Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
Mujeres Negras en la Sociedad Ecuatoriana antes Esclavizadas ahora Empobrecidas.

*Maira Lucia Sichique Valencia



La marca de la esclavitud, colocan al afroecuatoriano/a en una situación de opresión, discriminación y desventaja, que se reproduce a través de los discursos, la semántica y estructuras gramaticales, reduciendo la figura del espíritu a una sola de sus expresiones “negro esclavo”. La posición social, el mundo impuesto asignado o heredado en los que se los ha construido es el resultado de esta malla comunicacional, dando lugar al empobrecimiento de esta población.
Las identidades asociadas a la esclavitud no pueden ser definidas bajo una misma lógica, cada una dependen de la forma en que se resolvieron las relaciones de dominio, las formas de resistencia y la manera en que los esclavizados se vincularon a la sociedad colonial (Chávez, 2010).
El asentamiento de la población negra en Ecuador trata de inicios incluso antes de la llegada de Colon a América (Porras Garcés, 1988), pero la historia empieza a escribirse con la llegada de 17 negros y 6 negras en un barco que transportaba mercancía de Panamá a Lima, quedando varado en costas Ecuatorianas, específicamente en la ciudad de Esmeraldas, tras un fuerte temporal, teniendo como consecuencia la huida de las/os esclavos/as y su internamiento en la selva, en pro de su liberación, encontrándose y formando alianzas estratégicas con los nativos indígenas, para consolidar su periodo frente a otras tribus indígenas, tras los ataques que se produjeron, sobreviviendo 3 negras y 7 negros que formaron pareja para prolongar su estirpe, pero de la misma manera los hombres negros se mezclaron con las mujeres indígenas (Alcina Franch, 1976) proliferándose la población compuesta de descendientes directos de negros y el mestizaje con los indios naciendo en Esmeraldas la republica de los Zambos. (Witten y Fridemann, 1974 y Forbes 1993).
La presencia de los Jesuitas es imprescindible para explicar el asentamiento de la población negra en lo que ahora son la provincia de Imbabura y Carchi, la mano esclava permitió la fundación de varias haciendas de explotación agrícola y ganadera para abastecer sus colegios y conventos. (Jurado, 2010). Los símbolos de la conquista fueron el crucifijo representando la obediencia de los indios conquistados o de los negros esclavizados y la espada el símbolo de represión forzada. (Jurado, 2010: 1).
El pertenecer a este grupo étnico ya coloca al humano en esta situación de opresión y desventaja, pero el ser mujer le otorga un plus negativo y perjudicial, estas diferencias dadas en virtud del sexo, además de la explotación por su capacidad productiva como el esclavo, se le exigía trabajar como a un hombre, se la exploto no solo como medio de satisfacción sexual sino también por su capacidad reproductora, proporcionando con su descendencia mano de obra y una instancia más larga en la plantación.
Se comprende que los diversos axiomas de opresión a los que puede estar sometido un individuo a causa de su género, clase social, raza, orientación sexual, se superponen unos a otros. Es así que muchos teóricos de la práctica crítica plantean al considerar que una forma de opresión tenga más peso que otras, si bien se señala que el grado de opresión experimentado por el individuo es concomitante con el número de opresiones experimentadas, dando por supuesto que las categorías de opresión se “suman” en la misma dirección, por lo que una persona puede estar oprimida por partida doble o triple (Healy, 2001).
Si bien en Ecuador no fue tan expansiva y masiva la presencia de esclavos y su abolición tuvo efecto en el año 1854, esto no significó, que aquellos que eran parte de la Republica, dejaron de sufrir las opresiones, marginaciones económicas, políticas y sociales dadas por su condición de negros y negras, lo que motivo a iniciar luchas por acceso a tierras y la dignidad, que se prolongó hasta finales del siglo pasado, cuando el pueblo afroecuatoriana/o empieza su movilización en demanda y conquista de sus derechos a la igualdad y al respeto a una cultura que históricamente fue oprimida.
A pesar de la opresión mayor a la cual fue sometida la mujer negra, su resistencia contra la esclavitud la asumió mediante el interés por su comunidad, la lucha por preservar su familia y raíces mediante la unión de los vínculos de parentescos. Pero desagraciadamente este compromiso y lucha por parte de estas mujeres, no supero los parámetros sexistas que se construyeron con el tiempo, pues se ignoró el aporte de las mujeres en la emancipación y trascendencia. Convirtiéndose en mujeres olvidadas por la sociedad ecuatoriana y principalmente por sus pares, revertiendo su valor histórico hasta llegar adjudicarles una “cuádruple opresión” por su condición de negra, mujer, pobre y orientación sexual. Dominelli (1989).
La identidad de las mujeres negras es dada por su condición, de negras en una sociedad mestiza discriminadora, pobres en una sociedad de clases y mujeres en una sociedad patriarcal. No tiene la misma connotación relatar la historia de opresión de una mujer blanca a la de una negra, las mujeres negras han entendido que no pueden desentenderse de la lucha de clases ni de la lucha de género, pero que además deben asumir la lucha antirracista (Dominelli y Macleod). Es así como la complejidad de la vida de las mujeres negras solo puede ser entendido bajo el fenómeno de las complejidades sociales, étnicas, ideológicas y económicas a las que obedecen (Ramos Escandón. 1995).
Ser mujer afrodescendiente en Ecuador es verse inmersa en un sistema de relaciones discriminatorias y desiguales que la sociedad capitalista estructura en desmedro de las categorías sociales diversas, ante esto Sueli Carneiro, manifiesta “las mujeres negras tuvieron una experiencia histórica diferenciada que el discurso clásico sobre la opresión de la mujer no ha recogido. Así como tampoco ha dado cuenta de la diferencia cualitativa que el efecto de la opresión sufrida tuvo y todavía tiene en la identidad femenina de las mujeres negras” lo que deconstruye el paradigma de las feministas blanca etnocentrista. A lo que continúa diciendo “somos parte de un contingente de mujeres con identidad de objeto” a lo que se refiere que cuando se habla de romper mitos de las mujeres, son los mitos de las mujeres blanca, puesto que las significaciones que se les ha provisto a las negras, parecen ser una segunda piel, que se ha reproducido de generación en generación. “Buscar una causa única es una manera inadecuada de concebir el problema de la opresión, tantas son las formas existentes, interconectadas y que interactúan entre sí que nunca se está seguro de haber encontrado todas y no se puede esperar que un factor aislado explique su diversidad” (Dominelli y Macleod, pag.26) estos hechos reflejan la categoría social de desventajada, discriminada y golpeada por un sistema de desigualdades estructurales que viene en marcha desde hace siglos sellando en ella un legado de agravio. (Dans, Dominelli y Payne, 2002) y vulneraciones que la han colocado en una situación empobrecida.
El interés de esta ponencia es presentar los resultados de un estudio histórico- comparativo de las categorías sociales que configuran las condiciones sociales de las mujeres afroecuatorianas en las provincias de Imbabura, Carchi y Esmeraldas, que las ubican en una situación de desventaja y vulnerabilidad social, a su vez las representaciones sociales sexistas, discriminadoras, clasista y racista a las que están expuestas en la sociedad ecuatoriana.




......................

* Sichique Valencia
Universidad Central del Ecuador UCE. Quito, Ecuador