El presente trabajo, tiene como objetivo revisar el estado actual de los procesos de integración en América Latina, y las distintas problemáticas que se han derivado como resultado de los cambios y reconfiguraciones que se dan tanto en el ámbito regional como internacional. Dentro del primero se destaca el regreso de los gobiernos de corte neoliberal, principalmente en Argentina y Brasil, con la consiguiente reafirmación del aperturismo a ultranza en su inserción internacional, a lo que se ha sumado el desencanto generado por algunos de los llamados “gobiernos progresistas”.
Por el otro lado, en el ámbito internacional se destaca la adopción de una postura proteccionista en cuanto a su política comercial por parte de Estados Unidos –con el antecedente inmediato del inicio del proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea– lo cual ha implicado un freno en la tendencia previa a la formación de bloques y megabloques y la creciente amenaza de guerras comerciales que ya viene impactando al comercio internacional y al conjunto de la actividad económica mundial.
A partir de la caracterización de ese escenario global e regional, se identifica el condicionamiento que él implica para el avance de la integración de los países latinoamericanos, tanto respecto a la búsqueda obligada de posibilidades alternativas al mercado estadounidense –como es el caso de China, Rusia y la Unión Europea, que aparecen aumentando las negociaciones con varios de los países de la región con el objeto de obtener ventajas e incrementar su influencia–, como en relación a las modalidades integradoras que hoy toman fuerza particularmente en América del Sur, modificando el balance a favor de la integración alternativa que predominó hasta hace pocos años e impulsando con fuerza al “Regionalismo abierto” en el periodo reciente.
En ese marco, se revisa lo ocurrido con los principales mecanismos de integración regional, identificando por una parte el deterioro –y en algunos casos la crisis– de aquellos asociados a la integración alternativa –ALBA-TCP, UNASUR y CELAC–, el giro del MERCOSUR hacia el regionalismo abierto y el reposicionamiento de la Alianza del Pacífico.
La integración latinoamericana y caribeña ante el escenario mundial y regional
El presente trabajo, tiene como objetivo revisar el estado actual de los procesos de integración en América Latina, y las distintas problemáticas que se han derivado como resultado de los cambios y reconfiguraciones que se dan tanto en el ámbito regional como internacional. Dentro del primero se destaca el regreso de los gobiernos de corte neoliberal, principalmente en Argentina y Brasil, con la consiguiente reafirmación del aperturismo a ultranza en su inserción internacional, a lo que se ha sumado el desencanto generado por algunos de los llamados “gobiernos progresistas”.
Por el otro lado, en el ámbito internacional se destaca la adopción de una postura proteccionista en cuanto a su política comercial por parte de Estados Unidos –con el antecedente inmediato del inicio del proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea– lo cual ha implicado un freno en la tendencia previa a la formación de bloques y megabloques y la creciente amenaza de guerras comerciales que ya viene impactando al comercio internacional y al conjunto de la actividad económica mundial.
A partir de la caracterización de ese escenario global e regional, se identifica el condicionamiento que él implica para el avance de la integración de los países latinoamericanos, tanto respecto a la búsqueda obligada de posibilidades alternativas al mercado estadounidense –como es el caso de China, Rusia y la Unión Europea, que aparecen aumentando las negociaciones con varios de los países de la región con el objeto de obtener ventajas e incrementar su influencia–, como en relación a las modalidades integradoras que hoy toman fuerza particularmente en América del Sur, modificando el balance a favor