La presente ponencia esta dedicada al personaje histórico John Fitzgerald Kennedy con un énfasis especial al marketing que existió en su vida.
Iniciando desde la etapa de campaña para la presidencia de los Estados Unidos de América, las posibles semejanzas, pero principalmente las diferencias que este presento respecto de su oponente Richard Nixon, donde pueda exponer de una manera clara y explícita, el marketing electoral que fue utilizado en el momento (1960), y que es a lo que en diversas ocasiones se le ha atribuido el hecho de que Kennedy saliera elegido en las mismas; de igual manera, exponer las estrategias de marketing que fueron usadas por primera vez en estas elecciones, que hasta la actualidad, han sido las que presentaron un menor número de diferencia de votos entre los dos candidatos, en la historia de las elecciones de los Estados Unidos de América.
También referirme a la etapa de gobierno (y al marketing que fue utilizado en la misma), y a la leyenda que surgió a partir del asesinato del personaje, que lo inmortalizó y le ha hecho menester de innumerables homenajes póstumos, sobre los cuales espero exponer igualmente.
Durante todo el ejercicio quisiera hacer especial énfasis en la figura que represento su esposa Jacqueline Bouvier Kennedy Onassis, el papel que ocupo en la vida de John F. Kennedy, su posible influencia sobre él, y el icono mundial en que se convirtió en el tiempo que se desempeño como primera dama de los Estados Unidos. Igualmente exponer un poco aspectos de la vida personal, familiar, y privada de John F. Kennedy, las características recurrentes en su comportamiento mientras ocupo la presidencia, de las cuales es posible afirmar, se valía para fortalecer su buena imagen ante el pueblo, es decir, evidencias el marketing emitido por un personaje específico.
De esta manera tenemos que, John Fitzgerald Kennedy fue el trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, nació en Brooklyn, Massachusetts el 29 de mayo de 1917, y murió el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas.
De pequeño sufrió de diversas enfermedades, algunas de ellas: colitis, apendicitis, leucemia e ictericia, lo que ocasionó que constantemente tuviera que estar alternando sus periodos de estudio con etapas de hospitalización prolongadas. Pese a esto, Kennedy tuvo paso por las mejores instituciones de educación del mundo en su momento.
En ocasiones acompañaba a su padre en sus labores como embajador de Estados Unidos ante la "Corte de St. James" por el presidente Franklin D. Roosevelt, cargo que ocupó durante 3 años (algunos miembros de su familia también tenían una vida política activa).
En la primavera de 1941, se ofreció como voluntario para el Ejercito de los Estados Unidos pero fue rechazado principalmente por sus problemas de columna. Sin embargo, en septiembre de ese año la Armada de los Estados Unidos lo aceptó, por la influencia del director de la Oficina de Inteligencia Naval (ONI), un antiguo ayudante naval de su padre en su etapa como embajador en Gran Bretaña.
Durante la Segunda Guerra Mundial, destacó por su liderazgo como comandante de la lancha torpedera PT-109, en el área del pacífico sur. Realizando un reconocimiento, la PT-109 fue impactada por un destructor japonés, que partió la lancha en dos y ocasionó una explosión. Kennedy cayó de la lancha, hiriéndose nuevamente la columna. A pesar de su lesión, ayudó a sus otros diez compañeros sobrevivientes, en especial a uno a quien que llevo en brazos por estar muy malherido hasta llegar a una isla donde fueron rescatados. Por esta acción, recibió la medalla de la marina y del cuerpo de marines. Esta hazaña le dio popularidad y con ella comenzó su carrera política.
Terminada la Segunda Guerra Mundial, Kennedy consideró la idea de hacerse periodista. En los años anteriores a la guerra no había pensado en la política, pues su familia había depositado sus esperanzas políticas en su hermano mayor, Joseph P. Kennedy, Jr. Sin embargo, Joseph falleció durante la Segunda Guerra Mundial.
Kennedy fue miembro del congreso durante seis años y estuvo dos periodos como senador, durante este tiempo se vio en la obligación de faltar a algunos de los debates más importantes en sus periodos, debido a deficiencias en su salud que le impedían la asistencia.