos prestar especial atención a las repercusiones de la actual coyuntura socioeconómica en la situación de los clubes y las implicancias en la función social que cumplen los mismos.
Este marco general de trabajo se fundamenta, a su vez, en la idea de poner en discusión en la agenda pública el desafío del desarrollo local. En este sentido, partimos de considerar que al momento de comprender la realidad se debe sumar a sus variables de análisis histórica y social, a aquella que se refiere al territorio, esto es, su dimensión espacial. De acuerdo con la concepción según la cual toda realidad es social, es temporal y es espacial, se puede afirmar que lo territorial es constitutivo de las relaciones sociales y que si el tiempo es la dimensión del cambio, el espacio es la dimensión de la multiplicidad (Madoery, 2012). Si se omite la cuestión espacial se abona a la idea de que todas las sociedades deben transitar el mismo camino, cayendo así en una concepción del desarrollo positivista y de progresividad.
De ello deriva lo estratégicamente importante de profundizar los estudios (y sus consecuentes intervenciones sociopolíticas) “desde y para” nuestra localidad y sus alrededores (a la vez que “desde y para” nuestro país y nuestra región). El pensamiento situado (Madoery, 2012) que aquí intentamos asumir se contrapone con la versión sesgada y limitada del desarrollo configurada por la Modernidad donde se asume que el comportamiento económico de los actores puede ser analizado prescindiendo del contexto histórico, social, cultural e institucional donde éstos se desenvuelven. En contraposición con esta perspectiva, asumimos al desarrollo como un proceso de construcción social complejo, responsabilidad de los actores personales y colectivos de una sociedad que, a través de acuerdos, instrumentos y estrategias contribuyen a la gobernación del proceso y a su sostenimiento en el tiempo. De esta manera, no sólo los procesos económico-sociales y laborales, sino también los jurídico-institucionales y los culturales-simbólicos, son considerados como dinámicas productoras de sociedad. Son campos concomitantes, ya que toda sociedad funciona con algún tipo de organización social, algún tipo de reproducción social y algún tipo de regulación social (Madoery, 2008). Se reconoce además, que esos procesos están atravesados por relaciones de poder entre sujetos con diversidad de inserción en la trama social, con particular interpretación de los fenómenos emergentes e históricos y con diferente incidencia sobre la realidad social. De tal modo que entre los actores sociales se generan dinámicas colaborativas, y/o cooptativas, y/o competitivas, y/o conflictivas entre sí.
Adentrándonos en lo que refiere a la temática de interés del estudio, es decir, los clubes de fútbol de Mar del Plata, cabe afirmar que entendemos a los mismos como espacios de encuentro y socialización, entidades motivadas, sobre todo, por la afinidad a actividades deportivas y a los vínculos sociales y culturales que nacen de las relaciones humanas: constituyen marcas identitarias de la sociedad argentina en general, y marplatense en particular.
Como afirma Víctor Francisco Lupo (2016), los clubes en la Argentina tienen su origen histórico en una necesidad social ya que la gente necesitaba reunirse y una de las principales excusas fue el deporte. Se desarrollaron a lo largo del siglo XX y se crearon como espacios de reunión para sustentar la práctica del deporte formativo y constituyeron la base del deporte comunitario argentino. Estas organizaciones creadas y conducidas por la libre voluntad de la gente, autónoma e independiente del Estado, unieron sus esfuerzos para disfrutar de la práctica del deporte. Los clubes sociales, culturales y deportivos, llamados Clubes de Barrio, son un fenómeno social desarrollado a lo largo y a lo ancho de la Argentina. Y Mar del Plata no es la excepción. Al igual que en todo el país, constituyen una indiscutible fuente de lazos comunitarios que forjan diariamente fuertes sentimientos de pertenencia a una comunidad, a una entidad, a una camiseta o insignia, se erigen como un espacio de integración social, de transmisión de valores y tradiciones comunitarias. Su función social es de una magnitud inmensurable, de ahí su razón de ser.
Por su parte, el deporte, como ninguna otra actividad humana, está colmado de valores intangibles a los cuales introduce a chicos y jóvenes: respeto, cooperación, relación social, amistad, competitividad, trabajo en equipo, participación de todos, expresión de sentimientos, convivencia, lucha por la igualdad, responsabilidad social, justicia, preocupación por los demás y compañerismo, entre tantos otros (Lupo, 2016).
Por último, debemos decir que la metodología de investigación escogida fue la realización de una entrevista a cada presidente de cada club en el transcurso de los meses de junio y julio del corriente año, en la cual se consultaron aspectos diversos de las instituciones deportivas tales como estado de infraestructura, situación legal, masa societaria y coyuntura económica. A esto se sumó el análisis de referencias bibliográficas en la temática. Consideramos que la entrevista sumada a la visita de los clubes se condice con el objetivo de involucrarse en la realidad de los mismos, representa una primera instancia en esa línea y permite establecer un vínculo con su principal referencia institucional sin reducir el desarrollo del trabajo de investigación a meras consultas de tipo técnico. Cabe aclarar también, que el trabajo de investigación resulta ser un primer puntapié de otras investigaciones con mayor especificidad, de ahí su carácter introductorio y abierto.