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Resumen de ponencia
Mujeres de clóset: Redes de apoyo transgénero en la Tranxtienda, en Bogotá, Colombia

*Álvaro Javier Sánchez Latorre



La Tranxtienda, ubicada en el centro de Bogotá, es un lugar único en su tipo. Ofrece diferentes servicios a mujeres trans y travestis, que por diferentes razones, prefieren ocultar a sus círculos sociales habituales, que son trans y no hombres cisgénero, como la mayoría de personas esperan que sean. En la tienda hay venta y alquiler de ropa, pelucas, maquillaje, asesorías en los tránsitos a femenino y arriendo de casilleros en los que es posible guardar las pertenencias que no pueden llevar a sus casas. Gracias al tipo de servicios que ofrecen y a que los precios son asequibles para una diversidad considerable de personas, la Tranxtienda ha logrado consolidarse en un espacio de encuentro que abriga y permite lo que Judith Butler denominó, “cruces de género” (Butler, 2010).

La Tranxtienda convoca mujeres trans y travestis que han llegado a autodenominarse “de closet”. Estos apelativos: “mujer de closet” o “trans de closet”, enuncian experiencias individuales. Lejos de ser categorías que pretenden taxonomizar y patologizar que son diferentes, funcionan, como afirma Andrea García Becerra refiriéndose a las palabras travesti, trans y transgénero, como “categorías prácticas de reconocimiento” (García Becerra, 2009, p. 121). Llamarse a sí misma “mujer de closet” evoca las emociones y los diferentes contextos que han llegado a dificultar que puedan performatizar el género en el que temporal o definitivamente, quieren ser reconocidas.

A grandes rasgos, auntonombrarse mujer de closet, señala la paradoja de ser una mujer sin serlo abierta y “públicamente”; ser mujer sin que otras personas lo sepan. Ha sido basta la literatura producida desde los estudios feministas, de género y la microsociología, que ha promulgado que el género es una categoría que sólo se hace posible en las interacciones. Sin embargo, ¿cómo es posible performatizar un género estando en el closet? En la ponencia de la que este documento pretende ser un resumen, me intereso por esta cuestión, y para hacerlo, parto de complejizar la noción de “closet”, para desestabilizar el imaginario de que es un compartimento herméticamente cerrado, en el que, si no se está afuera, se está dentro. Me desintereso en utilizar la categoría de “closet” como puramente negativa y arraigándome en la teoría del interaccionismo simbólico (Goffman, 1979, 2009), asumo que consiste simultáneamente en una reserva de información a auditorios específicos, y en la emergencia de interacciones fundamentadas en secretos compartidos.

Utilizo el concepto de “closet compartido” para señalar más enfáticamente que las experiencias de mujeres de closet no se viven en solitario. A través de diferentes estrategias que aprovechan la exacerbación del ámbito público, y a través de la utilización creativa de varios recursos, entre los que se incluyen el uso de redes sociales virtuales, las mujeres que se reúnen en la Tranxtienda logran poner en escena sus roles femeninos protegiendo el anonimato de sus identidades. Se hacen públicamente anónimas participando en espacios de acceso restringido, y hasta clandestino, como las instalaciones de la Tranxtienda. O habitando espacios de una concurrencia tan masiva que invisibiliza sus identidades individuales, como las calles del centro de Bogotá o redes sociales virtuales de alcance global, como Facebook.

El anonimato público que reivindican les permite acceder a derechos que de facto les son negados gracias a la inteligibilidad que representan sus identidades de género. Para diversas autoras, el fenómeno del transgenerismo se sitúa en una posición de liminaridad que lo hace ininteligible (Dentice & Dietert, 2015; Mas Grau, 2015). Para Judith Butler (Butler & Trad:López Martínez, 2009), esta falta de reconocimiento puede llevar a una dramática exposición a la violencia y la precariedad, que se exacerba con la falta de protección por parte del Estado. Es así en el caso de estas mujeres. En Colombia, los únicos espacios en los que parecen ser legítima y mayoritariamente aceptadas son el trabajo sexual en sus diferentes formas y un sector pormenorizado de la industria de la belleza.

Sin embargo, al reunirse con otras mujeres de closet y hacerse públicamente anónimas logran acceder a los derechos que les han sido negados por sus círculos sociales habituales: sus amigos, familias y personas del trabajo. A través de diferentes prácticas performativas las mujeres que participan en las dinámicas de la tienda reivindican derechos fundamentales ante los cuales el Estado no les ha brindado protección, en la medida en que los ejercen y a pesar de que existan estructuras de poder que lo dificultan. Participando en las dinámicas de la tienda consiguen acceder al derecho a circular en el espacio, al libre desarrollo de sus personalidades y a la libertad de expresión y conciencia.

Resumiendo lo que he propuesto hasta ahora, mi investigación se centra en los efectos que tiene el closet compartido “Tranxtienda” en la vida de las personas que participan en él, enfatizando en sus dimensiones positivas: la creación de interacciones, redes sociales y de apoyo y en los efectos políticos y micropolíticos de estas. Además de este abordaje descriptivo, me intereso en abordar teóricamente algunos de los fenómenos que constituyen el caso. Propongo los conceptos de closet compartido y anonimato público con el propósito de complejizar nociones binarias que no resultan explicativas. Cuestiono las distinciones de público y privado, dentro y fuera del closet, hombre y mujer, transgénero y cisgénero, argumentando que no constituyen unidades mutuamente excluyentes.

Estos análisis y descripciones surgen como resultado de un proceso de recolección bibliográfica y trabajo de campo intermitente durante dos años. Se trata de una investigación de carácter puramente cualitativo, que incluye dentro de sus técnicas: entrevistas semiestructuradas, no dirigidas, observación participante en la Tranxtienda y en lugares concurridos por las clientas que la frecuentan, y una etnografía virtual que incluye la revisión de contenidos fundamentalmente visuales y audiovisuales creados y puestos en circulación en los perfiles de Facebook, Whatsapp y Youtube de las mujeres que participan en la tienda.


Bibliografía
Butler, J. (2010). El transgénero y el espíritu de la revuelta. Minerva: Revista Del Círculo de Bellas Artes, (13), 47–51. Retrieved from http://www.circulobellasartes.com/revistaminerva/articulo.php?id=376
Butler, J., & Trad:López Martínez, S. (2009). Performatividad, precariedad y políticas sexuales. Revista de Antropología Iberoamericana, 4(3), 321–336. Retrieved from www.aibr.org
Dentice, D., & Dietert, M. (2015). Liminal Spaces and the Transgender Experience. Theory in Action, 8(2), 69–96. https://doi.org/10.3798/tia.1937-0237.15010
García Becerra, A. (2009). Tacones, siliconas, hormonas y otras críticas al sistema sexo-género. Femenismos y experiencias de transexuales y travestis. Revista Colombiana de Antropología, 45(1), 119–146. Retrieved from http://www.redalyc.org/pdf/1050/105012398005.pdf
Goffman, E. (1979). Relaciones en público. Microestudios del orden público. (F. Trad:Santos Fontela, Ed.). Madrid: Alianza Editorial. Retrieved from https://drive.google.com/drive/u/0/folders/0B4UbKiE-3Ry1cU83dy1HdDF3QzA?ogsrc=32
Goffman, E. (2009). La presentación de la persona en la vida cotidiana. (H. B. Trad:Torres Perren & F. Setaro, Eds.) (2° ed.). Buenos Aires: Amorrortu editores.
Mas Grau, J. (2015). Transexualidad y transgenerismo. Una aproximación teórica y etnográfica a dos paradigmas enfrentados. Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, 70(2), 485–501. https://doi.org/10.3989/rdtp.2015.02.009




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* Sánchez Latorre
Universidad Nacional de Colombia UN. Bogotá, Colombia